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Especialistas rosarinos impulsan trenes de cercanía a energía solar, inspirados en Australia y la India

¿Es posible imaginar una planta fotovoltaica en las azoteas de la estación Rosario Norte que abastezca con energía solar los trenes de cercanía que, partiendo desde allí, transiten el corredor ferroviario Rosario-Cañada de Gómez? Factible desde el punto de vista técnico, este proyecto es alentado por un grupo de profesionales y empresarios de Rosario y Santa Fe nucleados en el emprendimiento TaES (Trenes a Energía Solar), cuyo programa de trabajo contempla, a esos fines, la reconversión de material rodante disponible y en desuso en Argentina. Locomotoras eléctricas serían así adaptadas para su funcionamiento a energía solar, con transferencia tecnológica de profesionales australianos, ya que el modelo de TaES se espeja en Byron Bay, Australia, donde un proyecto similar se puso en marcha exitosamente hace dos años y fue noticia a nivel mundial.

Las gestiones de TaES —aun cuando hayan sido ingresadas para su consideración en despachos oficiales— ocurren en momentos en que aún se debate si será posible, cómo y cuándo, la vuelta de los trenes de cercanía en Rosario y Santa Fe (y además, con una locomotora Diesel y no más de tres vagones traccionados). Así, la propuesta aparece como un lejano ideal, pero no por ello sus impulsores reducen la intensidad de trabajo para su realización.

“Nosotros presentamos el esquema ante el Centro Nacional de Desarrollo e Innovación Ferroviaria (Cenadif) y allí se le dio el visto bueno en cuanto al aspecto tecnológico. Después lo ingresamos, para su revisión y estudio, en la Subsecretaría de Proyectos Especiales, Proyectos Estratégicos y de Desarrollo Tecnológico del Ministerio de Transporte de la Nación”, explicó a Suma Política el ingeniero rosarino Patricio Sandionigi, principal impulsor de la idea.

Material reconvertible

“Desde TaES proponemos la reconversión de material rodante actualmente desafectado; por ejemplo, los trenes eléctricos de pasajeros de los ex ferrocarriles Mitre y Sarmiento, para que funcionen con baterías cargadas con energía solar. Visitamos ya esos trenes en desuso en Buenos Aires, son los Toshiba que fueron reemplazados por los chinos. Esta reconversión les permitiría circular en corredores metropolitanos de la zona de Rosario, donde hay vías sin tendido eléctrico. Y todo sería libre de contaminación y con energía renovable”, agregó.

La reconversión de ese material se haría de acuerdo con el esquema que se está utilizando en el tren solar de Byron Bay, Australia. Desde allí procedería la transferencia tecnológica y el know how. “Cuando (el intendente de Rosario, Pablo) Javkin en la campaña propuso el regreso de los trenes, se me ocurrió presentar lo que estábamos estudiando con la gente de Australia sobre la reconversión a energía solar de material rodante. Habíamos ya contactado al ingeniero australiano Tim Elderton, un especialista en la materia, y luego se sumó, como interesado, Rodney Clancy, operador ferroviario australiano”, comentó Sandionigi. Y aclaró que sólo la transferencia tecnológica provendría de Australia: “La idea es que los australianos aquí hagan sólo un prototipo y luego todo quede en manos argentinas, y se realice en talleres argentinos”, precisaron.

“Diría que más que un emprendimiento, nosotros somos un grupo de profesionales que estudia el tema —destacó—. Trabajamos en un proyecto para proveer al ansiado retorno de los trenes metropolitanos un material rodante convertido a energía solar, limpia, sustentable, no contaminante”. El grupo que respalda el proyecto TaES, además de Sandionigi, lo conforman, según apuntó este último, María Laura Pagani, del Instituto de Estudios del Transporte de Rosario; Maximiliano Velázquez, magister en Movilidad, Transporte y Planificación Urbana y Regional; María Alejandra Saus, investigadora del Conicet y especialista en Ferro Urbanismo y los ingenieros de la UTN Héctor Castro y Ricardo Berizzo.



El convoy australiano de Byron Bay, en Nueva Gales del Sur, Australia, no es el único en el mundo que funciona con energía solar. India, por ejemplo, tiene un programa de desarrollo de 250 trenes solares desde hace cinco años, que se han ido puesto en marcha de manera paulatina. La particularidad del Byron Bay Train de Australia es que, además de ser un tren de cercanía y haber tenido una fase experimental prolongada, es un vehículo en el que el suministro de energía solar cubre todas las necesidades de su sistema: desde la tracción hasta la iluminación, los circuitos de control y los compresores. La Byron Bay Railroad Company instaló para ello paneles solares fotovoltaicos ligeros y flexibles en el techo de un viejo convoy australiano de 1949. Es decir, todo se hizo sobre material recuperado y reconvertido, la misma idea que tienen los rosarinos de TaES.

Lejos de la bahía australiana de Byron, el ingeniero Sandionigi explica en Rosario: “El proyecto nuestro es construir sobre lo que serían los techos de Rosario Norte una estación solar que permita la carga de las baterías de los trenes que desde allí saldrían, por ejemplo, hasta Cañada de Gómez. El tren sale con las baterías llenas, a mitad de recorrido se detiene, se invierten los pantógrafos y llega a destino —especificó—. El modelo de este tren tiene unos pantógrafos invertidos a través de los cuales se recargan las baterías. Los pantógrafos son como las lanzas de los trolebuses: se ponen en contacto con un receptor que les va a cargar la energía que se consumió”.

“El beneficio más grande del esquema —concluyó— es que un gran porcentaje de la energía que se genera puede volver a la red; es decir, una vez que el tren solar cargó y parte, el remanente de energía de la estación solar puede ser utilizado para cualquier otra cosa que la demande”.

Respecto de las gestiones que llevan adelante, Sandionigi opinó que el proyecto tuvo buena receptividad por parte de Fernando Rosúa, director de la Unidad Especial de Gestión Ferroviaria de Santa Fe. “Tuvimos conversaciones con la gente de Javkin y después con Fernando Rosúa, con el arquitecto Ricardo Kingsland (director del Ente de Coordinación Metropolitana de Rosario) y con Carlos Comi (del Ente de Movilidad de Rosario). Nuestra idea es articular con todos los pueblos involucrados en trenes de cercanía en torno a Rosario y, con la Provincia, hacer una presentación conjunta a nivel nacional, porque esto en general lo maneja SOFSE (Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado), que es la operadora de trenes de pasajeros en el país”.

Entusiasta, recordó que en líneas generales puede existir un consenso sociopolítico para el apoyo de la iniciativa: “Tengamos también en cuenta que a nivel provincial hay un proyecto del diputado Joaquín Blanco que prioriza la construcción de todo tipo de vehículos eléctricos. Además, como esta es una propuesta de energía solar, hay proyectos crediticios internacionales favorables, los llamados de financiación verde”.

Finalmente, Sandionigi apuntó: “Nosotros somos un grupo de profesionales vinculados con esta cuestión, con todo lo que tiene que ver con el ferrocarril y la movilidad.  Queremos que se conozca nuestra propuesta un poco más”.

Desarticulado el sistema de transporte ferroviario de pasajeros a comienzos de los años 90, su rehabilitación cuesta actualmente un esfuerzo siempre más considerable que el que se supone, no sólo desde el punto de vista económico, sino, sobre todo, por la falta de acuerdos políticos que la prioricen. Empero, en todo contexto adverso abrigan también los sueños: en esa carpeta se apuntan, de momento, la construcción de una estación fotovoltaica en Rosario Norte y los trenes de cercanía a energía solar.

Estaciones de carga solar ferroviaria

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