Lucio Guberman es el consultor estrella de la política santafesina. Sus campañas transgresoras y disruptivas lo convirtieron en una especie de oráculo local que, al influjo de sus aciertos, logró que candidatos de diferentes espacios lo elijan para diseñar sus estrategias de comunicación.
Después de las PASO santafesinas volvió a quedar en la mira de muchos dirigentes, aunque por otra razón: esta vez casi nada salió de acuerdo a lo pensado. Y desde la política es uno de los grandes apuntados por la fallida estrategia y la dura derrota de Carolina Losada.
Guberman y Losada trabajaron juntos en 2021 y el combo fue un éxito absoluto. En esa elección, que marcó su irrupción en la política santafesina, Losada se convirtió en senadora nacional tras derrotar en las PASO a Maximiliano Pullaro, José Corral y Federico Angelini y después superar a Marcelo Lewandowski. Imposible imaginar un debut más auspicioso. “Si Cristina queda atrás, ganamos todos”, ideó Guberman en ese momento, una consigna audaz y convocante, que prendió rápidamente entre los santafesinos y catapultó a la periodista en la consideración popular.

Como equipo que gana no se toca, los nombres se mantuvieron para las PASO de este año. Y si bien es cierto que Losada siguió confiando en el consultor, aparecieron divergencias muy marcadas con el resto del equipo y la conducción política de la campaña. La armonía se terminó.
Los que conocen los entretelones y estuvieron en la cocina de esta campaña, la califican como caótica, problemática, obcecada y aseguran que no terminó a las trompadas de casualidad. Varios de ellos, en off, disparan sin piedad contra Guberman y lo responsabilizan de casi todo lo que salió mal.
Suma Política se contactó con Guberman para conocer su versión de los hechos. El consultor deslindó responsabilidades en la mayoría de los errores que se le atribuyen y negó ser el artífice de la idea de vincular a Pullaro con policías narcos; sí reconoció que estuvo a punto de trompearse con el diputado radical Julián Galdeano (ver entrevista acá).
Paso a paso
Losada encabezó las encuestas hasta principios de este año, momento en que la tendencia comenzó a revertirse y Pullaro pasó al frente, un escenario que se mantuvo hasta las elecciones internas.
Ya sea por mandato de las encuestas o por priorizar una estrategia de confrontación, en campaña el discurso de la senadora nacional entró en una espiral de ataques y acusaciones contra Pullaro del que ya no pudo salir; incluso, esa misma virulencia la llevó en algún momento a quedar en offside, como cuando Patricia Bullrich dijo públicamente que ella no iba a hablar mal del ex ministro de Seguridad.
“Con el diario del lunes podemos decir que la estrategia de atacar a Pullaro todo el tiempo salió mal; también es cierto que en 2021, cuando pusimos a Cristina en el foco, salió bien. Carolina ganó y además se sintió cómoda”, dijo uno de los referentes que trabajó en la campaña y que no estuvo de acuerdo con la estrategia.
Otras voces son menos componedoras con el consultor. “No maneja otro recurso que no sea el de pegar, confrontar”, dicen los más críticos. Incluso deslizan una sensación que flotaba en el ambiente: “Por momentos parecía que Lucio tenía una cuestión personal con Pullaro y que usaba a Carolina para dirimirla”.
Lo cierto es que las rispideces comenzaron a ser frecuentes entre el consultor y algunas personas que estaban cerca de Losada. El pico de tensión se vivió a mitad de campaña, en una reunión de la que participaban Guberman, Galdeano, la concejala Daniela León y Georgina Losada, la hermana de la senadora. La discusión escaló tanto que Guberman y Galdeano se levantaron de sus asientos y se encararon para golpearse; no lo hicieron porque Daniela León se interpuso entre ellos y evitó la pelea.
A esa altura las cartas estaban echadas y las miradas contrapuestas eran moneda corriente. Dicen los que no tienen una buena experiencia del trabajo conjunto, que la respuesta de Guberman ante los cuestionamientos fue siempre la misma: “Tengo 150 campañas encima, decime quiénes de los que cuestionan pueden decir lo mismo”. En un momento Guberman fue desplazado y tomaron su lugar Georgina Losada y el concejal Martín Rosúa, pero al poco tiempo la situación volvió a su estado anterior.
Siempre con Pullaro como destinatario, se vivieron momentos conflictivos con algunas piezas publicitarias. Y en ese punto, otra vez, hay dos versiones: varios protagonistas adjudican esas iniciativas a Guberman; el consultor niega su intervención en la mayoría y sólo reconoce que impulsó —en parte— una de ellas, basada en un audio de Pullaro.
