Concejo: Javkin y Monteverde ganaron todo, entre sapos y vaquitas contentas



Ricardo Petunchi


El intendente Pablo Javkin y Ciudad Futura fueron los grandes ganadores de la última sesión del año en el Concejo, que comenzó la noche del jueves, se extendió durante la madrugada y terminó un rato antes de las 8 del viernes, cuando la ciudad comenzaba a tomar su ritmo.

La última sesión del año fue maratónica; comenzó a las 23.45 del jueves 17, pasó a un cuarto intermedio hasta la 1.30 del viernes 18 y finalizó a las 7.55. Para el intendente la larga noche de espera valió la pena; se aprobó el presupuesto 2021, el plan de suelos productivos y el plan de ordenamiento ambiental de los canales Salvat e Ibarlucea. Todo lo que necesitaba.

Después de un año de recorrido, el acuerdo político que gobierna el Concejo volvió a mostrar que los antagonismos ideológicos entre algunos de sus componentes se diluyen a la hora de votar y dan paso a un mecanismo aceitado y eficiente.

El Concejo funciona bajo el paraguas de un acuerdo amplio, poco ortodoxo y pragmático. Lo integran los distintos bloques del Frente Progresista (socialistas, javkinistas, PDP), Cambiemos (que lidera Roy López Molina), Unidad Ciudadana (Marina Magnani), Iniciativa Popular (Fernanda Gigliani) y Ciudad Futura (Caren Tepp). Afuera de esa mayoría automática están el Frente de Todos (Eduardo Toniolli) y Juntos por el Cambio (Alejandro Rosselló), a quienes se suma el interbloque UCR-Juntos por el Cambio (Daniela León).


Santa Fe Ciudad

Algo parece claro: Javkin no tiene motivos para quejarse del funcionamiento de ese acuerdo. Sin demasiado ruido ya había conseguido durante 2020 la aprobación de temas controvertidos como los pliegos de los directores del Banco Municipal, la declaración de emergencia en el transporte urbano de pasajeros y la ordenanza que autoriza un piso más de altura en los nuevos edificios de buena parte de la ciudad.

El presupuesto 2021, que cerca de las 7 se votó en general por unanimidad, autoriza una suba del 10% a partir de abril en la TGI, a lo que hay que sumarle otro 25% en enero a cuenta del desfasaje que se produjo este año.

La sesión dejó conformidad general y casi ninguna queja. El Frente de Todos celebró la preservación del área frutihortícola de la zona sudoeste de la ciudad, que fue uno de sus caballitos de batalla durante este año. “Para que quede claro: el cordón verde de Rosario no se toca”, dijo el presidente del bloque, Eduardo Toniolli, a través de sus redes sociales. A ello se sumó la aprobación de otra iniciativa de Toniolli que promueve la creación de los parques agrarios. “Es una apuesta a la agroecología, a la producción de alimentos sanos y a la agricultura familiar”, definió el edil del PJ. Y finalmente, tras una propuesta de Verónica Irizar (bloque Socialista), se creó el programa el Programa de Producción Sustentable de Alimentos para esa área.



El foco de atención


Por la historia que rodea el caso, los fallos judiciales y las denuncias previas del concejal Carlos Cardozo (Juntos por el Cambio), el proyecto para planificar y urbanizar unas 500 hectáreas en Nuevo Alberdi Oeste, donde se encuentra el tambo La Resistencia, se convirtió en el centro de atención. En ese contexto, Ciudad Futura cerró el 2020 con un triunfo político resonante: el Concejo aprobó la ordenanza que deja al tambo dentro del área destinada a la producción sustentable, con lo cual resuelve buena parte de la discusión política en torno a su futuro.

El tambo La Resistencia representa para Ciudad Futura su proyecto más emblemático, en el que apoyó su estrategia de identificación partidaria y de desarrollo territorial. La decisión del Concejo le permite, además, sobreponerse a cuatro órdenes de desalojo emitidas por la Justicia.

