Para defenderse de los cargos que lo tienen al borde de un jury, el juez federal Gastón Salmain eligió la estrategia del ventilador. Ante el Consejo de la Magistratura que lo citó para formular su descargo, el magistrado procesado por pedir sobornos que llegó de Buenos Aires en 2023 para hacerse cargo de un juzgado civil de Rosario desparramó acusaciones contra colegas, fiscales y también contra un ministro de la Corte Suprema de la Nación. De quien dijo que acaba de ser denunciado en información que ninguno de los consejeros supo cómo tenía.
En la audiencia ante los miembros de la Comisión de Acusación del órgano que investiga la conducta de los jueces, con lenguaje que por tramos se desenganchó del argot jurídico hacia una especie de litigación en el barro, Salmain trató de tramposos a los fiscales que lo acusan de corrupción, sostuvo que le inventan causas, y que el juez que intervino para procesarlo hizo todo lo que éstos pidieron.
“Todo está viciado por la incompetencia de los fiscales que no saben investigar, y que en connivencia con el juez intentan avanzar en una causa que es un desmadre, sin una sola prueba y en base a las mentiras de un imputado colaborador”.
La mayoría de los medios se quedaron esta semana con el entremés de sainete de cómo había justificado Salmain el hecho de haber omitido en su CV, cuando concursaba para juez, que en 2002 la Corte Suprema lo había echado por unanimidad de la Justicia Federal de la Seguridad Social cuando era empleado por ofrecer una coima para direccionar un expediente. “Nadie me lo preguntó”, dijo. Sin embargo los aspirantes a jueces están obligados a dar todo tipo de información relevante a sus evaluadores del Senado de la Nación cuando se evalúa un nombramiento.
En un descargo de más de dos horas, hubo todo tipo de alusiones directas, pero también muchas indirectas, a personas que él siente que lo perjudicaron. Fue un testimonio cargado de mensajes en clave, de deslizamientos propios de quien busca avisar a otros que puede ir más allá de la vaguedad, lo que supone hacer más daño. Salmain dijo que lo acusan de haber dictado una resolución donde habilitó que una empresa comprara dólares en el mercado libre de cambios (MULC) que no solo tiene otras idénticas en diferentes juzgados del país sino que está copiada de algunas que avaló la Cámara Federal de Rosario. Y que él mismo había resuelto una en el mismo sentido, en favor de un medio de Rosario, que nadie le cuestionó. Se trata de una operación que favoreció al multimedios La Capital y a la que Salmain, de una manera sorpresiva y para algunos desafiante —otro mensaje encriptado— reveló por primera vez en una audiencia judicial donde era acusado en diciembre pasado.
Cuatro fiscales investigaron a Salmain por haber pedido un soborno para autorizar a un fideicomiso a comprar 10 millones de dólares en plena vigencia del cepo cambiario para pagar deudas financieras en el exterior. El fideicomiso lo explotaba el financista rosarino Fernando Whpei quien hoy está en prisión domiciliaria por distintas causas penales, una de ellas una extorsión a un par de agentes bursátiles en coordinación con el ex juez federal Marcelo Bailaque.
Whpei al declarar como arrepentido dijo que para habilitar la cautelar Salmain solicitó un retorno del 10 por ciento surgido de la diferencia de cambio entre los billetes tomados en el oficial y vendidos en el blue. Dijo que estuvo dos veces en el despacho del juez. Y que el encargado de negociar el soborno fue el escribano y lobista del Poder Judicial Santiago Busaniche.
En un pasaje en el que fue muy fuerte contra los fiscales, en especial contra Federico Reynares Solari, y también contra Carlos Vera Barros, que es el juez que lo procesó, remarcó que lo están persiguiendo por un acto judicial rutinario y no por un delito. “No hubo irregularidad alguna. Tuve dos casos idénticos de dólar MULC y seguí jurisprudencia de la Cámara Federal de Rosario”.
Habló también de irregularidades funcionales del secretario privado de Vera Barros por intercambio de dinero con el ex jefe de la AFIP Carlos Vaudagna. Y dijo que hubo también un intercambio de favores no investigado que él denunció entre este secretario y un empresario investigado, propietario de un geríatrico según dijo, por unas escuchas. “Le habrían ofrecido cambiarle a uno de los imputados información a cambio de que ponga a sus suegros en el geriátrico. Una berretada”.
“En relación a la falsa construcción intentada por los fiscales el juez hizo todo lo que le pidieron inmediatamente y en nuestros planteos demoraba hasta cinco días, tanto que lo tuvimos que denunciar en este Consejo y de ahí en más corrigió. Hay que pegarle al chancho para que aparezca al dueño”, dijo poniendo el índice sobre Vera Barros.
