Connect with us

Hi, what are you looking for?

Suma Politica

El poder de la desidia: aguas danzantes que no danzan, a la espera del colapso final

Las aguas danzantes del Parque Independencia, un espectáculo que supo cautivar a cientos de miradas rosarinas, se encuentra en un deplorable estado que ha ido empeorando con el correr de los años, frente a una Municipalidad que desde el 2007 no hace más que mirar para el costado. Sin mantenimiento, y funcionando con menos de la mitad de su capacidad, pareciera ser que sólo un golpe de suerte podría salvar al show de desaparecer.

Corría el año 1998 cuando Hermes Binner, entonces intendente de Rosario, realizó un viaje al exterior en el que vio un increíble show de aguas danzantes. Sin dudarlo, inmediatamente tomó la decisión: quería ese espectáculo para su ciudad. A su regreso no tardó en poner manos a la obra. El sitio escogido fue el centro del laguito del Parque Independencia, que ya tenía 96 años de existencia. En poco más de seis meses ya estaba todo listo. El acto inaugural se realizó el 28 de diciembre de 1998 con el repertorio exclusivo de Lito Vitale y Juan Carlos Baglietto.

Un espectáculo que deslumbraba a quien observase. Las aguas danzantes llegaron para embellecer todo el parque, ya que además fueron acompañadas con varios trabajos de remodelación en el sector. No era para menos. Binner entendía que el Parque Independencia es la vidriera de Rosario. No sólo un lugar turístico lleno de atracciones y de historia, sino un espacio que los ciudadanos pueden disfrutar. Tema que pareciera que las personas a cargo de su mantenimiento en los últimos 14 años no tuvieron en cuenta.



El parque estaba en su mejor momento. Embellecido, cientos de personas se juntaban allí a pasar la tarde y a la noche esperaban con ansias el show de aguas danzantes, que era contemplado con admiración y hasta generaba el aplauso de los espectadores cuando finalizaba.

En los últimos años, esa atención y esos aplausos se transformaron en indiferencia y desidia. En primer lugar, por parte de las autoridades que decidieron hacer la vista gorda desde que el estado de las aguas danzantes comenzó a deteriorarse. Y en segundo lugar, por parte de la población a la que no le quedó más que aceptar que ya no volvería a ser lo mismo y apenas si se mantenían algunos pocos chorros en pie.

Declinación y abandono

En el año 2007 la fuente pasó a manos de la Municipalidad (anteriormente su mantenimiento era responsabilidad de la empresa que la construyó). Ese mismo año una explosión provocó un deterioro que persiste hasta hoy. Los cables eran muy finos para las bombas que tenía. Para subsanar ese problema se contrató a una empresa que lo único que hizo fue empeorarlo: sin motivo ni razón decidió desconectar todo, con lo cual al problema eléctrico de base se le sumó uno electrónico. Volver a conectar todo fue caótico: cientos de cables, uno por cada uno de los 300 picos y las 500 luces que tenía la fuente. La fuente nunca volvió a ser la misma, los picos quedaron desordenados, la programación desconfigurada y con partes dañadas. Y desde entonces no hizo más que decaer. O la dejaron caer.

Desde la intendencia de Miguel Lifschitz nadie parece hacerse cargo de su mantenimiento. La fuente fue diseñada para funcionar con 31 bombas, de las cuales 18 están quemadas, lo que explica por qué actualmente se ven tan pocos chorros de agua y tan bajos. Además, la música y los surtidores funcionan de manera descoordinada. Los caños son los mismos que se pusieron en 1998 cuando se realizó la obra. Hay muchos con agujeros, y otros emparchados y literalmente atados con alambre.

Falsas promesas

En enero de 2019 la entonces intendenta Mónica Fein prometió renovar íntegramente la fuente. Las obras se licitaron por un valor de 22 millones de pesos pero hasta noviembre de ese año no hubo ninguna novedad, a pesar de que la única empresa que se presentó al concurso reunía todas las condiciones para la adjudicación, y nunca más pasó nada.

