Connect with us

Hi, what are you looking for?

Informe

Otro revés para Salmain, el tercero en diez días en causas por las que puede perder su trabajo de juez

El juez federal Gastón Salmain se llevó este lunes una reprimenda furibunda de un magistrado colega en una audiencia en los Tribunales de Oroño al 900 que le atribuyó desconocer los procedimientos penales. Salmain había pedido él mismo comparecer para recusar al juez federal Román Lanzón, quien había avalado una imputación en su contra por abuso de autoridad e incumplimiento de deberes de funcionario público. Y que terminó rechazando el pedido del cuestionado magistrado por encontrarlo totalmente inadmisible, infundado e improcedente.

Salmain es oriundo de la ciudad de Buenos Aires y está en Rosario como juez civil y comercial desde mediados de 2023. Desde entonces acumula numerosos actos controvertidos y tres causas penales. La más resonante es la que lo tiene ya procesado por pedir un soborno para habilitar una medida financiera que le permitió a un fideicomiso comprar 10 millones de dólares en billetes cuando regía el cepo. Pero también hay otro muy sinuoso que arrancó cuando fue allanado en octubre, le requisaron su vehículo y le secuestraron su celular personal.

En esa ocasión Salmain hizo algo que mereció una denuncia. Le pidió a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) mediante un oficio que le informara qué juez había habilitado esa medida y qué empleados específicos habían participado de ese operativo en su contra. El asesor letrado de la PSA se dio cuenta que eso era inadmisible y puso en conocimiento al juez emisor de las medidas de la situación. Eso le valió a Salmain una causa penal por procurar indebidamente información en una causa en que se lo investigaba. El que intervino cuando lo imputaron fue el juez Román Lanzón, que señaló que el caso revestía “gravedad institucional” y lo mandó al Consejo de la Magistratura.

Esto ocurrió el 16 de diciembre de 2025. La semana pasada Salmain solicitó una audiencia para recusar al juez Lanzón. Su argumento fue que al haber informado al Consejo de la Magistratura de lo resuelto para que lo investigue a nivel disciplinario su posición equivalía a una denuncia y con ello había perdido imparcialidad para intervenir. Este lunes en la audiencia Salmain dijo en tono calmo que la actitud de Lanzón, que la presidía y lo escuchaba, había sido estigmatizante en su contra. Sostuvo que dar conocimiento al Consejo de la Magistratura fue un exceso de sus facultades porque debió hacerlo la Cámara Federal de Rosario.

Su abogado defensor Ignacio Carbone también dijo que al ordenar requisarlo y allanar su despacho secuestrando teléfono y computadoras en octubre pasado se habían extralimitado en el poder persecutorio. “Fue como usar un misil para matar un mosquito”, dijo Carbone. Que pidió que se designe a otro juez para intervenir en lo sucesivo.

La fiscal María Virginia Sosa, al alegar, sostuvo con vehemencia que el planteo de Salmain era desconcertante e insostenible. “Esta medida es nada más que una herramienta para dilatar el proceso. Buscan extenderlo y ganar tiempo. Atenta contra el principio del juez natural, el del debido proceso y el de celeridad procesal del sistema acusatorio que tiene dos años de vigencia. Es tarea de todos los litigantes que su contenido que sus disposiciones no se desnaturalicen. La recusación no reúne los requisitos para admitirla”, dijo la fiscal.

Sostuvo que el plazo para recusar había expirado porque fue en diciembre cuando la defensa supo lo que decidió el juez Lanzón ya que Salmain y sus abogados estaban hace cuatro meses en la audiencia. “Son tres días a partir de que se tiene conocimiento del motivo para recusar”, añadió.

El contexto además es que Salmain impugnó la decisión de Lanzón previamente y la recusación de Salmain de otros tres magistrados con idéntico fundamento. “Su presentación no aporta elementos formales para recusar sino referencias genéricas”, le dijo la fiscal Sosa.



El juez Lanzón respondió sin enojo aunque con contundencia y ánimo elocuente de triturar el planteo. Remarcó que Salmain, que es juez federal en lo civil, parecía desconocer normativas y procedimientos del ámbito penal. Lo primero que afirmó es que para recusar a un juez se deben invocar “motivos serios y razonables que funden la posibilidad de parcialidad”. Destacó que la defensa dice que él mismo como juez comunicó al Consejo de la Magistratura la resolución de cuando a Salmain se le atribuyó abuso de autoridad por intentar averiguar quién actuó en el caso donde lo investigaban como un acto de prejuzgamiento. Dijo que lo hizo porque quería dejarle claro a ese órgano que investiga las conductas de jueces que Salmain no estaba bajo medidas cautelares. “Lejos estaba la cuestión de comunicar para que se hiciera un proceso administrativo”.

“El juez que interviene en la primera audiencia tiene que intervenir hasta la etapa preliminar”, sostuvo Lanzón. La oficina judicial me dio intervención a mí no porque me haya elegido sino porque hace cumplir lo que manda el artículo 42 del Código Procesal. Todos lo sabemos, a lo mejor el doctor Salmain no porque no está habituado al modelo procesal penal en materia federal”, consignó.

Terminó señalando que no se hacía lugar a la recusación y la invalidación de su intervención por manifiestamente inadmisible, infundado e improcedente.

