La Libertad Avanza ganó por más de diez puntos en la provincia de Santa Fe y consiguió un triunfo que le aporta cuatro nuevas bancas en el Congreso. El resultado es contundente: con un candidato joven y poco conocido le bastó para imponerse a todo el aparato del Partido Justicialista y a la lista de la vicegobernadora, Gisela Scaglia. “Vamos a acompañar al presidente en el Congreso para sacar las reformas que faltan y sacar la Argentina adelante de una vez por todas” aseguró Agustín Pellegrini, quien le otorgó una victoria al presidente Javier Milei, pero también a su mentora, la diputada nacional Romina Diez. En el peronismo, Caren Tepp celebró las tres bancas conseguidas por Fuerza Patria pero está claro que en el espacio las expectativas eran mayores. Desde Provincias Unidas reconocieron rápidamente la derrota y el gobernador Maximiliano Pullaro, que venía de una serie de victorias políticas, quedó pegado a un revés electoral que, también, puede leerse como una suerte de plebiscito a su gestión.
Las encuestas previas marcaban un escenario parejo en la provincia. Las dificultades de La Libertad Avanza para hacer pie en una campaña marcada por una causa que investiga el presunto cobro de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) y las vinculaciones de José Luis Espert con el narcotráfico marcaban una elección difícil para el gobierno nacional en todo el país, y Santa Fe no era la excepción. Pero nada de eso pasó. Con el diario del lunes, podrá decirse que la decisión de cerrar la campaña en Rosario fue más que un acierto.
La lista comandada por Agustín Pellegrini arrasó en la provincia de Santa Fe. El joven de 25 años, asesor en las sombras de la diputada nacional Romina Diez, cosechó más de 681 mil votos (40,67 %) y tiñó la provincia de violeta. No es figurativo: La Libertad Avanza ganó en todos los departamentos de la bota, con la excepción de Vera y Garay, que quedaron en manos de Fuerza Patria, y San Javier, el único departamento donde ganó Provincias Unidas.
En el conteo global, le sacó más de diez puntos de ventaja a Fuerza Patria, que consiguió más de 480 mil votos (28,70 %). Provincias Unidas, con 307 mil votos (18,32 %), quedó relegada al tercer lugar por buen margen. Pellegrini sacó incluso más votos que su mentora en 2023, que en la misma instancia electoral había conseguido alrededor de 623 mil votos.

Pellegrini hizo la campaña que los vaivenes de la política nacional le permitieron. Recorrió algunas localidades, se mostró con sus candidatos y, la semana final, se abrió a los medios. El cierre de campaña en el Parque España lo tuvo como protagonista: en un escenario plagado de candidatos y figuras fuertes del gobierno como Karina Milei, Patricia Bullrich, Luis Petri o Diego Santilli, solo habló él. Él y el presidente. Si le faltaba visibilidad, ese día una multitud coreó su apellido.
La apuesta del gobierno en la provincia —que por lo bajo era víctima de fuego amigo— salió bien. Con los números de este domingo, Javier Milei sumará en el Congreso cuatro manos fieles levantadas ante cada proyecto de ley que venga con color violeta. No es una crítica: era lo que reclamaban en el ecosistema digital libertario. A Pellegrini se le agregan las bancas de Yamile Tomassoni, Juan Pablo Montenegro y Valentina Ravera. Todos dirigentes bajo el ala de Romina Diez.
En el búnker libertario en Rosario todo fue festejos. Desde temprano, la militancia intuía un resultado favorable que se iba confirmando con cada acta que llegaba al lugar. Así se fue confirmando el triunfo, que se terminó de ratificar con los números oficiales. Un gesto demuestra el verticalismo del espacio: ningún dirigente habló hasta escuchar el discurso victorioso de Javier Milei en Buenos Aires, que siguieron desde una pantalla grande. Luego sí, Pellegrini tomó el micrófono.
“En 2023 los argentinos votaron un cambio. Votaron a Javier Milei para que cambie a la Argentina de una vez por todas. Y dejar atrás a un modelo de pobreza que nos dejó al borde de una híper y que nos sacó el sueño a un montón de jóvenes. Desde su llegada todo eso cambió”, dijo el candidato libertario. “Vamos a acompañar al presidente en el Congreso para sacar las reformas que faltan y sacar la Argentina adelante de una vez por todas”, remarcó.
Luego fue el turno de Romina Diez que celebró el triunfo de su candidato y, una vez más, declaró envalentonada por los resultados: “Cómo nos subestimaron, ¿verdad? Nos han intentado desgastar. Pero Santa Fe dijo presente y que La Libertad Avanza está más viva que nunca. ¿De qué escenario de tercios me hablan?”, refutó. “En dos años nos volvemos a ver”, soltó sobre el final la dirigente que, se sabe, tiene aspiraciones de gobernar la provincia. Los números dicen que tiene con qué ilusionarse.


