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Política

Biocombustibles: el oficialismo logró dictamen en el Senado con una firma del radicalismo y la abstención de Mirabella

Con lo justo, gracias a la firma de una senadora de Juntos por el Cambio y bajo la promesa de que el texto sería retocado en la reglamentación, el oficialismo dejó listo para votar en el Senado el nuevo marco regulatorio para los biocombustibles. En una cámara en la que el alineamiento suele ser automático, la incomodidad de algunos senadores por darle su aval a una iniciativa que pone en juego los intereses de sus propias provincias (cuando más de uno tiene que renovar su banca este año) estuvo a flor de piel. La excusa de que el tiempo apremiaba fue la clave para patear el problema hacia adelante; disimular las contradicciones y no exponerse a las críticas de empresarios que auguran un futuro gris para el sector si en los próximos días la cámara que lidera Cristina Kirchner sanciona el texto.  

“Firman todos”, le aseguró más de una fuente a Suma Política apenas terminaba el plenario de comisiones que se celebró esta semana, y que contó con la presencia del secretario de Energía Darío Martínez, el encargado de defender la medida ante los legisladores. Pero lo cierto es que el discurso de uno de los senadores dejaba entrever que no firmaría el dictamen: Roberto Mirabella.

El senador por la provincia de Santa Fe, que el año pasado había presentado un proyecto para avanzar en un nuevo marco regulatorio en vistas al vencimiento del régimen de promoción que se produjo este 12 de mayo, fue fiel a su postura.

“Habría que rever si no nos tendríamos que dar un tiempo para poder discutir algunas cuestiones que tienen que ver con la regulación de un tema que va a estar vigente en los próximos 15 años”, señaló durante su intervención.

A la hora de firmar el dictamen, el senador que este año peleará por su reelección, se abstuvo.

El compromiso por parte de Martínez de que cuando tenga el borrador de la reglamentación se sentaría con los senadores Carlos Caserio (FdT – Córdoba) y Sergio Uñac (FdT – San Juan), presidentes de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Minería, respectivamente, “para llegar a un acercamiento”, no le bastó. Si bien ambos avalaron el proyecto oficialista, dejaron entrever que la nueva ley podría perjudicar a productores de sus provincias con una baja del corte que podría llegar al 3% o incluso más. 

Debate exprés

El argumento del FdT para resolver en una única comisión la firma del dictamen de un proyecto que pone en juego el futuro de toda una industria fue la falta de tiempo. Es que esta semana vence la prórroga del régimen nestorista que el Ejecutivo decretó por 60 días. El propio Martínez echó mano a ese argumento ante los pedidos de Caserio y Uñac de retocar el texto para que el corte no siga bajando y se comprometió a terminar de saldar las diferencias en la etapa de la reglamentación de la ley.   

Pese a que el Ejecutivo podría haber prorrogado por otros 60 días el régimen o incluso extenderlo hasta tanto se sancione un nuevo marco regulatorio, Martínez alertó que “si no tenemos una norma, en pocos días yo ya no puedo asegurar cortes y precio”. La posibilidad quedó desechada.

“En unos días más nos quedamos sin marco regulatorio, la premura con la que estamos tratando el proyecto es precisamente por esa razón”, dijo Uñac ante el pedido del entrerriano Alfredo De Angelis (PRO) de convocar a técnicos y representantes del sector antes de pasar a la firma el dictamen.   

Un planteo parecido había hecho Mirabella cuando indicó: “Así como muchos sectores empresariales han arrimado algunas consideraciones de apoyo a la ley, otros me han acercado sus objeciones y la posibilidad de hablar, comentar, poder debatir, poder expresar su posición frente a esto”.

La amenaza de que en pocos días el régimen se convierte en calabaza les ahorró a los senadores el mal trago que debieron pasar los diputados en el debate en comisión. Es que, de una quincena de invitados que expusieron ante los legisladores de la Cámara baja, apenas tres apoyaron el régimen impulsado por el camporista Marcos Cleri. De esos tres, dos cuestionaron la baja del 10% al 5% del corte con biodiesel para el gasoil.

Quizás los senadores que el año pasado aprobaron por unanimidad la prórroga del régimen de promoción para el sector y que ahora lo desechan para avanzar con un mero marco regulatorio que podría poner en jaque a más de una pyme, hubiesen necesitado argumentos más sólidos que el que dio esta semana la impulsora de aquella iniciativa, la santafesina María de los Ángeles Sacnun.

Frente a las críticas de la oposición, Sacnun pidió en su alocución “sacar” la ley de biocombustibles de la campaña electoral. También hizo una defensa acérrima del gobierno al asegurar que “a los sectores productivos de nuestro país siempre le ha ido mejor con el peronismo que con la oposición”.

Pero Sacnun no dejó del todo claro los motivos por los que en lugar de defender su propio proyecto (votado por unanimidad el 30 de octubre del año pasado) optó por acompañar el texto de Cleri.

“Cuando presenté el proyecto de prórroga que fue votado por unanimidad, lo hice porque entendía que esta ley, que data del gobierno de Néstor Kirchner, fue muy virtuosa, nos permitió a muchas provincias y pueblos del interior profundo avanzar con industrias donde nunca iba a haber una industria”, dijo Sacnun.

“Mi mirada siempre estuvo en el sector pyme, que genera el 80% de los puestos de trabajo en la República Argentina”, recalcó.

Si la senadora se hubiese visto cara a cara con los representantes del sector, estos le habrían alertado que, de sancionarse la ley de Cleri, de las 28 empresas que hoy elaboran biodiesel “quedarán seis a ocho empresas”. O al menos así lo planteó ante los diputados Alejandro Abad, presidente de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles. Esas 28 empresas crecieron al calor del régimen que ella misma buscó prorrogar por cuatro años.

Por una firma

La postura firme de Mirabella de no adherir al proyecto oficialista mantuvo en vilo el futuro del nuevo marco regulatorio que el oficialismo pretende poner en marcha en los próximos días.

“Con Elías se llegó a las 9 (firmas)”, le reconoció una fuente del Frente de Todos a Suma Política. Esa misma fuente, apenas finalizada la comisión, daba por descontado que “todos” los senadores del oficialismo acompañaban el dictamen. Ese “todos” incluía a Mirabella.

Salvaguardar a la industria azucarera, garantizando un corte del 6% al bioetanol a base de caña de azúcar, permitió que el proyecto llegara a destino.

Es que en disidencia, la radical Silvia Elías de Pérez estampó su firma y se convirtió en la llave que le abrió la puerta al oficialismo para alzarse con el dictamen de mayoría. El Senado podrá sancionarlo en la próxima sesión.  

Una vez más, la legisladora radical sorteó la grieta y defendió los intereses de una industria clave en su provincia. El año pasado, cuando prácticamente todos sus compañeros de la Cámara alta votaban a favor de la Ley de Etiquetado Frontal, ella apretó el botón rojo.

Es que el octógono negro que alerta a los consumidores sobre el exceso de azúcar en los alimentos podría desincentivar su consumo y, por tanto, perjudicar a los ingenios de su provincia.

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