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Política

El trasfondo de la llegada de la SUBE a Rosario: más beneficios para la gente y nada para el Banco Municipal

Después de varios intentos finalmente el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) encamina su llegada a Rosario para reemplazar a MOVI. El amplio listado de beneficios sociales que presenta la tarjeta federal sumado al compromiso de Nación de afrontar los costos del traspaso parecieran generar, por primera vez, un consenso generalizado entre los distintos espacios políticos de la ciudad para avanzar en su implementación. De esta manera el Banco Municipal dejaría de ser el operador del sistema —por el que cobra una comisión del 2,48 %— para cederle el lugar al Banco Nación. ¿Qué pasa con esos fondos que se dejan de percibir?

Además se avanzó en la posibilidad de que Nación se haga cargo de la comisión para la administración del sistema. Si bien tras el encuentro circuló la información de que eso era un hecho, aún no está confirmado. “Eso lo afronta Nación en los lugares en que Nación acepta afrontarlo. Recién hubo una mesa de trabajo en donde se está analizando”, aclararon fuentes del Ministerio de Transporte a este medio.

Esto no es un dato menor y puede ser clave para la llegada definitiva de la tarjeta federal a Rosario. Hoy el operador del transporte en la ciudad es el Banco Municipal que cobra una comisión del 2,48 % por su administración, mientras que con el sistema SUBE la gestión pasaría a manos del Banco Nación por medio de Nación Servicios, que pide una tasa del 6 %, cifra considerablemente más alta.

La concejala del oficialismo Verónica Irizar fue una de quienes plantearon dudas al respecto. “Nos preocupaba cómo eso incidía en el sistema porque por un lado SUBE trae subsidios, pero si después se llevaba esa diferencia en comisión, que es algo significativo para el sistema, podía ser un problema”, expresó en declaraciones a Suma Política. Y agregó: “La verdad es que el sistema actual de la ciudad funciona con la comisión del 2,48 % pero si Nación se hace cargo, será una discusión del gobierno nacional de ver cómo hace más eficiente ese esquema”.

Desde el área de transporte municipal explicaron que el porcentaje de la comisión que se abona al Banco Municipal por la administración de MOVI se calcula sobre las cargas que se realizan en el sistema. Es decir la cantidad de dinero que se recauda por las recargas de tarjetas que se realizan en un mes. Esa recaudación —que según aclararon no es información pública— son fondos que la entidad financiera local dejaría de percibir ante la llegada de SUBE.

Un dato que si bien no es representativo puede servir para tomar dimensión del caudal de dinero en juego es que en la última semana se contabilizaron, en promedio, 371.171 boletos diarios.

Contrapuntos

El edil de Juntos por el Cambio Carlos Cardozo reconoció que la llegada de la SUBE a la ciudad quedó como una “deuda pendiente” del gobierno de Mauricio Macri. Para el dirigente, uno de los motivos pudo haber estado vinculado a la inversión que el gobierno nacional debía hacer tanto en puestos de carga como en las validadoras que van arriba de las unidades. Y por otro, el interés de la anterior gestión municipal en sostenerse como agente financiero del transporte.

“Indudablemente el hecho de ser un sistema cautivo del Banco Municipal genera un movimiento de dinero que para la entidad es importante. Vos se lo vas a preguntar al socialismo y te van a decir que bajo ningún punto de vista, pero en algún punto nos parece que pudo haber trabado alguna negociación. Porque lo que el socialismo en gestión siempre preguntaba era si había alguna posibilidad de compatibilizar los sistemas, es decir que MOVI sea parte de SUBE. Y la respuesta siempre fue que no”, se explayó.

En esa línea, Cardozo recordó que durante muchos años el Municipio —previa votación en el Concejo— capitalizaba el Banco Municipal para su sostenimiento, pero hubo dos hechos que hicieron que la entidad comenzara a tener cierta autonomía financiera. Uno fue el traspaso de los depósitos judiciales del Banco de Santa Fe al Banco Municipal, durante el gobierno de Hermes Binner. El otro, la implementación del sistema MOVI a partir del “flujo de dinero diario” que genera para el banco.

“Al dejar de ser el operador financiero de la MOVI el Banco Municipal va a perder uno de los negocios que lo sustenta —insistió Cardozo— pero esto genera un beneficio enorme para la gente. Después veamos la forma en que el Banco Municipal recupera este flujo de dinero. Pero por esta razón no podemos privar a los rosarinos de que tengan la posibilidad de viajar más barato”.

Sin embargo, desde el oficialismo descartaron esa versión explicando que con la comisión actual que cobra el Banco Municipal solo se cubren los gastos que genera el funcionamiento del sistema. Es decir que por un lado dejarían de percibir esos fondos, pero tampoco tendría costos que afrontar.

“A lo largo de los años logramos que el Banco Municipal cobre una comisión muy baja, con lo que solo recupera los costos que implica administrar el sistema”, expresó Irizar al mismo tiempo que enfatizó: “Para el Banco no va a generar un problema financiero si llega la SUBE”.

Aclarado ese aspecto, Irizar remarcó su postura a favor de que el sistema nacional se implemente con sus correspondientes beneficios, aunque puso reparo en los plazos: “Ya estamos cerca de mitad de año y va a quedar un año de gestión porque el proceso electoral del 2023 puede complicar todo. Nos preocupa que el anuncio se concrete. Trabajamos mucho durante un año y pico durante la gestión de Mauricio Macri y no pudimos tenerlo. Ojalá que esta vez no sea solo un anuncio político”.

