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Política

El PRO santafesino procura evitar que la implosión dañe a Unidos aunque sin coincidencias de cara al balotaje

Los dirigentes del PRO santafesino intentan que la implosión que amenaza convertir en ruinas a su partido y a Juntos por el Cambio no expanda sus esquirlas en la provincia. La mayor preocupación que tienen es que no se altere la armonía en Unidos y, menos aún, que afecte los armados de los gobiernos de la provincia y de Rosario. Por eso caminan con pies de plomo. No habrá un pronunciamiento institucional del partido con respecto al balotaje, aunque a título personal varios ya han anunciado su voto. 

En espejo con lo que sucede a nivel nacional, los posicionamientos van desde un apoyo explícito a Javier Milei hasta los que creen que la libertad de acción es lo más apropiado. También se escuchan voces críticas hacia Bullrich e, incluso, al rumbo que tomó el PRO en los últimos años. Y ya hay corrimientos internos; el balotaje sin JxC fue como una puñalada sigilosa que casi ninguno vio venir y que puso en discusión los lugares donde cada uno estaba parado. Al menos tienen una coincidencia: nadie, al menos públicamente, habló de apoyar a Massa. 

La vicegobernadora electa Gisela Scaglia es la dirigente del PRO que ocupará el cargo más alto en el gobierno de Maximiliano Pullaro. “La gente no necesita que nosotros le digamos a quién votar”, dijo antes de viajar Qatar y Arabia Saudita en la comitiva oficial que acompaña al gobernador Omar Perotti. También antes de que Patricia Bullrich y Luis Petri anunciaran públicamente su decisión de apoyar a Milei y detonaran la unidad de JxC. 


Scaglia reunida con Macri y otros dirigentes | Archivo

Scaglia es una de las referencias políticas de Horacio Rodríguez Larreta en Santa Fe y acompañó al jefe de gobierno porteño en la interna de JxC. “Entiendo a la gente que me dice: no quiero votar a nadie, porque para muchas personas, por lo menos de mi entorno, de mi espacio, fue muy doloroso lo que nos pasó”, sostuvo en referencia a la derrota de Bullrich. Aceptó que “para otros está la opción del voto en blanco”, aunque aclaró que para ella en lo personal esa alternativa “no es válida”.

La vicegobernadora electa recordó a las autoridades partidarias que “las provincias también existimos y hoy tenemos un protagonismo con nuevas caras, nuevas figuras que son en las que la gente confía”, una definición que en virtud de los hechos posteriores adquirió peso propio. 

Scaglia es consciente de que tendrá una responsabilidad institucional muy grande y deberá interactuar con un presidente que no será de JxC.  “Tanto Maxi como yo somos personas de mucho diálogo, que amamos a Santa Fe y sea cual sea el presidente vamos a establecer la mejor relación posible para que nuestra provincia tenga lo que le corresponde”, aseguró.

La prudencia de Scaglia contrasta con la explícita toma de posición de otros dirigentes. El presidente del PRO Santa Fe, Cristian Cunha, y el diputado nacional Federico Angelini, fueron contundentes. 


Cunha junto a Macri

“No puedo votar una fórmula que lleva como vicepresidente a un hombre que atacó al campo con la 125”, le dijo Cunha a Suma Política. La referencia remite al año 2008, a Agustín Rossi y al conflicto entre el gobierno de Cristina Fernández y el campo. “Voy a votar a Milei”, reveló, para enseguida aclarar que su decisión es a título personal. 

El día siguiente de la derrota, circuló un documento entre la dirigencia macrista con la firma del propio Cunha. “Seguramente muchos de nosotros coincidimos en cómo deberíamos proceder hasta el balotaje, pero entiendo que no es el momento de exteriorizar esas definiciones”, se lee allí. “No sólo debe tratarse de esperar una posición nacional como partido sino que debemos defender ese lugar de responsabilidad que nos ha tocado en la provincia”, agrega en otro de los párrafos. Los tiempos en política son, muchas veces, impredecibles.


Angelini con Bullrich

Angelini también votará a Milei. El suyo es voto cantado y ni siquiera hacía falta una definición pública —que la tuvo—. El diputado es cercano al expresidente Mauricio Macri y fue parte de la mesa política de Bullrich durante la campaña electoral, además de ser un fiel exponente  de los halcones. “Creemos que en un balotaje hay que tener decisión y nosotros queremos un cambio y por eso decidimos apoyar a la fórmula Milei y Villarruel”, fue su fundamentación. 