¿Por qué se imputó a Salmain por abuso de autoridad? Según los fiscales federales Javier Arzubi Calvo, María Virginia Sosa y Soledad García, después de que se realizara la medida de requisa en su contra Salmain pidió con una nota membretada de su juzgado y su firma al director de la PSA Alfredo Gallardo una cantidad muy específica de precisiones sobre el mismo acto donde él estaba bajo investigación ante la sospecha de estar cometiendo un delito. Quiso saber cómo se enteraron de que él estaba en Buenos Aires, nombre y cargo de quien recibió la orden de requisarlo, y también de quien emitió la orden. Cuando el jefe de la PSA le pasó el caso a Asuntos Jurídicos de la fuerza el director de la dependencia le advirtió que no se podía responder porque el juez es el imputado. Por eso le avisaron enseguida al juez Carlos Vera Barros, ordenante de las requisas a Salmain, de lo que éste estaba haciendo frente a las medidas que había adoptado.

El caso por el que se pidió la medida era la orden que Salmain dio para que el Banco Central vendiera 10 millones de dólares en billetes a un fideicomiso administrado por Fernando Whpei cuando regía el cepo cambiario a cambio de un soborno. Por esta medida Salmain en diciembre fue procesado por Vera Barros por cohecho, con un embargo trabado por 200 mil dólares y prohibición de salir del país.

Cuando se realizó un nuevo allanamiento en noviembre, esta vez al juzgado de Salmain en Rosario, el acta de la requisa de octubre por la que le sacaron el teléfono se encontró en la parte superior del escritorio de Salmain. Tenía por tanto información sobre el personal policial, el número de caso y el juez que había materializado la medida. Salmain dijo en una entrevista que no podía saber si la requisa en la puerta de su domicilio había sido un acto simulado para robarle el celular. Los fiscales le replicaron que él sabía todo porque cuando se realiza una medida de este tipo se dan explicaciones e información al afectado. Y la prueba era el acta encontrada del acto en su escritorio.

El defensor Carbone dijo que no estuvo mal la requisa en el despacho de Salmain pero que debía ser solamente determinar si existió el oficio de este magistrado a la PSA para saber detalles de su requisa. Pero señaló que fue un exceso que por eso le secuestraran su celular y dispositivos electrónicos del juzgado, incluso las computadoras de otros dos funcionarios. “Fue una excursión para buscar algo”, pegó Carbone, que pidió la invalidación. “Nunca justificó la fiscalía por qué secuestrar un celular privado del juez cuando solo se buscaba un papel”. Dijo también que ese hecho sirvió para alimentar otras causas contra Salmain sin que los jueces de esos casos los hubieran pedido. “Hizo una autorización genérica para secuestrar todo sin falta de límites”, le dijo Carbone al juez Lanzón.

Lanzón rechazó ese criterio. “No se rebatieron los argumentos ni se presentaron pruebas” de que esa medida, la del secuestro del teléfono y de otras requisas, fuera desproporcionada. Finalmente Lanzón denegó una revisión a la investigación donde recientemente autorizó el levantamiento de los secretos bancario, fiscal y bursátil de Salmain en un caso penal donde se lo examina por haber despachado embargos en causas previsionales con supuesta conexión con algunos estudios jurídicos que realizaban las demandas.

La semana pasada Salmain recibió dos reveses en Buenos Aires. El viernes pasado la Cámara Nacional de Casación rechazó otro pedido de recusación que el polémico magistrado había planteado contra dos integrantes de la Cámara Federal de Rosario, Elida Vidal y Silvina Andalaf. Los camaristas de Casación Guillermo Yacobucci y Alejandro Slokar señalaron sin dar lugar a revisión en audiencia que Salmain no fundamentó por qué debería intervenir Casación en el caso y arguyeron que su pedido de apartamiento de las juezas superiores se basó en una simple disidencia con la determinación de estas.

Días antes la jueza federal María Servini denegó el pedido de Salmain de que su denuncia contra el financista Fernando Whpei tramitara en los tribunales federales de Retiro. Salmain está procesado por haber autorizado a los tenedores del fideicomiso Attilla, administrado por Whpei, a comprar los referidos diez millones de dólares mientras regía el cepo cambiario, a cambio de un pago del diez por ciento de la diferencia de cambio entre el dólar oficial y el dólar blue, lo que se considera un soborno que los fiscales del caso estimaron en 200 mil dólares.

Salmain rechazó que este tema que involucra a Whpei, que lo implicó como imputado colaborador ya que está en prisión domiciliaria por este caso, se tramitara en Buenos Aires y lo remitió a Rosario. Era inconcebible, según observadores, sacar este caso de Oroño al 900. “Es un juez federal en Rosario, que debería estar domiciliado en Rosario, que denuncia a un empresario de Rosario que se presenta en una causa en Rosario en los Tribunales Federales de Buenos Aires. La causa no tiene por qué sustanciarse en otra parte”, dijo un abogado sobre este trámite.

En Tribunales Federales de Rosario dicen estar hartos de que Salmain recuse “como un aprendiz” de manera dilatoria y sin fundamentación a los jueces que intervienen en los casos. Y en este caso de ayer, deslizaban tras la audiencia, tiene mucho el magistrado imputado para preocuparse. “Con este caso que parece menor frente a los otros pierde el trabajo”, dijo en referencia a haber abusado de su función e incumplido deberes al pedir detalles en un caso donde él mismo era investigado. “El incumplimiento de deberes tiene baja pena pero es un delito doloso. No podrá seguir siendo juez si hay condena. Es un delito sencillo de probar y él nunca negó haber hecho el oficio que remitió al jefe de la PSA”.


Facebook comentarios

Autor

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar