María Eugenia Bielsa volvió a la política pero sabe que tiene el veto de Cristina



Daniel Abba


“Lo único que tengo claro es que Cristina no me quiere”. Eso dice en privado María Eugenia Bielsa después de su salida repentina del gabinete nacional, y ahora que volvió a hacer política en Santa Fe. Tras casi dos meses de silencio, se reunió dos veces a solas con el gobernador Omar Perotti, una a mediados de enero y la última el miércoles 3 de febrero por la tarde en la delegación de la Gobernación en Rosario.

Después del primer encuentro con quien enfrentó en la interna para ser gobernador, juntó a su grupo chico para hablar del año electoral, reafirmar su apoyo al gobierno justicialista del Frente de Todos y comprometerse a seguir trabajando por la unidad en la provincia.

Ninguna de estas reuniones habían trascendido. Las charlas con Perotti podría formar parte de la cohesión que el rafaelino está buscando en los distintos sectores internos del peronismo, después de las refriegas del año pasado con el grupo que lidera el senador Armando Traferri.

Con el ministro de Defensa nacional, Agustín Rossi, el gobernador también mantuvo varios encuentros, donde incluso le preguntó por quien finalmente fue designado ministro de Gobierno, Roberto Sukerman, al que parece ya había elegido antes para ese puesto.


Santa Fe Ciudad

Si las relaciones entre Bielsa y Perotti estaban resentidas, en la primera reunión de enero parecen haberse recompuesto. Porque después de ese encuentro a solas la ex vicegobernadora se reunió con su tropa política y los instó a apoyar al gobierno provincial.

Ese detalle encierra toda una curiosidad, porque en esa reunión con su grupo de apoyo político estaban presentes nada menos que dos ministros del actual gabinete provincial: el de Desarrollo Social, Danilo Capitani, y la de Infraestructura, Silvina Frana.

La movida de Bielsa sorprendió porque no es habitual que convoque a discusiones  políticas, salvo cuando está en campaña. La reunión con sus colaboradores más cercanos iba a realizarse en un local que se iba a cerrar para la ocasión para permitir así una charla más reservada, pero finalmente se hizo en la vereda de un bar de Rosario.

Fueron cinco en total. Además del ministro y la ministra, asistieron el senador por el departamento Rosario, Marcelo Lewandowski, y la diputada provincial Matilde Bruera, que ocupa una banca en reemplazo de la ministra Frana.

Después de contarles detalles sobre su reunión a solas con el gobernador y hablar de su apoyo a la actual gestión, Bielsa pareció interesada en los temas de la política santafesina. Hizo comentarios a favor del ministro Marcelo Sain, se solidarizó con él en su “lucha contra las mafias” y opinó que “es una batalla difícil y que va a llevar tiempo”. Música para los oídos del gobernador.

También aprovechó para reiterar que no subejecutó durante los once meses de su gestión las partidas del ministerio nacional de Desarrollo y Hábitat. Dio precisiones: que hasta su salida del ministerio había ejecutado el 76% del presupuesto disponible en 2020 y que, si le suma la deuda flotante del 2019, ese porcentaje llega al 94%. También detalló que la ejecución proyectada iba a ser del 108%, si no mediaban restricciones de Hacienda. Y ella seguía en el cargo.

No lo comentó en la reunión, pero trascendió que no le cayó nada bien que a poco de su salida, a mediados de enero, su reemplazante en el ministerio nacional, Jorge Ferraresi, viniera a la provincia y suscribiera con Perotti convenios para la construcción de más de 4.000 viviendas, con una inversión de más de 28 mil millones de pesos.



La lista de diputados de Santa Fe


Aunque en Santa Fe opinan que la campaña y el armado de listas para las elecciones de este año lo tiene que liderar el gobernador Perotti, es probable que se arme una mesa de tres para tal fin, con el presidente Alberto Fernández y la vice Cristina Fernández en roles también decisivos.