La operación de la fuente está a cargo de la Asociación de Amigos del Parque Independencia, por un convenio firmado con la Municipalidad mediante el cual recibe un subsidio que, a lo largo de 2019, fue de 87.338 pesos mensuales para aplicar a esa y algunas otras actividades conjuntas. El presidente de esa institución, Adrián D’Alessandro, consultado por Suma Política sobre la licitación fallida, contó que la firma que se presentó fue la cordobesa Aquamov y que durante el proceso de adjudicación se produjo una estampida del dólar que disparó los costos al doble. Según su relato, ante ese panorama la empresa decidió retirarse del concurso y la Municipalidad decidió no volver a licitar las obras porque ya no estaba dispuesta a invertir los nuevos montos que la reparación de la fuente iba a conllevar.

Distinta es la versión de Sergio Tigano, representante de Aquamov Aguas Danzantes, quien consultado por este medio aseguró que a pesar de que efectivamente el dólar subió y el costo de la obra aumentó, la empresa confirmó en tres oportunidades que mantenía el precio inicial de la obra. Así y todo, sostuvo, la Municipalidad les envió una nota que decía que de todas maneras se daba de baja la licitación por razones presupuestarias.

Un detalle tal vez no menor sea que todo el proceso se dio en el contexto de las últimas elecciones. Una vez que Pablo Javkin resultó electo intendente en diciembre de 2019, terminó de esfumarse la promesa de Fein.

Un final anunciado

Sin mantenimiento y en muy mal estado, en diciembre de 2019 la fuente dejó de funcionar. Cada vez eran más las bombas y partes que se quemaban y poco y nada se reponía. En el mientras tanto de aquel famoso proceso de licitación no se adquirió nada porque teóricamente estaba “todo ahí”.

Durante todos estos años la Asociación de Amigos del Parque nunca se manifestó al respecto y siempre trató de cubrir las fallas con lo poco que había, tratando de que la fuente funcionara a como dé lugar y forzando lo que escasamente andaba. Recién cuando dejó de funcionar el tema salió a la luz y algunos medios lo reflejaron.

Frente a esa exposición, desde Ambiente y Espacio Público de la Municipalidad decidieron arreglar una bomba (había 18 fuera de servicio). Cada bomba cuesta 120 mil pesos. Suma significativa para cualquiera pero casi insignificante para lo que es el presupuesto municipal, lo que permite dudar de si en verdad se trata de un problema económico, “falta de fondos”, o de voluntades. Los Amigos del Parque volvieron a encender la fuente con esa bomba más otra que donó la misma asociación. Pero así y todo seguía a media máquina. Los chorros, que en su máximo esplendor alcanzaban los 22 metros, apenas si llegaban a dos.

La excusa perfecta

Así funcionó la fuente hasta marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia y la sacaron de servicio nuevamente, esta vez por la prohibición de los espectáculos públicos. En noviembre de 2020 cuando los espectáculos de a poco iban volviendo a la normalidad, la fuente entró en servicio nuevamente. Ahí salieron de servicio tres bombas de las pocas que aún andaban, por lo que se decidió apagar y vaciar la fuente, que es independiente del laguito por lo que el espacio de las aguas danzantes puede estar vacío y el resto lleno. No pasó ni una semana que se optó por llenarla, aunque sin poner en marcha el sistema, por temor a que robaran los cables.

En diciembre, ya más sobre las fiestas, la Asociación Amigos volvió a encender la fuente, a pesar de que no estaba en condiciones, porque según se comentaba la fuente apagada “quedaba mal”.

Cuestión de voluntades

En cuanto a Javkin, en su año y tres meses de gestión mantuvo la misma posición que las autoridades municipales precedentes. Desde la asociación afirman haberle mandado numerosas notas y reclamos, y la respuesta del intendente siempre fue derivar a secretarios. Estos secretarios dan como respuesta que la fuente es responsabilidad de Ambiente y Espacio Público. Allí Natalia Feldman, ex subsecretaria —el 4 de febrero de este año dejó su cargo por cuestiones familiares y fue reemplazada por María Cantore—, optó por no responder. Consultada por Suma Política sobre el por qué de su silencio, Feldman contestó: “Se me habrá pasado, sin querer”.

Según D’Alessandro, ahora la idea del municipio es avanzar con la remodelación cuando termine la temporada de verano, para lo cual la Secretaría de Obras Públicas renovaría la totalidad de las bombas y dejaría las pocas que todavía funcionan de repuesto. Lo que no se sabe es cuánto duraría el proceso de recambio ya que, teóricamente, el plan se irá desarrollando a medida que la Municipalidad suministre los insumos.

Facebook comentarios
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

Suma Política. Todos los derechos reservados. 2020