Conectividad para todos, un cambio de prioridades en el presupuesto de Perotti



Redacción Suma Política


Ni el 60% del gasto público que se destinará a atender las políticas sociales, ni el compromiso de que a Salud no le faltarán fondos, ni la multiplicación por ocho del presupuesto del Ministerio de la Producción (que pasó de 1.500 a 11.664 millones). Esas serán tres prioridades en el presupuesto 2021, pero el caballito de batalla de la gestión de Omar Perotti no será una obra pública tradicional, sino un proyecto para todo su mandato y que abarca todas las áreas: el plan estratégico de conectividad que se propone llevar un servicio de internet de calidad a toda la provincia y especialmente llegar a los 341 barrios populares de Rosario y Santa Fe.

El plan podría beneficiar a unos 3.300.000 santafesinos, con un financiamiento externo de 100 millones de dólares del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), para el 80% del programa. El 20% restante (casi 25 millones de dólares) será afrontado con recursos provinciales.

La inclusión digital, la transformación educativa, la reducción de brechas tecnológicas y la eficiente prestación de servicios públicos son los objetivos de este plan que incluye la construcción de una red troncal de fibra óptica que llegará a 200 localidades y la incorporación de enlaces aéreos para las otras 165.

“Tenemos que rebalancear esa idea de que por infraestructura se entiende hacer rutas”, enfatiza el ministro de Economía Walter Agosto, que admite que hay un cambio de prioridades por parte del gobierno provincial. “Para nosotros uno de los principales proyectos de infraestructura es el de conectividad, que va a signar toda la gestión. Después está el resto de las obras tradicionales”.


Santa Fe Ciudad



Agosto resalta ese punto que diferencia al proyecto de conectividad de otras obras clásicas en una gestión de gobierno: “Eso también es infraestructura. Tiene múltiples dimensiones: es vincular la infraestructura tradicional, porque genera competitividad para los sectores productivos, pero también está vinculado a la infraestructura social básica, que permite a jóvenes y niños aprender mejor y formarse para el mercado del trabajo. Permite que mucha gente que hoy no puede acceder a esos recursos digitales también pueda integrarse”.

De cara a un año duro, Agosto desafía al futuro: “Va a haber demandas de gastos en 2021 y el presupuesto está preparado para asumirlas”, y destaca que para el gobierno es muy importante que este, “su primer presupuesto” se apruebe antes de terminar este año.

“Lamentablemente —recuerda y pasa factura— cuando llegamos había un presupuesto que ya estaba aprobado y que no tenía nada que ver con el perfil de políticas públicas ni con la impronta que el gobernador tenía pensada”. Reconoce que eso se arregló “parcialmente” con las leyes de emergencia que se aprobaron en la Legislatura, y resalta que el de 2021 “contiene la mirada política que el gobernador pretende”.



¿Sin emociones y con ajuste?


Fuera del oficialismo, consideran que el del 2021 es un presupuesto “sin demasiadas emociones”, y opinan que si bien hay un crecimiento de las partidas nominales, en términos reales hay un ajuste grande. “Si la inflación real va a ser del 50% y los aumentos se prevén en el orden del 25%, ahí ya se está ajustando a la mitad”, explican especialistas que leyeron el presupuesto. Al mismo tiempo reconocen que “las provincias cada vez están más subordinadas al poder central”.

Agosto lo niega: “El presupuesto está hecho en el marco de considerar un escenario para el año próximo donde la economía va a crecer, por supuesto habrá un crecimiento gradual, modesto, del orden del 5%, teniendo en cuenta que este año va a caer entre un 11 y un 12%. En ese contexto de crecimiento, y teniendo en cuenta una pauta del 30% de inflación, se han estimado los recursos y las erogaciones. El presupuesto tiene un déficit de 8.900 millones de pesos, que es razonable. Ese pequeño desequilibrio es muy financiable en el mercado doméstico”, sostiene.

