Las segundas partes no son buenas, pero en este caso no se aplicaría el dicho porque la primera no pudo ser peor. Al menos así piensan los investigadores de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) que acusan a Mariano Hernán Ruiz y parte de su familia por lavado de activos presumiblemente provenientes del narcotráfico. Ruiz fue procesado por el mismo delito en 2019, pero quedó sin condena y ahora se encuentra en problemas para justificar un llamativo incremento de su patrimonio.
Inmuebles en Rosario y otras ciudades de la provincia y vehículos de alta gama, algunos a nombre de Ruiz, otros a nombre de su esposa, de su hijo, de la pareja y de exparejas conforman un patrimonio que creció de manera notoria en los últimos tres años. El apodo de inversionista con que se presenta luce motivado por un notable ritmo de compras y ventas de bienes y por proyectos registrados en escuchas telefónicas: un comercio en Mar del Plata, una propiedad en Ibarlucea.
Sin embargo, los negocios no estarían en orden. Entre las dieciséis cuentas bancarias y no bancarias sometidas a examen hay una a la que apuntan en especial los investigadores: la que Ruiz tenía en AMR Rosario, la mutual de la Asociación Médica de Rosario, que utilizaba para disimular movimientos de dinero.
“Las mutuales en Rosario son siempre sospechosas —afirma un investigador que trabaja en el tema—. Son sospechosas en general pero en Rosario en particular. Suelen tomar dinero sin preguntar de dónde viene, lo utilizan para dar préstamos a sus asociados y generan un circuito donde la plata circula con razones que no son las reales. Hemos visto en otros casos que también suelen simular préstamos para que los asociados puedan justificar la adquisición de bienes”.
Las escuchas telefónicas de Teresa Nora Pérez, pareja actual de Ruiz, “hacen referencia a la utilización de la mutual AMR Rosario para mover el dinero sin ser detectado”, agrega el investigador. En consecuencia, “ahora estamos en la etapa de relevamiento cruzado de información para ver si ese indicio de un ilícito tiene un correlato con la actividad de la mutual y con operaciones en concreto de lavado de activos”.
Según el investigador, “las mutuales informan sobre sus asociados a un organismo muy rudimentario en sus mecanismos de control, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), con quien hacemos ahora el cruce de información”. Ruiz, de 50 años, fue imputado mientras tanto junto con Pérez, de 44, y con su hijo Agustín Ruiz, de 28, por lavado de activos de origen delictivo y la investigación se extiende a sus exparejas Ángela Silvina Ulloa, cuyo domicilio fue allanado, y Lorena Natalia Luna Schneider.
Dime con quién andas
La investigación actual comenzó en 2025. “Lo que hicimos fue tomar todas las causas de narcotráfico medianamente relevantes en Rosario e iniciar investigaciones respecto de las personas que tienen una situación patrimonial notoria o donde los hechos revelan significación económica”, explica el vocero.
Ruiz sostiene una actividad legal con una SRL conformada junto a su hijo y dedicada a la gastronomía. La sociedad es propietaria de dos bares contiguos en la avenida Pellegrini, cuya inauguración fue promocionada como “una experiencia inédita” que asociaba el perfil de una cervecería con tapeos y el de un bar tradicional con platos y vinos. Pero también resultaron los lugares donde Maximiliano “Cachete” Díaz, el autodenominado Pablo Escobar de Rosario, citaba a víctimas de extorsiones de Los Monos.
La sociedad también se dedica a la provisión de viandas. “No lo pudimos verificar, (en el trabajo de campo, durante la investigación) nadie lo vio en esa actividad, pero Ruiz dice que la tiene. Lo que nos importa es el flujo económico que usa la persona jurídica, lo formal de la actividad es lo que nosotros podemos usar como imputación para decir que está volcando dinero ilícito en el mercado legal”, afirma el investigador.
