Connect with us

Hi, what are you looking for?

Ariel Malvestiti le entrega la gorra de la Liga Comunitaria al papa León XIV durante el encuentro en el Vaticano.
Ariel Malvestiti le entrega la gorra de la Liga Comunitaria al papa León XIV durante el encuentro en el Vaticano.

Sociedad

Del potrero al Vaticano: el proyecto social que nació en los barrios de Rosario y llegó hasta León XIV

Una gorra y un banderín llegaron a manos del papa León XIV. En el regalo al pontífice destacaba un logo: el de la Liga Comunitaria de Fútbol. El accesorio es anecdótico. Lo más preciado es intangible y se forja en los barrios. Detrás hay una iniciativa social motorizada por el deporte que les ofrece a cientos de niños y niñas contención, inclusión, pertenencia y herramientas para construir un futuro lejos de los flagelos de la calle y el consumo problemático. 

La Liga Comunitaria pasó de ser un proyecto a convertirse en una acción social a comienzos de 2025. La idea surgió de voluntarios de la asociación civil Padre Misericordioso creada por el Padre Fabián Belay, muy cercano a Jorge Mario Bergoglio. A tal punto que Francisco lo nombró Obispo Auxiliar de Rosario, designación que Belay no aceptó porque no quería descuidar el trabajo que venía desarrollando en los barrios. Francisco lo entendió, le escribió una carta a mano y le concedió la dispensa.

El lema fundacional de la novedosa Liga Comunitaria fue claro: “Donde entra el deporte, no entra la droga”. Bajo ese concepto se le da contención a muchos jóvenes y se busca alejarlos de las adicciones. El deporte tiene un papel protagónico en esta historia, con el bendito fútbol como excusa.

Un encuentro histórico

Ariel Malvestiti es politólogo y coordinador de la Liga Comunitaria, y fue parte del centenar de jóvenes líderes internacionales que participaron a inicios de 2026 del congreso One Humanity, One Planet (Una Humanidad, Un Planeta) en el Palacio Apostólico.

El papa tomó la palabra ante los asistentes cuando daban las 12 del mediodía en la Sala Clementina: “Me alegra mucho encontrarme con jóvenes como ustedes, procedentes de todas partes del mundo, unidos en el compromiso político en busca del bien común”.

En el medio destacó el proyecto “Cuatro Sueños” de la Pontificia Comisión para América Latina, inspirado en el documento “Querida Amazonia” redactado por Francisco, que planteaba cuatro ejes fundamentales para la región: sueño social, sueño cultural, sueño ecológico y sueño eclesial.

“Sólo quien cuida de los más pequeños puede hacer cosas verdaderamente grandes”, les dijo León XIV a los asistentes de la audiencia. “Esa frase me quedó grabada a fuego”, recuerda el coordinador de la Liga Comunitaria.

Luego llegó el cara a cara. ¿Y cómo es en persona? “Es una persona muy cálida, con mucha paz. Se nota que es agustino. Tiene bondad en la mirada, en los gestos, al recibirnos —cuenta Malvestiti a Suma Política—. Se está esforzando y trabajando por la paz en el mundo, predica y lo vive en espíritu. Vi una persona alegre, que ahora está con más confianza en el lugar que tiene”.

No podía faltar el recuerdo de Francisco y su particular carisma. “Francisco era más campechano, más como nosotros. Si le daba la gorra a él, seguramente se la ponía. Tenía esas cosas”, comenta entre risas el politólogo, y agregó que León XIV reflexionó ante los jóvenes reunidos y antes de impartirles su bendición dio otro mensaje: “No habrá paz sin poner fin a la guerra que la humanidad libra contra sí misma cuando descarta a los débiles, cuando excluye a los pobres, cuando permanece indiferente ante los refugiados y los oprimidos”.

La liga de los barrios

La Liga Comunitaria se reúne una vez por mes en jornadas que convocan a las infancias provenientes de distintas escuelitas de fútbol, centros de niñez y parroquias. Los niños y niñas también reciben apoyo escolar y talleres que los acompañan más allá de la pelota. Los 11 barrios que hoy tienen representación en la liga son Las Flores, 17 de Agosto, La Ribera, La Granada, Piamonte, La Lata, Santa Lucía, Tío Rolo, la Sexta, Tablada y Tablada Sur.

“Empezamos con 80 chicos y chicas y hoy ya son más de 400. De 3 escuelitas pasamos a tener 11. Tenemos sub-15 masculino y femenino, sub-12 mixto y agregamos sub-10. Más allá del fútbol y que después hay un tercer tiempo, lo fundamental es el encuentro. Eso genera que los chicos tengan pertenencia y se identifiquen con sus barrios”, explica Malvestiti. El último encuentro fue el sábado 24 de octubre en el campo deportivo de Cristo Rey.

El crecimiento de la liga expone una dualidad. Por un lado, representa una buena noticia: más chicos encuentran en el deporte un espacio de contención. Pero también deja al descubierto que cada vez son más los jóvenes que necesitan ese acompañamiento.

En julio, la UCA expuso un informe sobre un tema preocupante: la deserción escolar. Entre 2021 y 2025, cuatro de cada diez jóvenes de 18 a 25 años no completaron la educación secundaria. En los estratos socioeconómicos más bajos, el 64 por ciento no terminó la escolaridad obligatoria; en cambio, casi el 70 por ciento de los jóvenes de estratos medio-altos sí terminó.

Este dato preocupa y mucho en la organización barrial. “Las estadísticas de deserción escolar son altísimas, sobre todo en adolescentes. Es la edad crítica. Ahí debemos apuntar. Y estamos en un contexto en el que a los clubes de barrio les cuesta sostenerse. Ante esa situación, lo que queda es que alguna organización comunitaria dé un paso al frente y acompañe a los chicos. Eso es lo que buscamos hacer”.

Alejar a los jóvenes del radar narco

Desde la Liga Comunitaria no pretenden ser paladines de la justicia ni mucho menos combatir al narcotráfico. Es una batalla que los excede y que se debe dar desde otros estamentos. Ellos están del lado de los jóvenes que quedan atrapados en sus redes.

La lectura de la liga barrial es contundente. “Compartimos el diagnóstico de que la violencia bajó y que hay otra presencia en los barrios. Pero el tema sigue siendo el consumo. Recientemente salió un manual de la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y Prevención de las Adicciones que habla de esto y de la vulnerabilidad de los jóvenes. Ahí se comparte el concepto de una narcocultura, de una captación planificada de las infancias”, remarca Malvestiti.

Un informe divulgado por la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y entregado al papa León XIV el 15 de septiembre alerta que “las infancias de apenas 8 y 9 años ya presentan situaciones de inicio en el consumo de sustancias en contextos de alta vulnerabilidad social”. El documento agrega que “la emergencia alimentaria en los barrios populares, la precarización laboral y la paralización de programas de integración sociourbana y de salud mental se vinculan directamente con este flagelo”.

Esta problemática queda en evidencia a partir del contacto diario y directo que la Liga Comunitaria tiene con las juventudes. “Es lo que vemos, justo en medio de la baja de la edad de imputabilidad que se sancionó. El narcotráfico apunta a una mano de obra juvenil. Primero los inician y después los meten en el círculo. El inicio del consumo hoy está en los 7 u 8 años. Se ve en Rosario y en muchos otros lugares. Hay un deterioro cognitivo muy acelerado”, advierte el coordinador. “Nosotros buscamos ayudar a estos chicos y juntamos gente para eso, gente que no balconee la vida, que no mire pasar todo desde un balcón, como decía Francisco”. El partido más importante es por el futuro.


Facebook comentarios

Autor

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar