Avanza el proyecto que prohíbe construir en islas quemadas por al menos 30 años



Redacción Suma Política


Si se aprueba un proyecto que está en la Cámara de Diputados de la Nación, se prohibirá por un lapso de entre 30 a 60 años cualquier tipo de emprendimiento inmobiliario en las islas que no haya estado previsto antes de los incendios que asolaron a Rosario en los últimos meses.

La iniciativa obtuvo dictamen el lunes pasado en la comisión de Recursos Naturales y tiene acompañamiento de todos los bloques parlamentarios con la única excepción de Juntos por el Cambio, con lo cual cuenta con altas probabilidades de lograr la media sanción.

El autor es Máximo Kirchner, presidente del bloque del Frente de Todos, y aparecen como cofirmantes los legisladores santafesinos Marcos Cleri y Alejandra Obeid.

Si bien para Rosario es central la incidencia que pueda tener sobre las islas del Delta del río Paraná, el proyecto incluye a todas las tierras del país que hayan sido afectadas por incendios, establece una prohibición por un período que va de los 30 a los 60 años y apunta a evitar la especulación financiera e inmobiliaria. Sólo autoriza nuevas construcciones que hayan sido presentadas con anterioridad a la ola de incendios que se produjo a partir de marzo pasado.


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“Hay voluntad política para que se logre la media sanción en las próximas sesiones”, dijo Cleri al describir las perspectivas en la Cámara baja. Además del Frente de Todos, tiene el respaldo de los interbloques Federal y Unidad y Equidad Federal, y de los presidentes de los bloques Consenso Federal, Juntos Somos Río Negro y del Frente de la Concordia Misionero. Juntos por el Cambio se opone porque considera que será una ley “inocua” y reclamó más fondos en el Presupuesto 2021 para el plan de manejo del fuego.

El objetivo enunciado en el proyecto es claro: evitar que detrás del fuego intencional se esconda una maniobra de especulación financiera. En el caso de Rosario, podría traducirse como un intento para impedir que el hartazgo de la sociedad ante las columnas de humo que se repiten año a año y hacen irrespirable el aire de la ciudad, vuelvan permeable la voluntad política a la construcción de nuevas edificaciones en las islas.

Según el Servicio Nacional del Manejo del Fuego, en lo que va del año los incendios arrasaron con unas 430 mil hectáreas en distintas provincias; 90 mil de esas hectáreas se encuentran en el Delta del Paraná, donde se cree que hubo más de 30 mil focos de incendios. El organismo nacional también determinó que la gran mayoría de esos incendios fueron intencionales.

En total consonancia con esos datos fueron las definiciones de Daniel Somma, presidente de la Administración de Parques Nacionales, en un diálogo que mantuvo con Suma Política en agosto pasado: “Existe especulación inmobiliaria para quedarse con tierras”, dijo cuando el fuego y el humo eran recurrentes sobre Rosario, y fue más allá al advertir en esos hechos “intencionalidad política para generar caos”.

Ingeniero agrónomo y doctor en Ciencias Ambientales, Somma tiene más de 20 años de trabajo en Parques y los últimos diez en el Inta. En contacto cotidiano con quienes estaban en ese momento en el territorio combatiendo las llamas y hablando con los lugareños, aseguró que lo que estaba sucediendo excedía el uso del fuego como herramienta ganadera. “Eso no es manejo ganadero, ahí hay otra cosa. Algunos plantean que hay especulación inmobiliaria, que es una manera de limpiar y avanzar sobre tierras fiscales”, señaló, y dio precisiones sobre una situación que habían detectado en las islas. “Le están pagando mucha plata a gente muy humilde para ir a prender con bidones de nafta. ¿Quién les paga?”, se preguntaba el titular de Parques antes de confirmar que ya habían detectado “al menos cinco casos” con esa mecánica.

Somma asegura que en los últimos cuatro años la ausencia del Estado en el Delta del Paraná cortó los vínculos con pescadores y productores, y la zona quedó bajo “la ley del más fuerte”.



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Casi tres meses después de esas declaraciones de Somma, y varios más desde que los rosarinos conviven con el humo y la destrucción de los humedales, en Diputados se debate una ley que cortaría de raíz cualquier intención de avanzar con la construcción de emprendimientos inmobiliarios en las islas.

Tiene cuatro artículos, uno de los cuales establece que un bosque nativo no puede cambiar el uso del suelo que tenía antes de los incendios. Además, impide su loteo, división, que se los afecte a emprendimientos inmobiliarios o cualquier uso diferente del suelo del que tenía previamente.

El proyecto de Máximo Kirchner fue aprobado en comisión y avanza hacia el recinto. Si se tienen en cuenta los apoyos que cosechó de otros bloques, su camino hacia la media sanción parece allanado. Después, en el Senado, donde el Frente de Todos tiene mayoría propia, difícilmente vaya a caerse. Su aprobación no depende de los números, porque ya los tiene, sino de decisión política de legislar sobre un territorio que el Estado abandonó en los últimos años. 

La ley prohibirá construir en suelos incendiados por un período que va de 30 a 60 años. Si por especulación inmobiliaria alguien ordenó prender fuego en las islas para dañar la salud y agotar la paciencia de los rosarinos, habrá conseguido esos dos propósitos. Pero para completar el plan quizás deba esperar un largo tiempo.



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