Los números rojos de la democracia: conversaciones para indagar el por qué



Redacción Suma Política


El 10 de diciembre de 1983 Raúl Alfonsín asumía la Presidencia de la Nación después de siete años de dictadura. La democracia era nombre de esperanza y renacimiento.

Una frase del discurso de Alfonsín, ese día, ante la Asamblea Legislativa contuvo una promesa. La frase no sólo fue titular de los diarios de la época, sino que sería en los años que siguieron a 1983, hasta hoy, la referencia a la cual muchos apelarían para cotejarla contra un presente plagado de injusticias. 

“Vamos a vivir en libertad, de eso no quepa duda —decía Alfonsín—. Como tampoco debe caber duda de que esa libertad va a servir para construir, para crear, para producir, para trabajar, para reclamar justicia (toda la justicia, la de las leyes comunes y la de las leyes sociales), para sostener ideas, para organizarse en defensa de los intereses y los derechos legítimos del pueblo todo y de cada sector en particular. En suma, para vivir mejor; porque, como dijimos muchas veces desde la tribuna política, los argentinos hemos aprendido, a la luz de las trágicas experiencias de los años recientes, que la democracia es un valor aún más alto que el de una mera forma de legitimidad del poder”.

Y remataba, he aquí la frase: “Porque con la democracia no sólo se vota, sino que también se come, se educa y se cura”.

Treinta y siete años después, con casi dieciocho millones de pobres en el país, casi el 45 por ciento de la población (según la última medición de la Universidad Católica Argentina de septiembre pasado), y una desocupación que sobrepasa el 14 por ciento (según datos del Indec), el presente se coteja, otra vez, con aquella frase de Alfonsín.


Santa Fe Ciudad

Suma Política se propone entonces reflexionar con algunos hombres y mujeres de la política que fueron protagonistas de aquellos años fundantes de la democracia y cuya vida pública signó de alguna manera los destinos del país ¿Cuáles fueron los errores? ¿Fueron sólo equivocaciones o actos maliciosos deliberados que perjudicaron a todo el conjunto? ¿Por qué la Argentina tiene el récord de ser el país con más crisis macroeconómicas en la región en las últimas décadas? ¿Por qué han naufragado tanto propuestas liberales como progresistas? ¿Por qué nunca se pudo conseguir una estabilidad económica a largo plazo? ¿Cuáles son las razones del fracaso macroeconómico? ¿Es por falta de acuerdos políticos? ¿O de falta de consenso político sobre un modelo económico aplicable a largo plazo?

Estas, entre tantas otras preguntas, fundan el debate de los reportajes que se ofrecen a partir de esta edición.


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