En la plaza 25 de Mayo, la militancia se agrupa alrededor de un parlante negro. La urgencia de la convocatoria no dio tiempo a instalar una pantalla. Hay caras largas. Algunos miran el celular, otros no pueden disimular las lágrimas; todos escuchan el discurso de Cristina Fernández de Kirchner, la presidenta del Partido Justicialista. La Corte Suprema de Justicia acaba de confirmar su condena a seis años de prisión y la imposibilidad de postularse a cargos electivos de por vida. La semana pasada, había lanzado su candidatura a diputada provincial por la tercera sección electoral de Buenos Aires.
La movida comenzó a gestarse desde temprano. Por la mañana, un comunicado del PJ provincial rechazaba “la inminente sentencia” contra la expresidenta, en el marco de la causa Vialidad. En algunos grupos de WhatsApp del justicialismo, el comunicado dejaba sabor a poco. Se pedían acciones más concretas. Apenas unas horas después, cuando el fallo ya se vendía como primicia en algunos medios de comunicación nacionales, comenzó a circular la convocatoria: “Si condenan a Cristina, todos y todas a la plaza”.
Las columnas fueron llegando desde la peatonal. Gremios, organizaciones sociales, organismos de derechos humanos, dirigentes políticos. Las distintas facciones del peronismo local y provincial desplegaron sus banderas. Estaban los que en dos semanas compartirán boleta, como Ciudad Futura, el Movimiento Evita o La Cámpora, pero también los que se quedaron afuera de ese acuerdo.
Los que no son peronistas, pero entienden que el fallo tiene un tufillo a proscripción electoral, también asistieron a la plaza. En esa línea se inscriben el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), el Partido Comunista Revolucionario (PCR) y el partido Bases, de raíz socialista, dentro del Frente Amplio por la Soberanía que tiene como principal referente al diputado provincial Carlos Del Frade. Los ajenos fueron los más aplaudidos en esa suerte de fogón de resistencia peronista que se gestó en la plaza.
Para cuando Cristina terminó de hablar al frente de la sede del Partido Justicialista de la Ciudad de Buenos Aires, en Rosario la militancia se fundió en un aplauso. Luego, la marcha peronista cantada a pulmón. El mensaje que circula entre los presentes es que hay que ser cada vez más, para ponerle un freno al gobierno de Javier Milei y voltear el fallo del “triunvirato de impresentables”, como los acaba de bautizar la expresidenta. Es cierto que la plaza supo estar más llena. También, que mientras las elecciones se caracterizan por el faltazo ciudadano, Cristina Kirchner aún conserva una capacidad de movilización que más de un candidato envidia.
Son un poco más de las seis cuando la expresidenta hace su descargo público, pero ya va anocheciendo. Sobre una tarima que improvisa un escenario, el micrófono está a disposición de quienes quieran hablar. Lo van a hacer varios. Los discursos buscan transmitir cierta esperanza, que en la militancia parece no prender. Desde calle Córdoba aparece un grito que se va contagiando de a poco: paro general.
La condena
La decisión de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti deja firme el fallo de la Cámara de Casación Penal en la causa Vialidad, que investiga el delito de defraudación al Estado, por medio de contratos de obra pública. De esta manera, Cristina Fernández de Kirchner fue condenada a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
La causa inició en 2016, durante el macrismo, pero tuvo sus idas y vueltas. La investigación buscaba determinar si el empresario Lázaro Báez resultó beneficiado con la adjudicación de 51 obras públicas viales en la provincia de Santa Cruz, durante la gestión kirchnerista. Fue el fiscal Diego Luciani quien pidió que la expresidenta sea condenada como jefa de una asociación ilícita y administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública.
En diciembre de 2022, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº2 la absolvió por el delito de asociación ilícita, pero sí la condenó por administración fraudulenta. Un año después, la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena, que este martes fue ratificada por la Corte Suprema de Justicia.
La noticia se veía venir. Al punto que Cristina Kirchner convocó a los principales referentes del partido a la sede de calle Matheu, en CABA. Del encuentro se filtró que hubo directivas sobre el rumbo que debiera seguir el partido en aspectos como economía y educación. También, que algunos de los presentes lloraban. Ratificado el fallo, Cristina habló de cara a la militancia que afuera aguardaba su discurso y a quienes dejó un mensaje de “organización” para lo que viene.
“Este cepo al voto popular no lo pone este triunvirato de impresentables que funge como una ficción de la Corte Suprema. No se confundan. Son tres monigotes que responden a mandos muy por arriba de ellos”, expresó y agregó: “Que nadie se confunda porque lo peor tampoco es la oposición. Es el poder económico concentrado de la República Argentina, que cuando se produjo el intento de magnicidio a los pocos días tituló ‘La bala que no salió, pero el fallo que sí saldrá’ en tapa”.

Sacar el jugo
La condena a Cristina Kirchner se da a dos semanas de las elecciones generales en Santa Fe. El hecho no pasó por alto dentro del ecosistema político local. Con declaraciones moderadas pero sin esquivar el bulto, el intendente Pablo Javkin llamó a ser “respetuosos” de los fallos judiciales y apuntó contra el justicialismo local y sus aliados. “Muchos optan por el silencio y no se pronuncian, porque no tienen cara para defender algunas cosas. Sinceramente lo que ha pasado en la Argentina tiene que ver con llevar la corrupción a niveles absolutamente inaceptables”, dijo al anunciar las obras del nuevo Hospital Animal de la ciudad.
Por si quedaban dudas que los dardos iban dirigidos a Juan Monteverde, la candidata a concejala del oficialismo se encargó de aclararlo. En un tono que se asemeja más a la provocación libertaria que a los modismos republicanos de Unidos, Carolina Labayru se expresó en sus redes sociales: “Cristina presa por corrupta. Imagino que Monteverde, que llamó a votar por ella y por Alberto, va a poner cartelitos por las calles pidiendo disculpas por la que falta”.