El presupuesto provincial incluye fondos para varias obras en Rosario, como el proyecto para construir un memorial por las víctimas en los terrenos donde ocurrió la tragedia de calle Salta 2141, así como para la finalización del Hospital Regional de Circunvalación y San Martín. Ninguna mención al cobro de la deuda que tiene el Estado nacional con Santa Fe, tal vez sea la omisión más notable, teniendo en cuenta que por primera vez el presupuesto nacional contemplará el pago de esa deuda.

Las transferencias de fondos a los departamentos no tienen grandes novedades, aunque sí se advierten mejoras en favor de algunos departamentos: La Capital (+31,93%) y Castellanos (+24,33%) que se explican porque uno es la sede del gobierno y el otro “es Tierra Santa”, como comentan con picardía sobre la jurisdicción donde reside el gobernador. También están beneficiados Vera (+27,12%), San Javier (+26,39%) y Garay (+33,13%). Los menos favorecidos son Belgrano (+7,78%), Iriondo (+12,64%) y Rosario (+13,39%).



En la distribución de fondos del presupuesto se repite el primer lugar histórico para Educación (99 mil millones y 19,13% del total), le sigue la Caja de Jubilaciones (74 mil millones y 14,35%). Tercera aparece la Empresa Provincial de la Energía (55 mil millones y 10,68%), por arriba del Ministerio de Salud (41 mil millones y 8,08%). En el quinto lugar del ranking presupuestario está el Ministerio de Seguridad (40 mil millones y 7,72%), sexto el IAPOS (23 mil millones y 4,43%), séptimo el Poder Judicial (20 mil millones y 3,86%), octavo Lotería (19 mil millones y el 3,74%), en el puesto nueve el Ministerio de Infraestructura (19 mil millones 3,80%), y décimo el Ministerio de Gestión Pública (17 mil millones que representan el 3,33%). Entre el Senado y la Cámara de Diputados, la Legislatura se lleva el 1,40% del total del presupuesto.

En cuanto a ministerios, el orden de reparto es Educación, Salud, Seguridad, Infraestructura, Gestión Pública, Economía, Producción, Gobierno, Desarrollo Social, Trabajo, Cultura y al final Ambiente, que por su modesto 0,13% del presupuesto general será también motivo de reclamos por parte de algunos legisladores, especialmente en un año signado por las quemas en las islas.



Endeudamiento y “superpoderes”


Para los más críticos del presupuesto, se incluyen en el proyecto que ingresó a la Legislatura por el Senado (podría tratarlo en la última sesión ordinaria de este mes), varios aspectos que exceden lo estrictamente presupuestario y que normalmente no integraban la ley anual de presupuesto, entre ellas el endeudamiento y la facultad para reasignar partidas.

Agosto no concede ese reparo y replica que “el endeudamiento es un tema estrictamente presupuestario: se definen gastos, recursos, la diferencia y después cómo se financia”. Advierte que sobre el tema “hay más que nada un condimento político, que es razonable y no me asombra”, y reafirma que el del 2021 “es un presupuesto estándar y, a la luz de la complejidad del momento, mucho más razonable aún”.

Otra de las observaciones legislativas recae en lo que suele denominarse “superpoderes”, un artículo que le permite al gobierno asignar recursos de la cuenta de gastos de capital a la de gastos corrientes. El ministro les señaló a los legisladores a los que visitó el jueves que en el presupuesto vigente esa posibilidad ya está prevista este año (no estaba inicialmente pero se agregó en las cámaras) y que a pesar de la pandemia nunca lo usó. “Ahí tienen una muestra de que si la provincia no necesita, no usa, pero está bueno tener esa posibilidad en este contexto de tan alta incertidumbre”, les dijo el ministro a los senadores.

El controvertido artículo se incluyó en el presupuesto del 2019 antes de que estallara la pandemia, porque el gobierno de Omar Perotti advertía que se venía un año complicado. “Ahora está más que justificado”, piensa el ministro, que no cree que ese sea un problema determinante para avanzar en la discusión legislativa.