El patrimonio en cuestión incluye un lote de 363,21 metros cuadrados en Tierra de Sueños 3, Roldán, comprado el 14 de enero por 20 millones de pesos y un inmueble de 407,26 metros cuadrados en Canales al 1500, Roldán, adquirido el 28 de octubre de 2024 por 30 mil dólares, montos aparentemente subvaluados; propiedades en Ituzaingó al 1800, Viamonte al 1800, Italia al 1900, Pueyrredón al 1100 y Larrechea al 800, Rosario; otra propiedad en Piñero, comprada también a bajo costo según la documentación; siete autos y dos motos compradas y en algunos casos revendidas entre 2020 y 2025.
“Para nosotros el abordaje es sencillo —sigue el investigador—. La pauta para comenzar es la que mencioné: identificar un caso de narcotráfico y alguna exteriorización patrimonial es suficiente. Básicamente lo que hacemos es cotejar los bienes y participaciones societarias del sujeto de investigación con su correlato en Arca. Si las operaciones no se pueden justificar en Arca, teniendo la persona relación con una actividad delictiva, el desfasaje se explica por un flujo que viene de otro lugar”.
Ruiz podría decir que lo pierden las malas compañías. El vocero desgrana sus argumentos “Tiene una relación personal con personas de la familia Cantero, ha sido investigado en distintos casos y se encuentra en una nueva investigación, para nosotros es suficiente para arrancar. La defensa dijo que estaba desprolijo impositivamente pero que la plata no venía del narcotráfico. Eso es difícil de aceptar como respuesta cuando existe un vínculo directo con el narcotráfico”.
—¿Pueden acreditar que los fondos vienen del narcotráfico?
—Ese es el examen que se hace ahora. Tenemos inconsistencias patrimoniales, una exteriorización que no se puede justificar. No hay origen lícito de los bienes y los indicadores permiten razonablemente entender que la plata viene de una actividad ilícita. No tenemos que determinar a ciencia cierta de qué maniobra. En lavado de activos lo que la ley nos obliga a probar es una acreditación genérica pero razonable de que el dinero viene de una actividad ilícita.

Una persona bien relacionada
Tener contactos con Los Monos equivalía, si no equivale aún, a tener contactos con policías de Rosario. Mariano Hernán Ruiz lo demostró cuando un llamado oportuno le advirtió que iban a detenerlo, en la investigación relacionada con las extorsiones de Los Monos.
“Cuando llegaron los agentes a su casa, la puerta trasera estaba abierta. Ruiz había escapado, aunque tuvo tiempo para dejar una nota dirigida a la mujer en la mesa de la cocina. Todo hizo pensar que le habían avisado sobre el operativo”, recuerda el investigador.
Ruiz se convirtió en un personaje público en 2013, después que el asesinato de Claudio “Pájaro” Cantero impulsó una investigación de la justicia provincial sobre Los Monos. El 23 de agosto de ese año fue detenido en un departamento que alquilaba en el barrio de Recoleta, ciudad de Buenos Aires, entonces en pareja con Lorena Luna Schneider.
En aquella investigación, Ruiz apareció como enlace entre Los Monos y el jefe de Inteligencia de Drogas Peligrosas y otros policías provinciales al servicio de la banda. También para ocuparse de menesteres como comprar dólares y municiones, lo que quedó registrado en una muy citada conversación telefónica donde Ramón Machuca le encargaba “confites”. Terminó por acordar una condena en juicio abreviado, mientras su hermano Agustín Mauro Ruiz fue sentenciado a tres años de prisión condicional por encubrimiento agravado.
El nombre de Ruiz reapareció en la investigación por lavado de dinero de Los Monos (2019), en la que siguió al crimen del contador Enrique Encino, en el City Center (2020), y nuevamente en las extorsiones contra la agencia de loterías El Califa (2023). Maximiliano Díaz y su hermano Brian Exequiel Díaz utilizaron los bares de la SRL en avenida Pellegrini como puntos de entrega del dinero. Ruiz también fue mencionado en 2019 como partícipe de un cónclave que obligó al dueño de un bar de San Martín al 1600 a pagar la “protección” de Los Monos, lo que hizo durante varios meses.
Ruiz cumple prisión preventiva en su casa, después de descompensarse en medio del operativo policial que terminó con su detención. “La investigación sigue —asegura el vocero—. Es cuestión de completar algunos eslabones pendientes. Tenemos un caso sólido y vamos a avanzar. No va a ser como el caso anterior”.


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