En esa estructura de tres, Bielsa tendría un voto en contra seguro si, como admite, Cristina no la quiere, y su figura aparecerá más devaluada después de haber sido la primera ministra que tuvo que dejar el gabinete nacional. “Fue echada del gobierno y hubo alrededor de su figura un desencanto profundo”, aseguran fuentes del gobierno de Alberto Fernández.

No obstante desde la gestión que conduce Perotti se hizo saber que les encantaría que encabece la lista de candidatos a diputados nacionales de este año, aunque tanta adhesión podría encubrir una trampa: se especula que el de Bielsa podría ser un nombre que cierre a la hora de presentar candidatos en la mesa nacional, porque no les costaría tanto tener que bajarlo durante las negociaciones para lograr otras condiciones.

Con más consenso que Bielsa, otro nombre en el que se piensa para encabezar la lista es el del actual presidente del bloque de diputados provinciales del Frente de Todos, Leandro Busatto, que tiene respaldo nacional y lograría así un mayor espacio de visibilidad en la carrera para suceder a Perotti en 2023.

Más remota, se mencionó la posibilidad de que encabece la lista el recién asumido ministro de Gobierno de Santa Fe, Roberto Sukerman. Aunque en ese caso, serían demasiados cambios en poco tiempo. Además de Alberto F, Cristina y Perotti, Agustín Rossi, líder de La Corriente, la línea interna de mayor peso y desarrollo territorial en la provincia, seguramente tendrá peso a la hora de la decisión final.

“Para poder ganar, hay que seguir la línea de lo que se hizo en 2019 en la pelea por la Gobernación. Que haya una campaña santafesina, que la lidere Omar y que estén incluidos todos los sectores. No es Cristina, es Perotti el que se juega mucho en estos comicios”, dicen cerca del gobernador.

Pero desde la Nación las elecciones de este año se leen con otra óptica. “Se plebiscita la gestión de Alberto Fernández. Y además, Cristina no quiere perder la mayoría que hoy tiene en el Senado y el PJ tampoco quiere resignar bancas en Diputados”.

En la reunión con su grupo político, María Eugenia Bielsa, ante una pregunta concreta respondió que está viendo qué hacer y, puntualmente sobre su posible candidatura aseguró —fiel a su estilo— que “no está en mi agenda”. A su alrededor, todos coinciden en que la vieron con intenciones.

Sus detractores dicen en off que “le pasó lo peor que te puede pasar en política: después de haber perdido una interna tener rápidamente una posibilidad de revancha con un ministerio político a nivel nacional y desaprovecharla”. Aseguran que su salida fue una pérdida para el federalismo y la provincia, pero opinan que “el problema es que no compatibilizó con la fuente de calor que es el conurbano bonaerense y tampoco trabajó en equipo. Sus colaboradores no quedaron muy contentos con ella. Y no es la primera vez que le pasa”.



El enojo de Cristina


El enojo de Cristina Fernández con María Eugenia Bielsa tiene un origen. Es una herida que se abrió en 2015, el día en que la ahora ex funcionaria dejó plantada a la vicepresidenta que la quería como candidata a gobernadora por el peronismo en Santa Fe. Su compañero de fórmula y la lista de candidatos a diputado se completaría desde la Casa Rosada.

Cuando Bielsa dijo que no, cambió la relación de afecto que había, y Bielsa pasó al ostracismo. Para agravar las cosas cuando reapareció tuvo fuertes conceptos en contra del kirchnerismo, que quedaron grabados en un video que circuló por toda la política nacional.

A pesar de todo, tuvo una nueva oportunidad al ser designada en un ministerio nacional, pero las expectativas que había sobre su gestión se fueron derrumbando.

Los armadores de la estrategia electoral en Santa Fe también sostienen que su candidatura tampoco resolvería demasiado, y recuerdan que en las últimas Paso salió cuarta en Rosario a nivel general. “Entró detrás de Corral”, repiten con malicia. Y están convencidos de que “la etapa en la que ella sumaba ya pasó. Hoy no resta, pero tampoco suma nada”. ¿Tendrá otra chance?


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