En la vereda de enfrente anticipan que “va a hacer mucho ruido este presupuesto”, aunque fue el propio presidente de la Cámara de Diputados, Miguel Lifschitz, quien serenó las aguas y mandó un mensaje públicamente: “El presupuesto es una herramienta de gestión imprescindible para todo gobierno. Le vamos a dar un rápido tratamiento cuando nos llegue”.


Las obras “a financiar” en los departamentos


El presupuesto provincial también contempla un crecimiento importante en el programa de inversión pública, tras un año en el que no se desarrolló demasiado ese punto porque las partidas disponibles se destinaron a priorizar el sector sanitario y porque también fue complicado para los estados endeudarse en condiciones razonables.

En ese marco, se plantean varias obras en distintos departamentos de la provincia cuya ejecución está atada a alguna fuente de financiamiento. La inquietud en el Senado era saber qué iba a pasar si esos fondos no se consiguen. “¿No se hacen esas obras?”, preguntaron.

“Los senadores no deberían preocuparse tanto —precisa Agosto— porque no es algo nuevo y porque el 90% del plan de inversión pública contemplado en el presupuesto 20/21 se financia con rentas generales. O sea que sólo un 10% va a necesitar fondos externos. Estamos planteando un financiamiento menor en términos reales que el que se preveía para el año pasado, y además creemos que las condiciones del año próximo de acceso al mercado local van a ser más fluidas”.



El fin del Plan Abre


Un ítem de mayor controversia, especialmente en el diálogo con el bloque mayoritario de Diputados, es la derogación de la ley que creó el Plan Abre, que está incluida en el presupuesto y lo reemplaza por el Plan Incluir, que plantea algunas modificaciones.

Los más críticos de este punto resaltan dos argumentos. El primero es que la oposición tiene más de 30 municipalidades, y el Plan Abre le aseguraba recursos genuinos por 7.000 millones de pesos de libre disponibilidad que no dependían de la discrecionalidad del gobernador. “¿Cómo hace un intendente para renunciar a algo que ya tiene por ley?”, se preguntan los legisladores.

También cuestionan que el gobierno declare inconstitucional una ley que fue votada por unanimidad por la Legislatura. “Es de gravedad institucional. No puede hacerlo por más gobernador que sea, para eso está la división de poderes”, reclaman. La excusa que utilizó el gobierno fue un recurso que presentó la comuna de Crespi por discriminación en el reparto de esos fondos. “Es lo mismo que si Rosario y Santa Fe reclaman que se sienten discriminadas porque no les llegan los recursos de la ley de obras menores, que están destinados a las comunas. El Plan Abre estaba dirigido a los barrios de las ciudades”, explican.



Las tres “brújulas”


Para el gobierno, es la primera vez que la formulación de la política presupuestaria se basa en los objetivos de políticas públicas, y define tres “brújulas” que se tuvieron en cuenta a la hora de elaborar el presupuesto:

1. El cuidado de la vida y la salud: el gobierno lleva insumidos 10 mil millones de pesos en el programa del Covid. Y para el 2021 promete que “si hay un área a la que no le pueden faltar recursos es a Salud, para insumos médicos, equipamiento e infraestructura hospitalaria y personal”.

2. La atención a los más vulnerables: a través de programas alimentarios y transferencias monetarias. El 60% del gasto público es gasto social en la provincia en el presupuesto del año próximo.

3. La recuperación del sector productivo: el presupuesto del ministerio de la Producción, que si bien es chico comparado con otras carteras, se multiplicó por ocho para el año que viene. Habrá una línea de asistencia para los sectores más pequeños afectados por cierres, con subsidios que se pagarán en cuotas. Y un esquema muy generalizado de crédito con garantías estatales y subsidios de tasas de interés muy favorables en relación a las condiciones del mercado. El objetivo es que muchas empresas puedan acceder a ese financiamiento.



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