“Lo que votamos hoy no es sólo una victoria enorme en la lucha que venimos dando desde hace tanto tiempo, es además un cambio de paradigma en el modelo de urbanización que puede marcar un quiebre para el futuro de la ciudad”, dijo la concejala Tepp.

En los días previos al tratamiento, Cardozo había calificado la ordenanza como “un traje a medida” para Ciudad Futura y una “devolución de favores” por el apoyo de la agrupación al Ejecutivo en temas urticantes. Por ejemplo, el voto a favor de sus cuatro ediles a las compensaciones del barrio privado Los Pasos, cuando históricamente estuvo en contra de las compensaciones; de hecho, hace diez años, Ciudad Futuro logró que se prohibiera la instalación de nuevos barrios privados en la ciudad.

La ordenanza que envió el Ejecutivo divide los suelos productivos de Nuevo Alberdi Oeste entre sectores destinados a viviendas y a producción sustentable; el tambo La Resistencia, por escasos metros, quedó comprendido dentro de este último.

La última señal de la Justicia había sido contraria a los intereses de Ciudad Futura. En septiembre de 2019, la Corte Suprema de Santa Fe declaró “inadmisible” un recurso presentado para evitar el desalojo de las tierras donde funciona el tambo. La agrupación lo consideró como una “inexplicable decisión”, ya que “contradice un fallo de la propia Corte de tres años antes”. Inmediatamente anunció su decisión de recurrir de ser necesario a la Corte Suprema de la Nación para defender la permanencia del tambo en ese lugar. El juicio de desalojo ya lleva más de diez años.



Trámite exprés


El expediente que involucra al tambo La Resistencia entró al Concejo el jueves 10 de diciembre; al día siguiente ingresó a sesión y el lunes 14 el oficialista Fabrizio Fiatti pidió el expediente para su estudio en comisión. Un proceso que se redujo a 48 horas, porque el miércoles fue citada una reunión conjunta y extraordinaria de las comisiones de Planeamiento, Gobierno y Producción. “En tiempo récord se trataron dos proyectos de zonificación que generalmente tardan entre tres y seis meses”, dijo Cardozo.

La ordenanza contó con el apoyo de todos los bloques, excepto el Frente de Todos y Juntos por el Cambio, que se abstuvieron. Entre los que votaron a favor se anotó el bloque Cambiemos, que integran Roy López Molina y Agapito Blanco. La política del Concejo permite estas licencias: Roy y Ciudad Futura, archienemigos públicos, caminan juntos muchas veces.

No fue la única sorpresa. Pese a las perdigonadas que disparó en la previa, Juntos por el Cambio se abstuvo. “Si bien está el conflicto del tambo, que nos generaba dudas, se le dan indicadores a una zona de la ciudad donde hay mucha gente que había comprado un lote hace 15 años y estaba esperando que el Estado empezara a ordenar la situación. Además habíamos tenido pedidos concretos de la vecinal Bouchard y esta gente estaba pidiendo desde hacía años los indicadores para empezar a construir. Por eso no lo votamos en contra”, dijo Cardozo para explicar la postura del bloque. También explicó que “en el recinto hicimos hincapié en que se solucionaba por una vía política una cuestión que es judicial, y no corresponde. Había que terminar con la vía judicial, esperar a que el tambo no estuviese más en ese lugar, y una vez solucionado ese conflicto enviar esta ordenanza”.

Con el voto a favor de un histórico adversario y la abstención de los impulsores de las recientes denuncias, Ciudad Futura celebra un gran paso para el futuro del tambo La Resistencia.

Fue uno de los bloques más disciplinados y comprometidos con el acuerdo político del Concejo. Lo demostró cuando votó a favor de los pliegos de los directores del Banco Municipal, dos de ellos provenientes del sector financiero rosarino. Con ese mismo argumento, el de pertenecer a la city, el partido de Monteverde había rechazado a los directores anteriores.

Ciudad Futura navegó entre votos pragmáticos y contradicciones ideológicas. Por eso, ahora, es su momento de celebrar un triunfo político trascendente. Después de los sapos vienen las vaquitas contentas.



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