“Estas avivadas le hacen mal a la política”. La definición pertenece al intendente de Cañada de Gómez, Matías Chale, y se refiere a la estrategia de Stella Clerici, quien estando a mitad de su mandato como concejala, en ocasión de las últimas elecciones legislativas en la ciudad en junio pasado, se presentó como candidata y obtuvo una banca para el mismo cargo que ya venía ocupando. “Es una estafa electoral”, remarcó Chale, para quien lo que pasó “es legal pero no es legítimo”. Y advirtió que “gran parte de la gente no termina de entender lo que está pasando”.
Las recientes elecciones para concejales consagraron a la ex intendenta Stella Clerici como la candidata más votada en Cañada de Gómez, con el 44.23 por ciento de los sufragios. En diálogo con Suma Política, Chale cuestionó públicamente las consecuencias de esa estrategia: “Todavía no sabemos quiénes van a ser los concejales”, disparó el dirigente radical. Y es que la ex intendenta aún no comunicó si permanecerá en la banca que ocupa por el período 2023-2027 o si asumirá la que ganó recientemente, para el tramo 2025-2029.
Aunque la postulación fue leída como una suerte de candidatura testimonial, trascendió que la intención de la dirigente peronista es tomar posesión del nuevo cargo el 10 de diciembre y habilitar a su reemplazante, Marisel Loyola, una mujer de su extrema confianza, para completar los dos años que le restan del actual mandato.
De concretarse esta movida, Clerici tendría el bloque más numeroso del Concejo Municipal, ya que también asumirá con ella Gaspar Provera, el segundo de la lista de Trabajando por Cañada, el sello político con el que compitió en los comicios del pasado 29 de junio. En el oficialismo creen que Clerici buscará esmerilar a la actual gestión bloqueando las iniciativas del Ejecutivo y preparar el terreno para un eventual regreso suyo a la intendencia en 2027.
“Es una estafa electoral, gran parte de la gente no termina de entender lo que está pasando”, dijo Chale a Suma Política. Pese al triunfo, el mandatario cree que hay un desgaste de la figura de Clerici que se expresa en una merma en la cantidad de sufragios que viene cosechando desde la última vez que estuvo al frente de la Municipalidad.
“Esto que ocurrió no fue una sorpresa para nosotros, hubo un antecedente en la ciudad con Karina Mozzoni. En el 2019 fue la candidata del justicialismo para el Concejo, y en el 2021 volvió a presentarse para el mismo cargo. Nosotros consultamos con el Tribunal Electoral de la Provincia y como no está expresamente prohibido, está permitido. Es legal, pero no es legítimo”, señaló Chale.

Por eso mismo, el titular del Ejecutivo cañadense adelantó que solicitarán a los legisladores de Unidos para Cambiar Santa Fe —la alianza de gobierno a la que pertenece— que avancen en la modificación del régimen electoral de la provincia una vez finalizado el proceso de reforma de la Constitución provincial, para evitar este tipo de maniobras en el futuro.
“Sería una buena oportunidad para terminar con estas avivadas que le hacen mal a la política. Yo creo que mucha gente se resigna y no va a votar porque ve que son los mismos de siempre. Debería haber algún tipo de sanción para las candidaturas testimoniales”, expresó el intendente.
Hay dos caminos posibles para impedir, normativamente, este tipo de maniobras. Uno es a través de la modificación de la Ley Orgánica de Municipalidades. En los artículos 24 y 25 de esta ley se especifican los requisitos para ser electo concejal y los impedimentos para acceder al cargo: entre los que figuran, por ejemplo, el hecho de ser intendente o empleado municipal, ser funcionario de los poderes Ejecutivo, Legislativos o Judicial de Nación o Provincia, estar incapacitado legalmente o tener deudas con Tesoro municipal. Aunque nada dice de quienes ya ejercen la función de concejal, como es el caso de Stella Clerici. El otro camino es incorporar una prohibición expresa en la Ley 12367, que regula los procesos electorales en Santa Fe.
Desde la Secretaría Electoral explicaron que la concejala tiene dos opciones: si presenta la renuncia al primer mandato, debe hacerlo directamente frente a las autoridades del Concejo cañadense, quienes con posterioridad deberán informar al Tribunal Electoral para activar los mecanismos que permitan cubrir la vacante que se genera con su dimisión. Si renuncia al segundo mandato —para el cual fue electa en las elecciones recientes— debe cursar ese trámite con las autoridades electorales de la provincia. En cualquiera de los dos casos, y aunque parezca obvio, no puede ocupar ambas bancas de manera simultánea. También señalaron desde la Secretaría Electoral que este tipo de candidaturas son habituales en la provincia, generalmente en ciudades pequeñas, y no trascienden a la prensa.


































