En todo el proceso electoral previo no hubo un solo candidato que se recortara sobre el resto. Eso distinguió a esta renovación de autoridades en la provincia. Y fue una diferencia clara sobre lo que ocurría siempre que se elegía gobernador en Santa Fe. Pero eso fue hasta las PASO. Ahora parece que esa es la única incógnita resuelta, aunque los últimos temblores electorales no dejan tranquilo ni al más confiado.
Aunque la mayoría de las estimaciones se arriesgan a ponerle nombre a quien será el gobernador electo, es menos claro qué dirán los números sobre el candidato ganador y qué sobre el que pierda, en una lectura más fina: no será lo mismo que el ganador duplique al segundo, o que el segundo achique la diferencia que lo relegó en las PASO.
Un detalle nada menor, que definirá relaciones y nuevos liderazgos.
Donde sí hay una verdadera incógnita es en lo que serán los dos platos fuertes de estos comicios: qué lista se quedará con la mayoría de 28 diputados en la Cámara Baja santafesina, y quien será el futuro intendente de Rosario. Dos de las incógnitas por las que vale la pena votar.
Este es un punteado de lo que hay que detenerse a mirar en los números que mostrará el escrutinio de la elección del domingo:
1. Pullaro y su desafío: para el candidato a gobernador del frente opositor Unidos para Cambiar Santa Fe Maximiliano Pullaro no parece haber obstáculos a la vista para imponerse en su categoría. La diferencia de votos que consiguió en las PASO parecen dejarlo a resguardo de sorpresas. Su objetivo ahora es de volumen electoral: sería una marca récord en la provincia si consigue llegar al millón de votos, una cifra que ni Hermes Binner ni Carlos Reutemann alcanzaron. Pero no es lo que se propone, aunque lo validaría que la mayoría de los votos de su propia interna se mantuvieran en el espacio.

2. Lewandowski y su primera marca: para Marcelo Lewandowski, propuesto por el oficialista frente Juntos Avancemos, será un debut de candidato a gobernador con un probable sabor semiamargo. Cuando pensaba tener el acompañamiento del gobierno provincial y del resto de los armadores nacionales, también pretendía ser candidato único, pero poco de eso se cumplió. Igual dio la pelea y hasta sueña con un batacazo. Pero la representación de las gestiones de dos oficialismos (provincial y nacional) le ponen un techo a sus aspiraciones. Podrá hacer valer sus números (lo que consiga será todo propio) y quedar como un referente del peronismo para los próximos años. Su aspiración es llegar a los 500 mil votos, es decir duplicar los votos que logró individualmente en las PASO y crecer sobre la sumatoria de todo el peronismo en esa elección. Si pierde, tendrá otros cuatro años como senador nacional, lo que podría alejarlo del día a día de la política de la provincia, pero podrá volver con más experiencia y mejores apoyos a ser candidato en los próximos turnos electorales. Será inevitable comparar sus votos con los que consiga el gobernador Perotti, en la provincia, y sobre todo en Rosario.

3. Lo que se juega Perotti: más que por su gestión, el gobernador quedará marcado por el resultado electoral de su candidatura a diputado provincial. Si gana conservará una cuota importante de poder institucional y podrá decirse que salvó la ropa después de una gestión con más críticas que elogios. Si pierde frente a la lista que encabeza Clara García no tendrá demasiadas excusas y quedará en el bando de los derrotados, con un futuro político difícil de predecir, pero sin muchas luces en el horizonte. Se podrá comprobar si tiene valor lo que explicó después de las PASO: que ésta será una elección distinta, y que la diferencia entre frentes en las primarias se debió a que de un lado hubo una competencia intensa con denuncias y mucha difusión y en la otra solamente se ordenaron las listas. También se sabrá si fue una ilusión para mantener competitiva la campaña decir que ahora puede pasar lo mismo que en 2015, cuando en las PASO el PJ apenas consiguió un 18 % y quedó lejos, pero después en las generales terminó a menos de un punto en la elección que disputaron Miguel Lifschitz y Miguel del Sel. Acá también será inevitable comparar la suerte de Perotti con la de los gobernadores anteriores: Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz, que eligieron el mismo camino de postularse para diputados y lo coronaron con éxito, tanto que tuvieron margen para ser indiscutidamente electos en la presidencia de la cámara. No hay dudas que Perotti será electo diputado, pero una cosa es que llegue de la mano de sus 28 elegidos y otra que pueda armar un bloque de menos de diez, teniendo en cuenta que a la primera parte de su lista hay que descontarle tres que no le son propios: el senador Miguel Rabbia (postulado por Lewandowski), la vicegobernadora Alejandra Rodenas (que llegó al cargo de la mano de los senadores liderados por Armando Traferri y se candidateó a Diputados por La Cámpora) y Lucila de Ponti (Movimiento Evita).

