El socialismo se encamina a la reunión del comité ejecutivo nacional para definir su posición en el ballotage con una certeza: No a Milei.
En el encuentro que se realizará la semana próxima se debatirán dos posiciones: dejar en libertad de acción a los afiliados o pronunciarse en favor de la candidatura presidencial de Sergio Massa. En realidad, la voluntad ampliamente mayoritaria de los socialistas santafesinos es sellar un acuerdo con Massa, pero no depende sólo de ellos. “Tenemos que ver cuál es la propuesta de Massa para llegar a un acuerdo programático que contenga a los partidos que no apoyamos a Milei en las generales y que tomamos otras opciones electorales”, repiten desde la dirigencia del PS. “Depende más de Massa que de nosotros”, insisten. Aunque dejan en claro que en ningún caso apoyarán a Milei.
Entre los santafesinos que participarán del cónclave se encuentran Mónica Fein, presidenta del PS; Esteban Paulón, diputado nacional electo; Gisel Mahmud, diputada provincial; Eduardo Di Pollina, en representación de Bases, y Lucho Bigoni, por Fuerza del Territorio. También serán invitados a participar Antonio Bonfatti como expresidente del PS y Enrique Estévez, actual presidente del PS santafesino.
El decisivo encuentro será el jueves o viernes de la semana próxima; la duda radica en que es probable que el jueves se realice una asamblea legislativa en el Congreso nacional que obligaría a ausentarse a varios legisladores socialistas que forman parte del comité nacional; en ese caso se hará el viernes. Participarán representantes de 19 distritos del país, que serán los encargados de definir qué posición institucional tomará el partido.
El posicionamiento del PS no depende de lo que resuelva el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, de cara al ballotage. “Con Schiaretti fue un acuerdo electoral y salió bien”, sostienen desde la conducción del partido.
Si bien en los últimos tiempos en el PS hubo posiciones políticas diferentes, en este caso hay coincidencias. Tanto Socialismo en Movimiento —que nuclea al lifschismo— como Fuerza del Territorio son proclives a darle el apoyo a Massa pero con un acuerdo programático que los contenga. Más conocida es la posición de Bases, que ya antes de las elecciones generales hizo público su apoyo al candidato de Unión por la Patria. De todos modos, desde Bases anunciaron que todavía no definieron si van a participar o no de la reunión del comité nacional porque cuestionan la legitimidad política de la actual conducción del partido.
La conducción está en manos de Socialismo en Movimiento, que se impuso en las últimas elecciones internas con más del 50 por ciento de los votos; Bases y el sector que responde a Roy Cortina integran el comité nacional en representación de las minorías.
En el socialismo comparan este momento con el que se vivió en la previa del ballotage entre Carlos Menem y Néstor Kirchner, en 2003. Hermes Binner lideró en aquel momento las negociaciones en nombre del PS con una premisa muy clara: no a Menem, sí a Kirchner. De hecho, Binner y Kirchner estaban reunidos para definir la letra chica del acuerdo cuando Menem anunció que se bajaba del ballotage. Allí surgió la transversalidad impulsada por el expresidente y las buenas relaciones con el PS, que se extendieron hasta el año 2008, cuando la crisis por la 125 y el conflicto del gobierno con el campo separó los caminos. Ahora parece que otra vez pueden volver a confluir si Massa es electo presidente.
Desde el Socialismo en Movimiento reivindican las decisiones que tomó la conducción del PS en el último año. Y especialmente la negativa en el Congreso partidario de hace un año cuando rechazaron la propuesta de ir en la elección nacional con Juntos por el Cambio o con el peronismo. El PS optó por una tercera vía —jugar con Schiaretti— y creen que fue el mejor camino que pudieron haber tomado.
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Ver todas las entradasPeriodista. Cofundador y editor de Suma Política. Ex secretario de Redacción del diario La Capital. En Twitter: @rpetunchi

































