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Política

Lo que la interna del peronismo no le perdona a la nueva agrupación de Perotti

La coyuntura electoral. Eso es lo que sobrevuela al lanzamiento de la nueva agrupación interna que responde al gobernador Omar Perotti, a tres meses de las elecciones. El propósito anunciado de presentar candidatos de ese sector en las 365 localidades de la provincia provoca tensión hacia la interna, donde seguramente dirigentes de toda la bota santafesina de otros espacios van a ser tentados, y no es lo mismo ser candidato de quien ejerce el gobierno que de alguno de los otros sectores del universo político, especialmente del justicialismo.

No por nada la convocatoria de este nuevo espacio denominado “Hacemos Santa Fe” estuvo rodeada de reproches por las llamadas a intendentes y presidentes de comunas para que se sumen a la movida, en la misma comunicación en la que se les recordaba  lo que cada municipio podría recibir si era parte del lanzamiento.

El enojo de los sectores internos del peronismo no fue disimulado. Sabedores de que habrá competencia desigual, porque no podrán equiparar los recursos con los que cuenta quien maneja el Estado provincial para reclutar tropa que provenga de otras tribus. “No es que van a buscar a referentes territoriales que estaban sin hacer nada, en su casa; para sumar dirigentes con representatividad y estructura, se los tienen que sacar a otras líneas internas del PJ”, describen. 

También el lanzamiento, del que no participó el gobernador, aunque asumió su liderazgo al reconocerlo por Twitter, implica una repercusión nacional. “No necesitamos que nos digan de Buenos Aires o de otros lugares lo que tenemos que hacer”, proclamó el senador Roberto Mirabella, único orador en el encuentro.

Sus palabras se leyeron como un límite a las pretensiones nacionales de resolver en una mesa porteña quienes serán los candidatos del peronismo de Santa Fe para el Congreso nacional, defendiendo una estrategia provincial que lidere el gobernador Perotti.

 Lo que está en juego en esa frase son las candidaturas a senador, principalmente. Mirabella quiere la reelección y Perotti lo preferiría al frente de ese binomio. En cambio, Cristina Kirchner se inclinaría por la senadora María de los Angeles Sacnun para el primer lugar. Ocupar el primer lugar en la boleta o el segundo es una gran diferencia: puede significar ingresar o no al Senado. 

El resto del peronismo santafesino cree que también hay otros nombres que pueden valer más a la hora de una elección y esgrimen argumentos de representatividad territorial y partidaria, y hasta encuestas que revelan el conocimiento que tiene cada uno en la opinión pública. Y como están las cosas a nivel político en la provincia, ningún frente tiene asegurado ganar la elección e imponer dos candidatos. 

La estrategia del perottismo sería presentar candidatos en los 365 distritos de la provincia -algo que ninguna otra línea interna puede garantizar en estas circunstancias- y después ir a la Nación con ese aval a presionar para que en el armado de las listas nacionales se respete el liderazgo del sector. Un detalle del cronograma electoral los favorece en esa idea: el cierre de listas se produce primero en la provincia y una semana después en la Nación.

¿Cerca, más lejos o desmarcados?

Discutir dónde está el gobierno de Perotti con respecto al gobierno nacional y al Frente de Todos, es el otro debate que provocó este lanzamiento.

Mirabella reprochó a los que quieren ver fantasmas donde no los hay. “Integramos el Frente de Todos y somos parte fundacional”, enfatizó antes de volver a reivindicar la unidad en la diversidad que le permitió al peronismo ganar Santa Fe después de tantos años.

Para otros sectores internos del peronismo, es al revés, y los fantasmas rondan. Consideran que cada día el gobierno provincial de Santa Fe está más alejado del gobierno nacional, y hasta se animan a decir que se posiciona más cerca de Horacio Rodríguez Larreta y del gobernador cordobés Juan Schiaretti.

No sólo se refieren al alineamiento ideológico, donde hubo cruces por la presencialidad escolar y sobre todo por las medidas del gobierno con el tema de la carne. Aluden también a las formas. 

Se preguntan de quien es la franquicia del nombre del nuevo espacio político que responde al gobernador Perotti. Advierten que tiene la misma identificación que la agrupación de su par cordobés, y aunque dicen que el origen del nombre hay que buscarlo en Rafaela, hay otra coincidencia que complica las explicaciones: el aspirante a gobernador de Corrientes y actual senador Carlos Mauricio “Camau” Espínola -cada vez menos alineado con el Frente de Todos-, lanzó el mismo viernes pasado (casi en simultáneo con Santa Fe) un nuevo eslogan de campaña para sus pretensiones electorales. Se llama “Hacemos Corrientes”. Más de uno cree que no puede haber tantas coincidencias y que hay una movida nacional con este sentido, y no es para estar más cerca del kirchnerismo.

A pesar del enojo y las sospechas, y hasta de algunos reproches por la falta de invitación para el acto de lanzamiento de “Hacemos Santa Fe”, en la mayoría de los sectores internos del PJ prevalece la idea de cuidar la unidad y prefieren no salir a despotricar públicamente, aunque admiten que no le encuentran demasiado sentido al anuncio del nuevo espacio.

“El gobernador tiene que ponerse por encima de todas las tribus, conducir al conjunto, y no armar una agrupación más, que lo ubique a él a la misma altura del resto”, opinan. Desde el perottismo contestan que era necesario formalizar un espacio que ya existía en los hechos pero al que le faltaba ser nominado y al que le auguran proyección más allá de lo electoral.

Diputados y senadores que propiciaron un acercamiento entre la Legislatura y el Gobierno creen que ahora este lanzamiento los vuelve a poner en otro lado. “Nos da la razón, la discusión en el fondo es política y no era lo que decían sobre las leyes anti-Sain por ejemplo”, explican.

Tampoco dejaron pasar por alto una afirmación de Mirabella. Fue cuando aseguró en el discurso de cierre que era falso intentar diferenciar al peronismo de Santa Fe del gobierno nacional y el Frente de Todos. “Si nadie le preguntó si se quería abrir. ¿Para qué lo aclara? En el psicoanálisis hay una explicación para eso y es que está pensando otra cosa”, teorizan con maldad.

La paradoja es que mientras el Frente Progresista y el resto de la oposición atraviesa una fuerte reestructuración y reordenamiento por el fallecimiento de su principal figura, Miguel Lifschitz, el peronismo se encarga de crear su propio desequilibrio. “Todos los que no estamos en este nuevo espacio, ¿con quien nos vamos a referenciar ahora?. Con el gobierno nacional”, plantean desde algún otro sector. “Nos partió sin sentido”, despotrican.

Y postulan que “el peronismo en Santa Fe hoy tiene plata, Estado, estructura, pero no tiene referente, porque el gobernador no tiene reelección. Entonces la apuesta de Mirabella es ayúdenme a ganar la elección de senador, así en el 2023 puedo ser candidato a gobernador. Y eso queda demasiado lejos”.


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Autor

  • Periodista. Licenciado en Comunicación Social de la UNR. Ex jefe de Redacción de La Capital. Twitter: @DanielAbba_

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