Sostener la unidad
En Fuerza Patria los resultados dejan sabor a poco. Es que las expectativas que se manejaban en la previa eran muchas. Todas las encuestas ubicaban a Tepp por encima de sus adversarios, además de su buen nivel de conocimiento, sobre todo en un distrito clave como Rosario. El sinsabor quedó claro en las palabras de la propia candidata. “Sabemos que necesitan un alivio y todavía no se lo pudimos dar”, dijo al salir al escenario del Distrito 7. Junto a Tepp ingresarán al Congreso Agustín “Chivo” Rossi y la villense Alejandrina Borgatta.
El espacio tenía argumentos para intentar mostrar otro resultado: tres bancas en el Congreso y una victoria por sobre el espacio del gobernador. Pero no fue la búsqueda. También es cierto que los números no reflejaron el escenario de tercios del que se hablaba en la previa y la diferencia en favor de los libertarios fue abultada. Por eso, el mensaje final estuvo dirigido a la militancia y a mostrar las “similitudes” entre el gobierno provincial y el nacional.
“Queremos asegurarles que no están solos y solas, ni van a estarlo. Vamos a acompañarlos y a estar con ustedes no solo desde el Congreso de la Nación, sino también en cada pueblo y en cada fábrica”, expresó y agregó: “Hay dos modelos y hay una lista que se impuso con fuerza. De este resultado también tiene que tomar nota el gobernador Pullaro. Las consecuencias de no defender a santafesinas y santafesinos están clara”.
Pensando en lo que viene, el peronismo santafesino ahora enfrenta un desafío: que la unidad lograda con la candidatura de Tepp, y el respaldo justicialista detrás, no se resquebraje con el traspié electoral, sino que sea un punto de partida para fortalecer el armado de cara a 2027. Parte de eso incluye restablecer vínculo con el Movimiento Evita, un aliado clave en las aspiraciones del concejal Juan Monteverde en sus intenciones por ganar Rosario en dos años.

Derrota ruidosa
“Nos mató la polarización”, sintetizaba un dirigente del radicalismo en Puerto Norte, para intentar explicar los resultados. Todavía no eran las ocho de la noche y en la sede partidaria de Provincias Unidas auguraban un resultado que haría ruido. Luego, con el resultado de las infalibles mesas testigos del socialismo, los presidentes de los distintos partidos de la alianza salieron a poner la cara. Los números que compartieron se reflejaron después en el conteo oficial, salvo por La Libertad Avanza, que terminó sacando dos puntos más.
Días atrás, una derrota de ese calibre era impensada para el espacio de Maximiliano Pullaro. Desde su asunción, el gobernador cosechó una serie de triunfos políticos que marcaron la agenda política de la provincia: desde la reforma previsional a la reforma Constitucional, pasando por el recambio en la Corte Suprema de Justicia, todo lo que se propuso el gobernador, lo logró. Incluso los indicadores en materia de seguridad podían jugar en su favor. Este domingo se ilusionaba con regalarle un triunfo a sus pares de Provincias Unidas. Pero perdió. Y no fue cualquier derrota.
El armado junto a los gobernadores de Córdoba, Chubut, Jujuy y Santa Cruz tiene una razón de ser: busca posicionarse como una alternativa federal a la polarización entre el peronismo y el mileísmo. Pero esa misma polarización es la que se los llevó puestos. Mañana podrán decir que sembraron una semilla, que sumaron cinco diputados, que hay tiempo para seguir creciendo y extendiendo las fronteras de la coalición. Es cierto. Tanto como que este domingo el espacio no hizo pie en ninguna de las jurisdicciones donde compitió.
Pullaro apostó un all in: puso a jugar a su vicegobernadora y se pegó a ella en la campaña. “Gisela Scaglia soy yo”, llegó a decir en una de las tantas entrevistas que brindaron juntos, gobernador y vice. El nivel de visibilidad de Pullaro durante la campaña fue tal que se hace difícil despegarlo de los resultados. Algo que, en la estrategia política local, parece difícil de entender luego de la victoria en los comicios provinciales de hace unos meses. Por eso, en el búnker de Fuerza Patria no dudaron en hablar de “plebiscito” de su gestión. Una suerte de plebiscito autoimpuesto, podría agregarse.
Con los resultados sobre la mesa, Pullaro y Scaglia salieron al escenario a reconocer la derrota. Ambos destacaron la dificultad para los armados provinciales en elecciones que suelen nacionalizarse. Scaglia profundizó en un discurso antiperonista diciendo que va a trabajar para que “el kirchnerismo no gobierne nunca más” la Argentina. Y si bien reclamó “políticas de sensatez” en el Congreso, adelantó que el espacio está dispuesto a discutir la reforma laboral, la reforma del Código Penal y la reforma tributaria, que el gobierno nacional busca impulsar.
Por su parte, Pullaro destacó la participación de Provincias Unidas, consideró que el espacio tiene un rol a futuro y ratificó su vocación “dialoguista” con el gobierno nacional. “Hoy ponemos el puntapié inicial para empezar a trabajar en un programa de gobierno que nos lleve al 2027”, expresó y agregó: “No nos van a encontrar en el club del helicóptero ni deseando que el país fracase. Vamos a acompañar para que nuestro país pueda crecer, siempre con una mirada en defensa de Santa Fe y del interior productivo”.

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Ver todas las entradasPeriodista. Licenciado en Periodismo (UNR). Conductor y productor en radio Aire Libre (91.3). En Twitter: @NachoCagliero

