Intentos fallidos

Las gestiones fracasadas para la implementación de la SUBE datan de hace varios años. Y además de la cuestión financiera aparecieron otros puntos claves que hicieron que la SUBE encontrara resistencia en Rosario. Una tiene que ver con el atributo social hacia el interior del país. Hoy SUBE ofrece una tarifa diferenciada del 55 % de descuento a jubilados y pensionados, personal del trabajo doméstico, ex combatientes de Malvinas y beneficiarios de planes sociales. Algo que no siempre fue así.

Para las localidades que se sumaron a la SUBE después de enero de 2019 ese beneficio estuvo negado por una decisión del gobierno de Mauricio Macri. En total unas 7 localidades del interior del país quedaron fuera de esos subsidios: Mendoza y San Rafael (Mendoza); Concordia (Entre Ríos); Reconquista (Santa Fe); Junín, Coronel Rosales y Arrecifes (Buenos Aires). Hasta que en octubre del año pasado por medio de una resolución el gobierno de Alberto Fernández se incorporó la tarifa social.

Esto podría explicar por qué las negociaciones que tuvieron lugar entre Rosario y Nación en el último tiempo no fueron fructíferas y que ahora vayan bien encaminadas. “Antes no querían la SUBE porque no llegaba con atributo social. La SUBE te da un plus que para Rosario son 900 millones de pesos”, señalaron desde el gobierno nacional.

El otro punto en cuestión tiene que ver con la información y el manejo de los datos. Según explicaron desde Nación, la SUBE aporta trazabilidad a todo el sistema de subsidios. “Al subsidio que va a esas unidades, y que se paga por kilómetros recorrido y pasajeros transportados, hoy la SUBE le da total trazabilidad, algo que con la MOVI no está porque es un dato que maneja la ciudad. Y la ciudad declara ante la Nación sin que esta tenga forma de corroborar la veracidad”, detallaron.

Repercusiones

Para la edila Fernanda Gigliani (Iniciativa Popular) el encuentro con autoridades nacionales permitió aclarar dudas y demostrar que la ciudad “tiene mucho por ganar” con la llegada de la SUBE a la ciudad. “Nos sirvió para correr la sábana al fantasma”, graficó. “Durante todos estos años se dijeron un montón de cosas por las cuales la SUBE no llegaba a Rosario. Bueno, ahora punto por punto los funcionarios se encargaron de ir aclarando diversas cuestiones, como por ejemplo que todo lo que es el sistema tecnológico de la SUBE no lo va a tener que sostener el Municipio de Rosario sino que lo absorbe Nación”, profundizó.

En ese sentido la concejala consideró que el sistema es “absolutamente superador” porque por un lado amplía el universo de beneficiarios al mismo tiempo que cambia la lógica actual: se deja de subsidiar a las empresas para comenzar a subsidiar directamente a los pasajeros. Respecto a los fondos que dejaría de percibir el Banco Municipal, Gigliani planteó otro punto de vista interesante: “Ahora va a haber dinero que le va a quedar liberado al intendente. Yo entiendo que debería redireccionarse a mejorar la calidad del servicio que está siendo pésima en la ciudad de Rosario”.

Para la concejala Norma López (PJ) se trata de un tema “que está dando vueltas” en la ciudad desde hace varios años y que no se avanzó anteriormente por resistencia del gobierno local: “Para el Municipio estaba en juego la administración del Sistema Urbano de Pasajeros que es del Banco Municipal y que tenía una tasa alta en el cobro del manejo del sistema”, dijo, aunque reconoció que en el último tiempo desde el Concejo, y en acuerdo con el Ejecutivo, esa tasa se redujo notablemente.

Por otra parte, la concejala del peronismo consideró importante que el Municipio pueda seguir contando con el manejo de los datos, algo que, en principio, se garantizó en la reunión con las autoridades nacionales: “Me interesa que Rosario siga teniendo la posibilidad de determinar el sistema de transporte. Quién fija los ejes políticos y técnicos de lo que es el transporte en la ciudad sigue siendo el Municipio junto con el Concejo. Eso es una potestad que la tenemos y que además hay que seguir afianzándola”.

Por su parte el concejal Lisandro Cavatorta (PJ), uno de los impulsores de la visita de Giuliano a la ciudad junto a la comitiva nacional, puso el foco en el trasfondo de mejoras que la SUBE traería para el usuario. “Pensemos que se ingresa a un sistema nacional en donde podemos usar esa misma tarjeta en cualquier otro lugar del país que también cuente con la SUBE. Pero principalmente Rosario tiene que empezar a cambiar el deficiente sistema de transporte público que tiene actualmente y que está en uno de sus peores momentos desde que yo tengo memoria”, reflexionó. Si bien por experiencias anteriores nadie se anima a hablar de plazos, la idea es que antes de fin de año el sistema SUBE pueda estar funcionando en la ciudad. De esta manera, Rosario se convertiría en la quinta localidad de la provincia que lo incorpora, junto a Santa Fe, Rafaela, Reconquista y Venado Tuerto. En todo el país son 45 las localidades que cuentan con la tarjeta federal.

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