Gabriel Chumpitaz

Más sorprendente tal vez sea el apoyo del diputado nacional Gabriel Chumpitaz a Milei. “Los dirigentes de Juntos por el Cambio plantearon libertad de apoyo a los competidores del 19/11 y es allí donde los representantes del PRO tomaron caminos distintos, pero que nunca confluyen en Sergio Massa. La neutralidad no es a mi parecer la manera idónea de reaccionar ante la emergencia política que vive nuestro país”, le dijo el legislador a este medio. “Cuando en la vereda de enfrente está el kirchnerismo tenemos el deber moral de acompañar a Milei, como lo hicieron Bullrich y Petri, entendiendo y construyendo consensos de gobernabilidad y bajando a tierra las propuestas escandalosas que se derramaron en la campaña electoral”, sentenció. 

Lo llamativo del caso de Chumpitaz es que jugó con Larreta en las PASO y, junto a Scaglia, fue uno de sus referentes en la provincia. Larreta, se sabe, fue muy crítico de la decisión de Bullrich y sostuvo que JxC no debía apoyar a ninguno de los dos candidatos en el balotaje.


Rosselló y Cardozo en el Concejo

También hay repercusiones en el Concejo de Rosario. Carlos Cardozo y Alejandro Rosselló no anunciaron a quién van a apoyar, pero analizaron desde ópticas diferentes la coyuntura que atraviesa al PRO. 

Cardozo sostuvo que “las tensiones de lo nacional no pueden hacernos desviar el eje de la importancia de preservar a rajatabla el frente Unidos” ni “de la responsabilidad que nos dio la ciudadanía de gobernar la provincia con Maxi Pullaro y Gisela Scaglia, y Rosario con Pablo Javkin”. De todos modos aclaró: “El kirchnerismo no se merece una nueva oportunidad”. Y si bien dijo que el pronunciamiento de Bullrich y Petri fue a título personal, le otorgó peso político: “No se puede desconocer que tuvieron el apoyo de más de seis millones de argentinos, lo cual hace que sea trascendente”. Cardozo no descarta pronunciarse públicamente antes del balotaje.

Roselló, en cambio, fue crítico de Bullrich y Petri, y enumeró tres aspectos que a su entender transforman el anuncio en un gran error: fue apresurado, sin garantías e irresponsable. 

“En primer lugar, el anuncio fue apresurado. Antes de hablar de apoyo a otra fórmula, era necesario hacer autocrítica y explicarles a nuestros electores por qué no estamos en el balotaje; segundo, no garantiza que se vayan a aplicar las políticas que siempre fueron bandera de JxC, como los 190 días de clase, la seguridad, combatir la pobreza y el respeto a las instituciones”. Y tercero —sostiene Rosselló—, “fue irresponsable porque puso en riesgo la unidad de Juntos por el Cambio; al ser inconsulto pierde legitimidad y abre todo tipo de cuestionamientos”. El edil cree que “para lograr que se implementen las políticas que pregonamos es imprescindible la unidad de JxC y la decisión de Bullrich y Petri va en sentido opuesto”.  


López Molina con Bullrich | Archivo

También se pronunció Roy López Molina, enfrentado con el sector de Angelini que ostenta la conducción del partido en Santa Fe. En un ranking no escrito —pero de simple comprobación— López Molina es el enemigo público interno N° 1 de Angelini y los suyos. 

El exconcejal fue muy crítico no sólo de la decisión de Bullrich sino además de la estrategia del PRO en los últimos años. “Nos dejaron sin candidato en el balotaje presidencial. La consecuencia de esa derrota no puede ser la decisión irreflexiva de votar a LLA como si fuera un sustituto válido. Si todavía hay futuro para la coalición, es saliendo de la encerrona”, posteó en sus redes. “Ideas tan simples como tramposas: votar a LLA para derrotar definitivamente al kirchnerismo/peronismo. Si fue un objetivo, no se cumplió y —al menos— por los próximos años, no se cumplirá. El peronismo está en la final aún en medio de una gravísima crisis. No sirve como argumento”, agregó a su punto de vista. 

López Molina calificó a la antinomia peronismo versus antiperonismo como “un contraste apolillado que solo esconde cierto clasismo. Nunca estuvimos allí”. En su opinión, “profundizar la grieta es profundizar la decadencia: un camino largamente recorrido por todos los populismos”. También consideró que la irrupción de la pandemia en 2020 dejó a Juntos por el Cambio “sin autocrítica y sin deslinde de responsabilidades” y calificó el presente del partido como “desperfilado. A contramano de su propia identidad”. Y para el final marcó lo que a su criterio es una diferencia insalvable entre su partido y el de Milei. “JxC, principalmente PRO, y LLA no son descendientes de un antepasado común. Son familias políticas distintas: un proyecto de base democrática frente a uno de base autoritaria”.


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