Cómo queda el nuevo mapa
de poder interno en el macrismo

R.P.
La decisión de Renata Ghilotti de conformar su propio bloque en el Concejo y abandonar a Roy López Molina configuró un nuevo mapa del macrismo provincial, con tres sectores internos.
Dos de esos espacios están consolidados y son irreconciliables entre sí, y reconocen como sus referentes al diputado nacional Federico Angelini y al concejal rosarino Roy López Molina. A este escenario hay que sumar ahora a Unión Republicana, que lidera Ghilotti y que busca diferenciarse, al menos desde lo discursivo, de los dos grandes alineamientos partidarios.
Tras la confirmación de que el bloque pierde a uno de sus integrantes, la primera reacción del sector de López Molina fue asegurar que darán pelea el año próximo. “Nuestro proyecto es competir con Angelini en las elecciones de 2021”, dijeron en estricto off.
En el Concejo de Rosario la división interna ya había quedado expuesta el año pasado. Con Angelini se encolumnan los cuatro ediles de Juntos por el Cambio (Alejandro Rosselló, Ana Martínez, Germana Figueroa Casas y Carlos Cardozo) y el bloque unipersonal de Daniela León (Unión Cívica Radical/Juntos por el Cambio).
Roy López Molina es el presidente del bloque Cambiemos, que tras perder a Ghilotti tiene como único soldado a Agapito Blanco. También juega ahí Marcelo Megna, aunque lo hace desde su propio bloque (Unión Cívica Radical).
La jugada de Ghilotti con Unión Republicana tiene varios objetivos. El inmediato es buscar mayor visibilidad desde su bloque unipersonal, algo que dentro de Cambiemos se le dificultó bastante conseguir. Y en 2021, cuando termine su mandato en el Concejo, se presentará a la reelección. Para lograrlo tiene un solo camino: diferenciarse de Angelini y López Molina.

Sorpresa y satisfacción
Las miradas sobre la jugada política de Ghilotti tienen el tamiz del sector interno del que provengan.
“Es la decisión de una concejala que no se sentía cómoda ideológicamente trabajando con sectores con los que no tiene nada que ver”, aseguró Alejandro Rosselló, presidente del bloque Juntos por el Cambio. En idéntico sentido se pronunció el diputado Angelini: “Es insostenible decir que sos de Juntos por el Cambio y tener un acuerdo con La Cámpora”.
Cerca de Roy admiten sorpresa por la decisión de Ghilotti pero niegan que esto lo debilite. “No nos detenemos en un concejal, debemos tener una mirada más amplia. Si nos paramos fuera del Concejo, en un año nosotros crecimos de manera exponencial”, repiten convencidos.
En la vereda de enfrente, en cambio, creen que a López Molina le esperan días turbulentos en el Concejo. “Ciudad Futura no se va a bancar apoyarlo de nuevo para la vicepresidencia en la previa de un año electoral”, vaticinan.
Los propios protagonistas de la interna local traen a escena la pelea de fondo del PRO. La que tiene de un lado al ala dura, con Mauricio Macri y Patricia Bullrich como referentes, y del otro al sector más proclive al diálogo con el gobierno y que se referencia en Horacio Rodríguez Larreta.
Angelini y los suyos están alineados con Macri. López Molina apuesta por Rodríguez Larreta. Ghilotti está encolumnada con Macri pero reconoce al jefe de Gobierno porteño como “un gran dirigente” que puede ser candidato a presidente en 2023. Desde Unión Republicana, de todos modos, relativizan esos alineamientos. “Angelini juega en todas las mesas y Roy ni siquiera es parte de la conducción del PRO, es un afiliado más”, repiten.
La aparición de Unión Republicana no incidirá en el acuerdo político sellado en el Concejo por el Frente Progresista, Cambiemos, La Cámpora y Ciudad Futura, que incluye reparto de cargos en el cuerpo y en las comisiones. En ese esquema de poder, donde la mayoría de los concejales parece estar a gusto, nada cambiará.
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Ver todas las entradasPeriodista. Cofundador y editor de Suma Política. Ex secretario de Redacción del diario La Capital. En Twitter: @rpetunchi


