4. La batalla en Diputados: la elección de los nuevos 50 diputados es junto con la de intendente de Rosario la que aparece más atractiva por el nivel de disputa que se ve en la previa. Un cabeza a cabeza entre Clara García y el actual gobernador, y una Amalia Granata acercándose desde el tercer lugar promete concentrar el reparto de bancas, donde la mediática parte de un piso de siete escaños. No será igual si el gobernador conserva la mayoría para el peronismo que si el frente afín a la oposición le arrebata ese lugar. Podría haber sintonía entre el gobierno y media Legislatura o todo lo contrario, como pasó en esta gestión y las anteriores. Como el piso electoral para conseguir una banca es alto (unos 80 mil votos), puede pasar que los que lo consigan ubiquen no solo uno, sino dos o tres legisladores, con lo que el que salga segundo en los comicios para Diputados puede perder más que el primer lugar y quedarse con una decena de diputados, varios de ellos no totalmente leales. Del Frade, libertarios y Giustiniani pelean por el reparto de los últimos cinco o seis asientos.

5. La pulseada por Rosario: no estaba en los planes que la elección del intendente de Rosario pudiera llegar a la disputa en la que está. Hay no sólo paridad, sino también incertidumbre sobre el resultado. Llegan dos que no estaban en los planes iniciales: Pablo Javkin, porque se imaginaba gobernador, y Juan Monteverde porque podía perder la interna frente a Roberto Sukerman. Ninguna encuesta, ni oficial ni privada, pudo aclarar en los últimos días de esta campaña que termina quién de los dos contendientes va adelante. Si se impusiera el clima de época, la moneda podría caer para el lado del referente de Ciudad Futura, porque representa el cambio, es joven y se muestra distinto. Por su lado, Javkin tiene la ventaja de ser “nacido y criado” en la política, con todo lo que eso significa. La historia le juega a favor: siempre el electorado rosarino reeligió a sus intendentes cuando fueron por un segundo mandato. Sería la primera vez si eso no pasa. El voto de los que no fueron a las PASO y el reparto de los que votaron en cada interna a otros candidatos o eligieron a referentes de espacios que se quedaron en las primarias es la clave del resultado, en el primer mano a mano que haya tenido la ciudad.

6. La sorpresa del Senado: hace un año se presumía que nada iba a cambiar en el Senado de Santa Fe, que la mayoría de los legisladores iban a ser reelectos, repitiendo una lógica de ilimitados y sucesivos mandatos. Pero el voto está raro y no tiene dueños. En esta cámara de la Legislatura provincial está en juego que se mantenga como desde 1987 la mayoría del peronismo o que por primera vez desde el retorno de la democracia eso cambie o quede más cerca de un empate. Son 19 los senadores y por ahora el reparto es: 12 peronistas y 7 radicales. Como hay al menos cinco departamentos con sus bancas en disputa (entre ellos Rosario y Santa Fe) es incierto lo que puede pasar, y podría afectar las mayorías necesarias para conseguir los dos tercios o el número para sesionar con quórum. Podría ser el espacio donde el peronismo conserve una cuota de poder, o el último eslabón donde lo pierda, si la Gobernación y Diputados se pintan de oposición al peronismo.

7. El reparto de concejales: en el Concejo de Rosario habrá una distribución que también es difícil de calcular, pero que promete darle a cada frente un poco. El peronismo tiene su lista, Ciudad Futura también, aunque confluyen, y el frente al que pertenece el intendente agrupa en una misma nómina a un amplio sector que nuclea a todo el oficialismo en Rosario. Pero puede haber sorpresas entre los 15 elegidos. Desde el espacio libertario se entusiasman con que los roce la varita de la ola Milei, y hay otras expresiones más a la izquierda que podrían hacer una buena cosecha, como la lista que encabezan Leonardo Caruana y Sofía Botto.

8. Las ciudades de la región: en algunas ciudades de la región habrá una atención especial después que los intendentes que buscaban una cómoda reelección quedaron al alcance de sus principales competidores, según los datos de las PASO. Pasó en San Lorenzo y en Granadero Baigorria, donde además se produjeron movimientos en las terceras listas que participan de los comicios, que podrían favorecer la posibilidad de esa competencia y llenar de incertidumbre a los futuros electos. En la ciudad de Santa Fe, el candidato Juan Pablo Poletti, de Juntos, que destronó en la interna al actual intendente Emilio Jatón, parece enfrentar un trámite este domingo. Y en Rafaela, la tierra santa del actual gobernador, se pronostica una paridad que hace ilusionar con poner fin a la hegemonía del peronismo desde que Perotti fue intendente.

9. El voto en blanco: se estima que habrá una mayor participación de electores que en las PASO. Quedó vigente, por falta de definición, la posibilidad del voto voluntario de los menores de 16 y 17 años, aunque todavía no es legal, y se estima que las deserciones de las primarias darán lugar a una mayor concurrencia en las generales. El incentivo que representa poder definir entre dos candidatos la Intendencia de Rosario o el de poder incidir en las competencias por Diputados y Senadores podrían movilizar a nuevos electores.

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Ver todas las entradasPeriodista. Licenciado en Comunicación Social de la UNR. Ex jefe de Redacción de La Capital. Twitter: @DanielAbba_

