“El narcotráfico en Rosario es una cosa descomunal y actuaban este fiscal Reynares Solari y el juez Vera Barros. Para esto (su causa) todo fue rapidísimo. Estaba de licencia enfermo con medicación. En esas condiciones presté declaración indagatoria. Vera Barros cuando declaré bostezó 30 veces. Ya todos saben lo que implica el bostezo, hay desinterés, no le importa lo que el otro dice. ¿Por qué? Porque estaba todo escrito”.

Para los conocedores del caso la defensa de Salmain —alguien echado por corrupto del Poder Judicial cuando era empleado y procesado por corrupción cuando ya es magistrado— mueve a la constante hilaridad. Lo que dicen es que su forma de resistir es hablar de lo que supuestamente hacen los otros que zafan de ser investigados, pero no de lo que hace él.
Fue central su defensa de que él ordenó que el BCRA pagara dólares billetes a personas que tenían deudas porque hacían lo mismo jueces de otras jurisdicciones y sus superiores de la Cámara Federal lo convalidaban sin recibir reproche. Y que él mismo lo hizo en otra resolución que no fue tachada de delictiva y que había favorecido a La Capital.
Dijo que hubo dos sentencias iguales, pero que solo por una lo persiguen. No lo hacen por la primera que fue en favor del multimedios La Capital y que según dijo se hizo como modelo y en base a jurisprudencia de la Cámara Federal de Rosario. “Y yo acá marqué, que lo acompañé como prueba de documental, repito, los párrafos que son exactamente iguales de una resolución que de otra”. Dijo que era una resolución contra Banco Macro. El modelo de la resolución sí admitida lo hizo a la relatora de la Secretaría B que trabajó con argumentos, sostuvo, de una sentencia avalada por la Cámara Federal. “La cautelar cuestionada es una copia de la cautelar sacada 15 días antes”.
¿De qué hablaba Salmain? Se refería a un amparo realizado por abogados del diario La Capital de Rosario que solicitaban en la misma época adquirir dólares en el mercado único libre de cambios (MULC), es decir a valor oficial, para pagar deudas contraídas en la compra del medio al Grupo América de Daniel Vila. Salmain hizo lugar a ese pedido en la resolución a la que llamó “Comunicación 3”. Reguló honorarios para el patrocinante que es el abogado Jorge Mattos, socio del estudio jurídico que tiene directores en el diario conocido como decano de la prensa argentina. Y remarcó que dos camaristas federales validaron su resolución. En esa audiencia puso al desnudo que hizo esto.
El día de noviembre que fueron a allanarlo, como otro de sus mensajes, Salmain tenía precisamente ese caso sobre su escritorio cuando llegaron a requisarlo. Salmain plantea que la resolución similar que dio también en 2023 al pool de empresas que compraron La Capital encabezadas por el empresario Gustavo Scaglione (Comunicación 3SA) fue avalada por los camaristas Aníbal Pineda y Silvina Andalaf y la disidencia de Fernando Barbara. En esa demanda mera declarativa los abogados solicitaban al Banco Macro la venta de 2.282.000 dólares para pagar al Grupo América por la transferencia de La Capital Medios SA. El Banco Macro rechazaba el planteo. Salmain hizo lugar al pedido de La Capital.
Los que investigaron piensan que la notoria diferencia con el caso por el cual está procesado es que en esta situación no había ninguna deuda. En ese trámite Salmain no verificó que existiera la deuda del fideicomiso Attila, de Whpei, que era como mínimo lo que justificaba la excepcional orden al BCRA de venderle dólares a precio oficial. Tanto no verificó que después, prosiguen, denunció que lo estafaron procesalmente. ¿Lo hizo porque lo embaucaron? Los que manejaron el trámite creen más bien otra cosa. Que como hubo una devaluación que trituró la diferencia entre dólar oficial y dólar paralelo, ese spread imaginado para pagar el soborno se evaporó. Y con eso, entienden, la coima prometida. Eso empujó la denuncia de Salmain. ¿Traición a su buena fe como magistrado pese a no verificar la autenticidad de la deuda del demandante? ¿O vendetta porque no le pagaron lo pactado?
Salmain apuntó de lleno a la resolución previa que favoreció a La Capital. ¿Por qué está procesado por la que favoreció a Whpei y no por la que lo hizo con el grupo de Scaglione? “Si vamos a presumir connivencia y favores, ¿por qué nadie dice nada de Comunicación 3?, dijo el juez polémico, en referencia a la Comunicación 3. ¿Por qué no se encuentran procesados todos los que dictaron resoluciones dólar MULC? Por qué no están citados y procesados los camaristas de Rosario que avalaron esto? En la comunicación 3 están citados los dos fallos de la Cámara con un voto del doctor (Guillermo) Toledo que ahora está jubilado”, les dijo Salmain a los consejeros.