Las controversias más importantes se dieron en estos casos (según los críticos del consultor):
—Guberman impulsaba la idea de que Losada fuese personalmente a TN, La Nación+ o a Canal 3 y difundiera los audios que comprometían a —Pullaro. La pata política, dicen algunos de los involucrados, frenó ese intento.
—Uno de los afiches mostraba la siguiente imagen: Losada en primer plano y detrás, en pie de igualdad, los “enemigos”: Cristina, Massa y Pullaro. Aseguran que en este caso fue Galdeano quien se opuso.
—También tiene su historia la pieza “la política esconde la basura bajo la alfombra, el sentido común necesita a alguien que la limpie”; allí aparece en escena Losada para limpiar la basura. Ese spot fue el que se difundió. Pero antes hubo otra toma: cuando levantan la alfombra, cuentan que Guberman acerca una notebook para ponerla debajo. Esa notebook debía activarse en el imaginario colectivo como “la Mac de Medina”, el narco asesinado junto a su novia el 29 de diciembre de 2013 en el acceso sur. En ese momento se denunció una manipulación del dispositivo por parte de un funcionario del gobierno provincial.
—Otro spot que generó malestar fue el del campo. El texto que, dicen, escribió Guberman decía lo siguiente: “El campo tiene que ser el motor productivo del país, pero cuídense de los que se referencian en el autor de la 125”. El autor de la resolución 125, que generó la rebelión masiva del campo, fue Martín Lousteau, por entonces ministro de Economía de Cristina Fernández; la referencia a Lousteau le apunta, una vez más, a Pullaro.
Hoy, con los resultados de las PASO todavía cercanos, uno de los que estuvo cerca de Losada define esos días: “La campaña que proponía el sentido común fue la que tuvo menos sentido común de toda la historia”, repiten. “Fue caótica”, insisten para apuntar contra Guberman.
Si todo lo anterior dividió aguas, el spot donde Bullrich convoca a Losada a convertirse en la heroína de los santafesinos, la Mascherano rubia y de ojos celestes, concita rechazo casi sin fisuras. “La dejó a Carolina como un títere; fue espantoso desde lo gestual y lo corporal”, sostienen los que se opusieron. “Habría que ver cuántos miles de votos perdió con eso”, tiran sobre la mesa.
Si bien le atribuyen a Guberman gran responsabilidad por la campaña fallida, paralelamente empezó a ganar lugar la autocrítica. “Carolina fue muy dócil”, admiten, aunque no la culpan por eso. “Ella siempre estuvo muy agradecida por la campaña de 2021, pero este no es su perfil; se adaptó aunque nunca se sintió del todo cómoda”. Y remarcan: “El estilo de Lucio es ese, generar conversación sobre vos. Que se hable, bien o mal, pero que se hable”.
También se reconoce ahora que ese tipo de campaña no tiene retorno y eso puede ser una complicación. “El tema es que si pegás tan duro es jodido salir porque cada vez que vas a un lugar te lo vuelven a traer los propios periodistas”.
Otro de los referentes políticos del sector da su mirada sobre la escalada de ataques a Pullaro. “Yo adscribí a una campaña de contraste entre lo viejo y lo nuevo. Si querés, entre lo contaminado y lo que no lo estaba, pero me parece que se fue acelerando y fue difícil salirse de ese andarivel cada vez más profundo o duro”.
Hasta allí, casi todas las diferencias internas. En algo hay coincidencias unánimes: “Carolina era re buena candidata, tiene todo para que le vaya bien. Si fuese Julián la elijo de nuevo, pero no la hago hablar mal de nadie. Fue una parte totalmente errada de la campaña”. Y creen que “con otro discurso es una candidata ganadora. Incluso su mayor debilidad, que es vivir en Buenos Aires, no era tan difícil de neutralizar comunicacionalmente”.
Lo cierto es que en elecciones hasta los equipos con grandes jugadores pueden perder si la política juega bien sus fichas y tiene el candidato apropiado. Y estas PASO fueron una demostración: una buena candidata, el armador más reconocido de la provincia y el consultor político estrella, todos del mismo lado, no pudieron evitar la derrota.

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Ver todas las entradasPeriodista. Cofundador y editor de Suma Política. Ex secretario de Redacción del diario La Capital. En Twitter: @rpetunchi


































