El directivo de Vicentin que quiso ser gobernador



Por Ricardo Petunchi | 01/08/2020

A fines de 2018, cuando faltaban varios meses para las elecciones que definirían al sucesor de Miguel Lifschitz, Gustavo Nardelli creyó que podía ser el futuro gobernador de Santa Fe. Con ese propósito activó contactos e influencias en procura de conseguir apoyos en el gobierno nacional que le permitieran disimular la falta de sustento político de su candidatura. Hoy, es uno de los directivos de Vicentin imputados en la causa en que se investigan los presuntos préstamos irregulares por 18 mil millones de pesos que la empresa recibió del Banco Nación durante el gobierno de Mauricio Macri.

A pocos metros del Monumento, en el quincho con amplios ventanales ubicado en el piso 38 de la torre Aqualina y rodeado de varios miembros del círculo rojo rosarino, Nardelli comenzó a imaginar la estrategia que lo depositaría sin escalas en la Casa Gris.

Por aquellos días, en los que los Tribunales ocupaban un lugar central en la política argentina, algunos empresarios se entusiasmaban con presentar un candidato propio que se lanzara a la conquista de la gobernación. Uno de los principales impulsores fue Gerardo Bongiovanni, presidente de la Fundación Libertad, quien a través de sus aceitados contactos acercó la idea a algunos despachos de la Casa Rosada.

¿Qué tenía a favor una eventual candidatura de Gustavo Nardelli? La marca Vicentin, una empresa estratégica, poderosa y en expansión; la imagen de empresario exitoso, muy buena sintonía con el presidente Macri y mucho dinero para la campaña electoral. 



Contaba, además, con otros resortes poderosos de la economía, como Terminal Puerto Rosario, de la que Nardelli era presidente, y la Bolsa de Comercio, cuyo titular era por entonces Alberto Padoán, también vinculado a la empresa agroexportadora con sede en el norte santafesino.

Quizás por esa sumatoria de razones los asados se hicieron más frecuentes y el número de comensales fue en aumento. En las sobremesas sobraba optimismo: se daba por descontada la reelección de Macri y se creía que esa misma ola depositaría a Nardelli en el sillón principal de la gobernación. “Sos el hombre que Santa Fe necesita”, le decía convencido Bongiovanni al candidato del grupo.


Santa Fe Ciudad

Todo pareció cobrar más fuerza cuando los encuentros gastronómicos comenzaron a tener un invitado de peso: Guillermo Dietrich, ministro de Transporte de la Nación, de larga y estrecha relación con Macri. El ritual de los asados, entonces, comenzó a tener otra impronta. La presencia de camionetas negras y hombres armados sobresaltó en más de una oportunidad a los propietarios de Aqualina, imaginando quizás nuevos problemas judiciales para alguno de ellos; en esas ocasiones resultó una falsa alarma. Se fueron acostumbrando entonces a que el despliegue lo provocaba la custodia cada vez que el ministro llegaba para sentarse en la cabecera de la mesa del quincho.

Nardelli llegó a estar tan convencido de que iba a ser candidato que lo contaba con naturalidad. Algunos de los vecinos que lo conocían de las reuniones de consorcio —y lo aprecian poco— se preguntaban cómo iba a seducir a los votantes un hombre con sus limitaciones oratorias. 



Lo cierto es que la realidad se ve de una manera en el piso 38 de Aqualina y de otra diferente en los barrios y calles de la provincia. La candidatura de Nardelli nunca logró hacer pie afuera de ese quincho. Casi al mismo tiempo que las encuestas reflejaban que su nombre era absolutamente desconocido por la ciudadanía, Elisa Carrió le disparó con munición gruesa para sostener a José Corral, quien finalmente fue el candidato de Cambiemos a la gobernación. Fin de la aventura electoral para el directivo de Vicentin. 

Uno de los invitados a esos asados aún recuerda cómo se transformó el rostro de Nardelli cuando al poco tiempo le escuchó a Bongiovanni repetir el mismo elogio que poco tiempo antes le había prodigado a él. “Sos el hombre que Santa Fe necesita”, le dijo Bongiovanni a Corral.

Vicentin anunció la cesación de pagos por estrés financiero el 4 de diciembre de 2019 y en febrero pasado ingresó en convocatoria de acreedores por deudas cercanas a los 100 mil millones de pesos. Nardelli no llegó a ser noticia por sus planes políticos. Su nombre reapareció públicamente porque es una de las caras del escándalo de Vicentin y por violar la cuarentena mientras navegaba en su yate “Champagne” por el río Paraná.



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