Falta más de un año, pero las decisiones se están tomando ahora. Por ley, los comicios presidenciales del año próximo están previstos para octubre, el cuarto domingo, pero la intención del gobierno nacional es adelantar esa fecha al mes de mayo, lo que afectaría las estrategias y borradores que ya tienen los gobiernos provinciales, entre ellos el de Santa Fe.
Según diversas fuentes a las que consultó Suma Política, algunas con buena llegada a referentes libertarios, el presidente Javier Milei se propone enviar un mensaje de reforma política al Congreso para eliminar a nivel nacional las PASO (algo público y conocido), insistir con la boleta única (un punto que también se viene insinuando) y, lo más novedoso, que la fecha se adelante cinco meses para que en lugar de octubre sea en mayo.
Sobre los motivos del cambio de fecha hay varias versiones, ninguna oficial porque todavía el gobierno no dio a conocer ni la intención ni los fundamentos. En el Congreso se habla de la necesidad que tiene el gobierno de acortar los plazos para llegar con aire al día de la pretendida reelección de Milei. Sostienen que son razones de la economía las que lo apuran. “No quieren llegar tan detonados al 2027”, aseguran legisladores de la oposición.
Son quienes imaginan un deterioro progresivo de las condiciones de la vida cotidiana de los argentinos. “Cuanto antes, mejor”, parece ser la frase de moda en términos electorales.
¿Los astros opinan?
Los más osados, y probablemente con menos acceso a información real y concreta, hacen correr otro comentario, no tan riguroso, o menos defendible. Según ellos, la fecha tiene que ver con una cuestión astrológica, y hasta arriesgan que sería un planteo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, después de consultar las cartas y la predisposición de los astros. En mayo se presenta un escenario más favorable, les aconsejó, porque es un mes que fomenta la estabilidad y la consolidación de los proyectos.
Por los motivos que fuere, el cambio no depende solo del gobierno nacional sino que requiere del apoyo de la mayoría de diputados y senadores, ya que no puede salir por decreto. Si, como se presume, la mayoría de las provincias planean separar las elecciones locales de las nacionales, del voto de sus representantes va a depender también que el cambio de fecha pueda ser ley. “Si no la votan los representantes de las provincias, no sale”, se entusiasman.

“Modificar la ley (se requiere mayoría absoluta, más de la mitad de los votos) no le va a resultar fácil”, sostienen algunos legisladores santafesinos que integran los bloques opositores, e incluyen en ese paquete de resistencia la eliminación de las PASO, que quieren que siga para ordenar las listas al interior de los partidos. (Las primarias fueron suspendidas por única vez a nivel nacional en 2025, cuando no prosperó su derogación).
A favor de quienes quieren sostener esa instancia de internas abiertas, esta semana el propio ministro del Interior Diego Santilli ofreció mantenerlas pero que no sean obligatorias, para los que no las quieran usar. En cambio, le puso mayor interés a la boleta única, con la intención de que se pueda votar lista completa de presidente con diputados y senadores detrás. De la fecha de los comicios, en esa reunión, no dijo nada.
Cómo repercute en Santa Fe
Hasta esta novedad del posible cambio de fecha, en la provincia de Santa Fe se manejaba la misma idea que ahora esgrime Milei, hacer los comicios “lo antes posible”. Por eso ya se hablaba de un borrador de cronograma electoral, bastante similar al que se utilizó para las últimas elecciones de convencionales.
La firma del decreto de convocatoria a elecciones de gobernador y el resto de los cargos provinciales y municipales se pensaba para diciembre del 2026, con lo que el cierre de listas se daría otra vez en el temprano mes de febrero.
Los comicios santafesinos se adelantarían así, según ese boceto, a la elección nacional, ya que las PASO, que en Santa Fe se mantienen vigentes, serían en abril (la fecha elegida era el 11, para esquivar dos fines de semana largos que hay en 2027) y la general el 13 de junio.
Con esas fechas se respetaba lo dispuesto por la Constitución de Santa Fe, que no modificó esos plazos en su última reforma, es decir que las autoridades deben ser electas entre tres y seis meses antes de la finalización de mandatos del 10 de diciembre.
Las mencionadas de abril y junio eran entonces las fechas más adelantadas posibles, y despegaban bastante los comicios locales de los nacionales.
En los últimos días ese panorama cambió. Ante la posibilidad de un adelantamiento en la fecha de la elección nacional se decidió esperar y aguardar la movida de Milei. “Se van a orejear las cartas hasta que la fecha nacional esté definida”, deslizan sin precisiones voceros del gobierno provincial.
Si las elecciones presidenciales se dan en mayo, o junio a más tardar, a Santa Fe no le convendría adelantar tanto su elección. Además, sería un problema porque quedarían mezcladas unas con otras. En ese caso queda para elegir una fecha que no puede ir más lejos que el 27 de julio para las PASO y el 5 de setiembre para las generales provinciales.
Si se diera este escenario de votar primero para presidente (más diputados y senadores nacionales) antes que para gobernador y el resto de los cargos provinciales, se repetiría un esquema poco común en los últimos 20 años. Hay que remontarse a los comicios de 1989 y 1995 para encontrar comicios nacionales previos a los provinciales. Se eligió y reeligió en esas fechas a Carlos Menem y ambas se hicieron un 14 de mayo. En 2027 no será posible repetir la cábala porque ese día cae viernes.

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Ver todas las entradasPeriodista. Licenciado en Comunicación Social de la UNR. Ex jefe de Redacción de La Capital. Twitter: @DanielAbba_

