También contó que hizo declarar en una escribanía a cuatro testigos que son empleados de su juzgado que dan cuenta de que nunca Whpei ingresó al despacho de Salmain. “La versión del arrepentido de que estuvo dos veces conmigo en mi despacho no queda verificada de ninguna forma y queda claro que es totalmente falsa”, dijo. “Viene un arrepentido convicto confeso con prisión domiciliaria (Fernando Whpei) a decir que arregló una causa con un juez federal y los fiscales y el juez hacen como que le creen. Nadie se detuvo a ver qué pasó en esta causa”.
También dijo que hay una persona que es eventualmente tan responsable como Whpei, Tomás Arlía, un financista argentino radicado en Nueva York, dueño de la firma Double Blue Capital, a la que el hoy arrepentido le debía dinero. Y se preguntó por qué los fiscales no apuntaron contra él sugiriendo lo que hizo durante todo su testimonio: que hay una pesquisa selectiva.
Nada de lo que dice Salmain, creen sus contradictores, es verdad. “Lo que dice todo el tiempo es que a él lo llevan a indagatoria pero a unos cuantos más no. No puede saber a quién más se está investigando. Pero eso no le debería interesar. De lo que tendría que ocuparse es de la prueba que hay contra él. Puede sembrar dudas en alguien poco metido en el trámite. Con los que analicen un poco las causas será más difícil”, concluye un funcionario de Rosario que conoce este expediente.

“Todo el cuadro”
Promediando el descargo, el consejero y senador nacional Luis Juez le preguntó a Salmain por qué razones creía que distintos camaristas, fiscales y un juez estaban en su contra. Salmain dijo que para entender “todo el cuadro” había que apuntar arriba. E hizo alusión a una denuncia penal concretada un día antes en Comodoro Py.
Se refirió a “la carta de Santiago Busaniche, que también está imputado en la misma causa, que intentó suicidarse hace un par de semanas”. Una circunstancia que Suma Política reflejó en detalle antes de que el tema tomara circulación nacional. “Esto es un escándalo porque casi tenemos un muerto y estimo que en otros lados después de una carta así hubiera habido renuncias y planteos. Hay un imputado que denuncia persecución e intentó suicidarse. En la carta nombra un montón de personas y no trascendió nada, todo muy leve, pasó por debajo del tapete”.


“Si hubiera aparecido algo así hablando del doctor Lorenzetti, o de Busaniche, o de mí, sería otra cosa. Pero la carta habla de otra gente. Por ahí pretenden que yo me arrepienta pero eso no va a ocurrir porque estoy en camino de que queden al descubierto estas maniobras. Voy a trabajar para desenmascarar esto. Y lo saben. Por eso me quieren correr rápido. Las personas que hacen todo esto en las sombras”.
Enseguida habló de una denuncia “que podría dar entendimiento a todas estas cuestiones”. La causa 2432 en la que se denuncian delitos que involucran al presidente de la Corte Suprema Horacio Rosatti, a su secretario privado Silvio Robles y otras personas. “En esta causa que presentaron cuatro personas cuyos nombres no me acuerdo estamos evaluando si me voy a presentar como testigo o como querellante por ser víctima, porque en esa denuncia también se nombra al fiscal Reynares Solari, que me acusa y oculta la prueba, al juez Vera Barros y a los camaristas”, dijo Salmain. “Habrá que investigar para ver a dónde llega todo esto”.
Dijo que había ahí constancias de “presiones, llamadas, sugerencias de un poder a otro, porque esto es todo muy raro”.
Según dijo uno de los consejeros en la audiencia, esta causa tramita en el juzgado del juez federal Marcelo Martínez de Georgi y el fiscal es Ramiro González. La incógnita que campeaba es cómo se enteró Salmain de la existencia de esa denuncia. “Seguramente porque tiene que ver con su presentación”, deslizaron en Rosario cuando todavía no había terminado la sesión del Consejo.
En Comodoro Py señalaron a Suma Política que uno de los impulsores de esta denuncia penal a la que refirió Salmain es Facundo Pérez Ernst, un joven de 23 años que reside en el conurbano que creó el Sindicato de Influencers Agrupados. Por su parecido físico al ex presidente Néstor Kirchner en redes es conocido como “Mini Néstor”, que solía ser su nickname de usuario en X.
El juez Salmain está procesado por cohecho pasivo agravado, abuso de autoridad y prevaricato. Esa resolución está confirmada por la Cámara Federal de Rosario. Tiene dictada prisión preventiva domiciliaria que no se efectivizó por la inmunidad de arresto que posee como magistrado. Y rige en su contra prohibición de salida del país en la causa “Attila” y un embargo por 200 mil dólares.



































