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Política

Caputo y Sturzenegger ya “chocaron el auto dos veces, con seguridad van a chocar por tercera vez”

Son los mismos personajes que chocaron el auto dos veces, ahora lo van a volver a chocar”, acuñó el economista Ismael Bermúdez, a modo de oscuro presagio sobre el devenir de las medidas que toma el gobierno nacional, diseñadas y ejecutadas por Federico Sturzenegger y el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo. Claro que a la tempestad la sentirán de modo diferente mercado y exportadores, y la gente de a pie, categoría barrial que ahora incluye a la clase media. “Lejos de ser un plan antiinflacionario como lo venden, es claramente inflacionario y no sabemos la crisis política que se puede originar, si entre marzo o abril, a más tardar, tienen que volver a devaluar el peso”, enfatizó.    

Bermúdez, analista económico de distintos medios, calibró el alcance de la política económica del gobierno de Javier Milei, en el tórrido día en el que se despedía enero, un mes atípico que incluyó una multitudinaria movilización de resistencia y cerró con el debate de la llamada Ley Ómnibus en el Congreso, en una especie de Día D. “Vamos a ver cómo sale lo que queda del mega proyecto, hubo idas y vueltas, un manoseo muy grande del propio texto, insultos, amenazas, reuniones clandestinas al margen del Congreso, en bares y hoteles, todo eso demuestra un procedimiento muy negativo”, dijo, y señaló también el pronunciamiento de la Justicia contra varios artículos del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), “revelando el carácter totalmente despótico y anti obrero, jubilaciones y clase media, cada vez más empobrecida como resultado de la libertad de precios dada a los empresarios”.

—¿Cuál es el núcleo duro del plan económico del Gobierno que en la práctica busca secar el mercado interno como forma de bajar la inflación?

—Vamos a ver qué va a pasar con la inflación porque ya se devoró la devaluación de diciembre y es muy probable que para marzo o abril asistamos a una nueva devaluación del peso, con lo cual la inflación va a pegar otro salto, similar al que estamos sufriendo desde diciembre y que vamos a sufrir en febrero, por lo tanto lejos de ser un plan antiinflacionario como lo venden, es claramente inflacionario y no sabemos la crisis política que se puede originar si efectivamente tienen que volver a devaluar el peso.

Por lo tanto no es que tienen asegurado el camino, sino que las propias medidas que están tomando pueden llevar a una especie de deterioro mayor al que ya está teniendo y hasta pone en cuestión la propia viabilidad del gobierno, porque una nueva devaluación del peso llevaría la inflación por las nubes y la tolerancia social desaparecería, con niveles de pobreza enorme con lo cual el propio destino del gobierno estaría en juego.

—En ese marco, usted dijo que “están jugando con mucha fuerza a favor de la inflación para licuar salarios”, ¿es el numen del proyecto del Gobierno? 

—Si. Salarios, jubilaciones, los ingresos de la clase media, todos son los sectores que están siendo perjudicados por las medidas que se están tomando, y que van a seguir tomando. 

—Traducido a la vida cotidiana es la transferencia de recursos hacia el mercado, para actualizar los precios relativos a como dé lugar…

—Es claro que si doy libertad de precios y no muevo jubilaciones, beneficios sociales ni salarios, hay claramente una transferencia de ingresos de la gente de abajo hacia las grandes empresas, por ese motivo hay empresas que han visto un aumento muy fuerte en la cotización de sus acciones, otros instrumentos financieros también se  han beneficiado enormemente, y eso es lo que traduce justamente esta transferencia de ingresos, si las empresas van a ganar más, sus acciones comienzan a ser atractivas y eso es lo que ha venido pasando en estos meses con los grupos más concentrados de la economía y, en especial, una decena de conglomerados empresarios. 

—Al desatar las manos al mercado se abre una especie de Caja de Pandora, que libera los males, en este caso un ajuste desmedido.

—Es lo que todos estamos sufriendo en carne propia, todos hemos tenido pérdidas de los sueldos, otros tuvieron pérdidas muy fuertes en las jubilaciones y la clase media muy castigada en un país que tiene 45 por ciento de pobreza y seguramente estaremos ahora en índices todavía superiores. Dicen que los precios de la economía están atrasados, pero el salario también es un precio de la economía, es el precio de la fuerza de trabajo, a ese no lo actualizan, la jubilación también es un precio de la economía, por lo tanto no es cierto que están ajustando los precios de la economía, están ajustando ciertos precios atrasados en contra de otros precios atrasados como los salarios y la jubilación. 

