El hospital que no terminó Lifschitz y que para la actual gestión “es necesario”



Por Nicolás Menna Lambertucci 


Fue el más grande de los cinco efectores de salud de alta complejidad que el Frente Progresista, a partir de la gestión de Hermes Binner al frente de la Casa Gris, pensó para cada una de las regiones en que había organizado administrativamente la provincia.

Sin embargo, en la actualidad, el Hospital Regional Sur de Rosario cuenta con la estructura de hormigón, el cerramiento de vidrio y la parquización exterior. El gobierno de Omar Perotti anunció que buscará financiamiento externo para hacer frente a los más de 3.000 millones de pesos que demanda su terminación y, simultáneamente, apunta a la realización por etapas o “bloques terminados”.

El primero de ellos será el de la guardia, adaptada, según adelantan, para la atención de casos en el marco de la pandemia del Covid 19. Desde la actual gestión de Salud provincial anuncian que el llamado a licitación para la construcción de este bloque se concretará antes de fin de año.

El “padre de la criatura”, el ex ministro de Salud durante la gestión Binner, Miguel Cappiello, asegura que hubo una decisión expresa del ex gobernador Miguel Lifschitz de no avanzar con la obra, que se había iniciado en 2011. “Me dijo que él no lo iba a hacer, no era su prioridad y cumplió, no lo hizo —dice sin vueltas—. Vos me preguntás si era prioridad y yo te respondo que sí, para eso lo proyectamos”.


Santa Fe Ciudad

De los cinco hospitales de alta complejidad proyectados por el Frente Progresista en cada uno de los nodos, junto al de Venado Tuerto, Santa Fe, Reconquista y Rafaela, es el más grande, con una superficie total de 38.107 metros cuadrados (26.587 corresponden a áreas médicas y de apoyo), y se encuentra ubicado en un predio delimitado por las avenidas de Circunvalación y San Martín, y las calles Heliotropo y EE407.

La obra fue anunciada por Binner en 2011 y formaba parte del programa “Ciudad Salud”. Se trató de un proyecto ambicioso que contemplaba la construcción del hospital de alta complejidad, al que se le sumaba una escuela —que fue inaugurada en 2015— y un centro de investigación. Todo eso emplazado en medio del barrio Las Flores, uno de los más carenciados de Rosario. Se planeó en tres etapas, para un plazo de cuatro años, pero recién a fines de 2019 se terminó la segunda parte del programa que consistía en los cierres y terminaciones exteriores.

“La construcción del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) de Rosario llevó 10 años, pero lo hicimos”, dice ahora Cappiello. Y recuerda que en el Regional Sur “iban a confluir los trabajadores del Hospital Provincial de Rosario, edificio que es alquilado a la Sociedad de Beneficencia de Rosario, y del Hospital Roque Sáenz Peña. Para el Provincial habíamos proyectado hacer un centro de diagnóstico y tratamientos de alta complejidad y en el Roque Sáenz Peña, un centro de especialidades médicas ambulatorias de la zona sur”.

El ex funcionario y ex senador por el Departamento Rosario destaca que “el proyecto de escuela técnica se concretó y ya cuenta con dos promociones, para formar profesionales técnicos en áreas de salud, como enfermería, de reparación de equipos biomédicos y en alimentación. Fueron decisiones políticas”.


El proyecto que nunca se concretó.

Cambio de rumbo


Promediando su mandato, el ex gobernador Miguel Lifschitz realizó cambios en su gabinete. En ese marco ingresaron a la Casa Gris, Pedro Morini, en reemplazo de Julio Schneider en Obras Públicas, y Andrea Uboldi en el lugar de Miguel González en Salud.

“Nosotros avanzamos con la obra del hospital, construyendo toda la parte de servicios, es una construcción muy importante que se ubica por detrás del edificio y dónde van los compresores de gases, compresores de los aires acondicionados, los grupos electrógenos”, asegura Morini. “Hoy cuenta con toda la infraestructura externa, más el cerramiento de vidrio y toda la parquización”, amplía.

Para el ex titular de Obras Públicas de Miguel Lifschitz “la obra estaba bien encarada, porque normalmente se terminaban los hospitales y quedaba la parte exterior, como ocurrió en el Iturraspe de Santa Fe y el de Reconquista, que los terminamos por dentro y faltaba hacer la parte de accesos. En el de Rosario quedaba la última licitación, que era toda la parte interna”.



Nueva etapa y revisión


“La idea es continuar la obra, de hecho estamos armando un pliego licitatorio, para ver si logramos financiación exterior”, asegura Leticia Battaglia, secretaria de Arquitectura y Obras Públicas de la actual gestión provincial. 

La funcionaria señala que en paralelo están trabajando en el armado de “un pliego para una guardia médica de 3.600 metros cuadrados, que abarca uno de los bloques del edificio. El edificio consta de cinco bloques y la idea es en uno de ellos construir una guardia médica, de Unidad de Terapia Intensiva y con atención de Covid-19, con la intención de licitar la obra este año, con un presupuesto de 400 millones de pesos, previsto en el Presupuesto 2021”.

Battaglia aclara que “para el resto de la obra tenemos que rever su funcionamiento, porque con esta pandemia se modifican los conceptos, es decir, cómo vamos a diseñar los hospitales de aquí en adelante”.

La funcionaria también planteó sus diferencias con la gestión anterior: “El socialismo trabajaba en etapas constructivas —dijo—. Nosotros queremos trabajar por etapas terminadas y en funcionamiento. Vamos a hacer un bloque terminado y para usarlo. No estamos de acuerdo en etapas constructivas y que queden los esqueletos”.

No obstante reconoce que “la obra estaba bien pensada. Son obras fundamentales para el sistema de salud, sobre todo en Rosario”, y remarca: “Hay que hacerlo”.



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