A siete años de la inauguración de la estación Apeadero Sur en San Martín y Batlle y Ordóñez, en la zona sur de Rosario, el barrio sigue esperando que se cumplan las mejoras prometidas en 2015: más y mejor iluminación, mayor presencia de fuerzas de seguridad, eliminación del basural a cielo abierto pero, sobre todo, reubicación de vecinos y vecinas que constantemente ponen en riesgo su vida por vivir a la vera de las vías del tren que se dirige a Retiro.
Tal y como publicara Suma Política hace exactamente un año, los problemas en barrio Irigoyen no se solucionan y siguen siendo los mismos. Solamente es necesario caminar por sus calles para ver que no hubo cambios y hablar con los vecinos para notar que las quejas siguen siendo las mismas.
Todas las personas consultadas por este medio en el barrio contaron que estaban ilusionadas con la imponente estación —que tiene más de 1.200 metros cuadrados, ascensores, escaleras mecánicas, una sala de espera para más de 500 personas y un andén con una extensión de 300 metros—, porque les habían prometido que sería el puntapié inicial de la puesta en valor de la zona, que estaba, y aún sigue, deprimida.
“Lo que más preocupa son todas esas casas que están pegadas a las vías, porque por ahí pasa de todo: desde perros hasta chicos jugando en medio de las vías. Esto de noche es tierra de nadie. Imagínate que cuando oscurece todas las personas que viven ahí van y vienen entre las vías, es un peligro”, alertó un comerciante que trabaja a metros de la estación.
Provincia y Municipalidad, sin novedades
Fueron unos 70 millones de pesos los que invirtió el Estado nacional para reconstruir la estación de trenes en el Apeadero Sur. La obra prometía ser el reseteo del sistema ferroviario, pero a siete años del corte de cintas el 1° de abril de 2015, terminó siendo un globo decorado de ilusiones rotas y una decepción más para los vecinos, que siguen sin bajar los brazos.
Hace un año y algunos meses los ministros de Infraestructura, Servicios Públicos y Hábitat, Silvina Frana, de Producción, Ciencia y Tecnología, Daniel Costamagna, y el presidente de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado (ADIF), Ricardo Lissalde, firmaron un convenio mediante el cual la Provincia y la ADIF se comprometía a llevar adelante acciones y políticas en materia de infraestructura ferroviaria, transporte y desarrollo urbano, impulsando entre otros el desarrollo y la ejecución de una traza ferroviaria de circunvalación de la Ciudad de Santa Fe y la modernización de la red ferroviaria de accesos a los puertos localizados en la Región Metropolitana de Rosario. Pese a los importantes anuncios, las obras de desarrollo urbano y las mejoras en la zona aún siguen sin realizarse.
El propio director provincial de la Unidad Especial de Gestión Ferroviaria, Fernando Rosúa, admitió a Suma Política que “para este año, con relación a la zona del Apeadero Sur, no tenemos ningún proyecto en carpeta por ahora. Por el momento no tenemos información sobre alguna iniciativa o algo en concreto para ese barrio”. En cambio, dijo, “con la Provincia estamos trabajando en Villa Gobernador Gálvez. Ahí en su momento se intervino en los barrios instalados en los predios ferroviarios en la zona de la estación Coronel Aguirre y se logró una poda en el bosque, mediante Nación, a raíz de diversos accidentes que hubo con las ramas de los árboles”.
Recientemente el intendente Pablo Javkin, en el inicio de las sesiones ordinarias del Concejo, presentó su programa de reactivación para Rosario en este 2020. En el paquete de medidas y obras que planteó hacer a lo largo de este año no hubo ninguna mención a mejoras en los alrededores del Apeadero Sur. Las fuentes de la Municipalidad consultadas por este medio tampoco pudieron brindar información precisa sobre si se está elaborando alguna propuesta para la zona.
Fernando Rosúa: “para este año, con relación a la zona del Apeadero Sur, no tenemos ningún proyecto en carpeta por ahora para ese barrio”
El malestar de quienes viven en el barrio se siente a cada paso y es recurrente la mención al temor a la hora de caminar por la zona durante la noche, pese al movimiento de pasajeros que utilizan nuevamente el servicio de tren Rosario-Retiro, que volvió a funcionar después del parate por la pandemia del coronavirus.
En base a cifras oficiales de Trenes Argentinos, durante este enero se registró el récord de venta de tickets de los últimos 15 años: se compraron 23.646 boletos. El incremento en el uso del servicio se registra desde el año pasado cuando comenzaron a flexibilizarse la mayoría de las actividades.
En enero de 2021, los boletos vendidos fueron 18.266, para febrero 17.392; pero marzo repuntó con 19.045 y abril cerró con 13.672. En mayo fueron 9.707, junio 11.826, las vacaciones de invierno treparon a 19.025, agosto 19.338, setiembre 18.997, octubre 22.981 y noviembre el pico más alto del 2021, con 23.070 tickets. En diciembre fueron 22.394 y en enero se alcanzó la cifra récord.
Aunque el volumen de personas que transitan por la estación y el barrio Irigoyen va en aumento, las tan ansiadas y necesarias obras siguen brillando por su ausencia. La desidia oficial sigue generando desazón entre los vecinos y vecinas que no obstante mantienen la esperanza de que, algún día, se cumplan las promesas.



