—¿Cómo se concilian los aumentos de tarifa y la baja en la inflación?

—Es como cuando un vendedor mentiroso te dice que una camisa te queda bien, pero al lavarla se acorta. Los gobiernos no van a decir que sus medidas perjudican, las venden como beneficio, ellos venden un plan económico, está en el consumidor darse cuenta si ese vendedor es mentiroso o dice la verdad. En mi análisis es un vendedor mentiroso, eso es lo que está pasando con este plan económico.  

—¿Este es un momento histórico sui géneris que pareciera desconectar con la realidad? 

—También vivimos otros momentos. Como el fin de la convertibilidad con la gente golpeando las puertas de los bancos, fue algo insólito, porque aquellos que tendrían que haber resguardado los depósitos de la gente terminaron confiscando sus ahorros, lo mismo pasó con Erman González, como preludio de la convertibilidad, con la hiperinflación de (Raúl) Alfonsín y con el Rodrigazo (plan de ajuste instrumentado en 1975 por el ministro de Economía Celestino Rodríguez, durante la presidencia de Isabel Martínez de Perón). Lo actual entra en esa historia tan nefasta de crisis económica que hemos tenido y todavía, cuidado, porque no sabemos qué otras sorpresas insólitas nos puede seguir dando este gobierno. Si ahora el Congreso vota la emergencia pública, le estaría otorgando facultades que le son propias al Ejecutivo, y esas facultades, cuando alguien que está fuera de control y le das una motosierra, te puede cortar un brazo, una pierna y el daño que puede hacer es enorme.

—Un déjà vu inquietante, hay nombres que reaparecen en Economía como Caputo y Sturzenegger. 

—Y también Patricia Bullrich. Ellos ya fracasaron en los distintos puestos que tuvieron, algunos con Domingo Cavallo, con el gobierno de Macri con los resultados desastrosos de esa gestión entre 2015 y 2019, ahora vuelven a estar en la función pública y las primeras medidas que pusieron en marcha son claramente en la misma dirección de los fracasados intentos que hicieron tanto con el gobierno de (Fernando ) de la Rúa, como de Macri. 

Si vas en la misma dirección y ya chocaste el auto dos veces, vas a chocar el auto por tercera vez. No lo veo posible, lo veo con seguridad, estos funcionarios van a chocar el auto por tercera vez.


Las herramientas


—¿Cómo ve el rol de la oposición llamada dialoguista? Cristian Ritondo, presidente del bloque PRO en Diputados, dijo que al Gobierno hay que ayudarlo en este inicio para que tenga la mejor ley posible y que sea la herramienta para construir la Argentina que ellos se han comprometido.

—Es lo que hicieron cuando fueron gobierno. Con Macri, las jubilaciones y los salarios cayeron un 20 por ciento, que también cayeron con Alberto Fernández, y ahí vemos el pasaje de algunos diputados de Unión por la Patria a votar la Ley Ómnibus. Por lo tanto hay una especie de acuerdo nacional, que engloba a fuerzas políticas diversas y que abarcan desde el oficialismo hasta sectores de la oposición y del kirchnerismo. Ahí lo tenemos a Daniel Scioli en el gobierno y a su hermano (Nicolás) director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). 


Los ajustados de siempre


—Hay un oxímoron interesante entre las declaraciones de Caputo cuando dijo que querían proteger a los jubilados, aunque días antes estaban incluidos en el Excel para bajar el déficit con un 0.4 por ciento del PBI, y además anunció el paso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses al Tesoro, no sin antes compensar con esta caja a las deudas previsionales de las provincias y plantear su liquidación. En verdad, lo que esto liquida es el colchón de unos 32 mil millones de dólares con el que se podría responder a los jubilados ante la crisis.

—Los jubilados perdieron con Macri y con Fernández, están perdiendo con Milei y van a seguir perdiendo; en promedio han perdido un 40 por ciento y este año como viene la cosa perderán otro 25 por ciento, una caída histórica, enorme, y sin bonos la caída es superior. Un jubilado que no cobró bonos, tendría que estar cobrando el doble, para que se vea la magnitud de lo que les confiscaron, directamente los perjudicaron con las medidas que se estuvieron tomando. 


Ismael Bermúdez

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