Cristina presa por corrupta.
— Carolina Labayru (@CaroLabayru) June 10, 2025
Imagino que Monteverde, que llamó a votar por ella y por Alberto, va a poner cartelitos por las calles pidiendo disculpas por la que falta…
En La Libertad Avanza tampoco tardaron en emparentar la condena con el proceso electoral que se aproxima en la provincia. “Cristina es una delincuente de alta monta, y debe devolver ella y toda la banda, toda la que se chorearon”, escribió Juan Pedro Aleart, el candidato a concejal libertario. “Es eso lo que está en juego en Rosario este 29 de junio. Juan Monteverde es kirchnerismo. Es Movimiento Evita, con todos los militantes de la pobreza y la corrupción detrás. Es Cristina, es Massa y Grabois. Y nosotros somos los únicos que podemos terminar con ellos”, completó.
Cristina Kirchner es corrupta.
— Juan Pedro Aleart (@JAleart) June 10, 2025
Lo que la mayoría de los argentinos estábamos esperando, sucedió. La Corte la condenó en la causa de Vialidad.
Se llama justicia, no es proscripción.
A las cosas por su nombre. Cristina es una delincuente de alta monta, y debe devolver ella y… pic.twitter.com/rjP1QKLP4S
Por su parte, desde Ciudad Futura lanzaron un comunicado donde señalan que se trata de un “fallo político” que busca proscribir a Cristina Kirchner. En su cuenta personal, Monteverde también se expresó en la misma sintonía: “Independientemente de las ideologías, todas las fuerzas democráticas deberían pronunciarse. Este es un fallo político que no busca justicia, sino proscribir a Cristina. Hoy es por ella, mañana puede ser por cualquiera. Las diferencias políticas hay que dirimirlas en las urnas, no en los tribunales. La democracia está en peligro”.
UN FALLO POLÍTICO QUE NO BUSCA JUSTICIA, SINO PROSCRIBIR A CRISTINA.
— CIUDAD FUTURA (@CiudadFuturaOK) June 10, 2025
A las ideas hay que vencerlas en las urnas, no en los tribunales. pic.twitter.com/KTgbZTIot5
Independientemente de las ideologías, todas las fuerzas democráticas deberían pronunciarse. Este es un fallo político que no busca justicia sino proscribir a Cristina. Hoy es por ella, mañana puede ser por cualquiera. Las diferencias políticas hay que dirimirlas en las urnas, no…
— Juan Monteverde (@juanmonteverde) June 10, 2025
Los discursos
La lista de oradores fue larga. Con un micrófono abierto a la catarsis colectiva, hablaron todos. Entre los que abrieron la jornada estuvo Majo Poncino, la secretaria adjunta del justicialismo provincial. “No vamos a naturalizar que el Poder Judicial venga a disciplinar a los líderes democráticos, ni que el poder económico venga a marcar la agenda política. Hoy más que nunca se abren nuevos tiempos donde vamos a ser protagonistas de la lucha y la organización en la calle”, sostuvo una de las gestoras de la jornada en Rosario.
Las distintas expresiones sindicales también pasaron por el escenario. Walter Palombi, del Sindicato de Correos, transmitió calma a quienes desde abajo coreaban paro general: “Cuando en ningún lugar del país se paraba, en Rosario no se movía una hoja. Quédense tranquilos que podemos volver a hacerlo”. Un rato más tarde, APUR, el gremio que nuclea al personal no docente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), anunció un paro por 24 horas para este miércoles. Otros gremios analizaban seguir los mismos pasos. En tanto, Alberto Botto, de Luz y Fuerza, habló de una fecha bisagra en la historia del país. “A partir de hoy tiene que aparecer una resistencia fenomenal. Basta de estos tipos que desde las sombras siguen dictando medidas que perjudican a las grandes mayorías”, cuestionó.
Sobre el final, Agustín Rossi, que esboza una posible candidatura a diputado nacional en octubre, también formó parte de la jornada. “A Cristina hoy la privaron de su libertad, pero los que creen que va a dejar de ser la líder política que es, la verdad que se equivocan”, aseguró. Le siguió la diputada provincial Alejandra Rodenas que, en su rol de exjueza, cuestionó técnicamente el fallo del tribunal: “No hay razón para sostener un fallo de esta naturaleza. Se han llevado puesto el sistema institucional argentino. Es gravísimo”.
Los oradores siguieron. Habló Norma López, habló Julia Irigoitia; también lo hizo Roberto Sukerman y Lucila De Ponti, entre otros referentes del peronismo. Militantes, referentes de derechos humanos, estudiantes, representantes de las distintas centrales obreras y diversos espacios políticos se manifestaron de forma espontánea en medio de la tarde noche rosarina. Hasta que ya no habló más nadie y vino la desconcentración.
Con la retirada, aparecieron algunos intentos de encender un fuego de esperanza. Cuando parte de la militancia amagaba con cantar que si la tocan a Cristina qué quilombo se va a armar, alguien gritó pidiendo cambiar la letra. La escena se había repetido también desde el escenario. “A Cristina le dispararon y ahora la van a meter presa”, cuestionaba un militante, invitando reflexionar sobre cómo resistir el contexto. Otros, respondían cantando la marcha peronista. El debate por las nuevas melodías del peronismo, que ahora enfrenta un nuevo escenario con su principal dirigente detenida e inhabilitada para competir.

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Periodista. Licenciado en Periodismo (UNR). Conductor y productor en radio Aire Libre (91.3). En Twitter: @NachoCagliero
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