Unidos para Cambiar Santa Fe ganó la Cámara de Diputados, y no hubo sorpresas. El gobierno provincial y la estratégica Legislatura vuelven a teñirse del mismo color político. La llamada gobernabilidad, que en algunos períodos quedó en duda por el cruce de dominios políticos entre la Casa Gris y la Cámara baja, esta vez tendrán plena armonía en manos de la fuerza opositora, el frente de frentes, ahora dominada por un radical y una socialista, ambas fuerzas integradas con el PRO. Las vertientes que supieron gobernar la bota santafesina en nombre del progresismo, durante doce años, ahora retoman plenamente el control político de la bota santafesina: aunque con un detalle decisivo, la alianza giró a la derecha, se amplió, y consiguió el acompañamiento casi intacto de sus votantes.
Aunque con 25 puntos menos que su candidato a gobernador, Maximiliano Pullaro, Clara García confirmó su supremacía y logrará ingresar a 28 miembros sobre un total de 50 a la Cámara baja. El triunfo de la candidata del PS sobre el candidato peronista Omar Perotti, por unos cinco puntos, terminó de configurar el éxito sin fisuras de la estrategia global del llamado frente de frentes. Santa Fe, en su conjunto, ajusta su comportamiento electoral al de las provincias dominadas desde hace años por Juntos por el Cambio, como la propia Capital Federal, Mendoza, Jujuy y Corrientes, entre otras.
El peronismo se despide dramáticamente de todos los espacios de poder, incluidas cinco las seis grandes ciudades de la provincia. Omar Perotti, el gobernador de Santa Fe hasta el próximo 10 de diciembre, que se erigió en un auténtico estratega de la individual, desmarcándose del peronismo a nivel nacional, tuvo su noche electoral más oscura: 60 mil votos menos que su candidato a gobernador, Marcelo Lewandowski, unos tres puntos porcentuales que de todos modos tampoco le hubieron alcanzado para conservar aquello que consiguió en las elecciones Paso provinciales; ser el más votado a nivel individual.
Cerrado el escrutinio provisorio, el peronismo expresado en Juntos Avancemos alcanzó 10 bancas sobre las 22 que disputan por representación proporcional las fuerzas políticas perdedoras de la elección a diputados provinciales. Aunque al menos tres de los nombres que acompañan la lista que encabeza Perotti, y que se sentarán en una banca, ya avisaron que harán su propio juego y no reconocen al gobernador como referente político. El perottismo, si fuera que esa especie política existió, ha ingresado en zona de disgregación.
Un escalón debajo de Perotti, Amalia Granata, por Unite por la Libertad y la Dignidad, superó su performance de hace cuatro años cuando emergió sorpresivamente a la escena provincial y obtuvo seis bancas. Esta vez se quedó con 7, arañando el 20 por ciento de los votos, aunque no consiguió acercarse a la primera posición como algunos estudios de opinión vaticinaban.
En el cuarto lugar de la elección de diputados provinciales, llegó Carlos Del Frade con su lista Frente Amplio por la Soberanía, con su mejor resultado histórico desde que participa en las contiendas electorales. Superó los 132 mil votos y —siempre según los números del escrutinio provisorio— se quedó con 3 bancas. La impactante cosecha de sufragios del laborioso militante de la izquierda nacional (7,62 %) tal vez pueda explicarse, en parte, por el claro retroceso del gobernador peronista que con una insólita estrategia de última hora jugó a sintonizar con la ola de votos de la derecha mileista (“votaría a Milei en un ballotage con Bullrich”, dijo el gobernador peronista hace pocas horas). Al menos 60 mil peronistas que votaron a Lewandowski le dieron la espalda a Perotti y tal vez migraron a Del Frade.
Un puñado de votos debajo de Del Frade se ubicó Juan Argañaraz por Viva la Libertad, el voto con anclaje evangélico que también con una gran elección (7,43 %) consiguió quedarse con 2 bancas. Actual diputado provincial ingresado con Amalia Granata hace cuatro años a la Cámara baja (luego distanciado) al calor del pañuelo celeste y la disputa por la despenalización del aborto. Se presenta como “escritor, docente, defensor de la vida, la libertad y la propiedad”. Será la quinta fuerza política en Diputados provinciales, y aporta al giro conservador del voto santafesino, expresado no sólo en su lista.
Finalmente, Rubén Giustiniani quedó 10 mil votos por debajo del piso y no logró renovar su banca en la Cámara baja provincial. El titular de Igualdad y Participación, de tradición progresista, fue diputado nacional en los años 90 y senador nacional por el PS durante 12 años consecutivos, y ahora —ya distanciado del partido que presidió por años— iba por un tercer mandato en la Cámara baja santafesina.
Todos los planetas quedaron alineados para que el nuevo frente de frentes, con plenos poderes, le dé a sus votantes lo que fueron a buscar. El peronismo, con Marcelo Lewandowski, que consiguió en la general una recuperación positiva aunque parcial (541 mil votos) del electorado peronista, tendrá un punto de partida para barajar y dar de nuevo. Repitiendo un nivel de participación del electorado bajo (68,3 por ciento), sin embargo se contabilizaron unos 200 mil votos válidos más que en la Paso (bajaron los votos en blanco y anulados).



































