Connect with us

Hi, what are you looking for?

Política

El Senado se prepara para abrir el debate sobre las nuevas reglas del juego electoral en Santa Fe

Para el oficialismo en la Provincia de Santa Fe es clave producir cambios en la forma en que se votará en 2027. Serán modificaciones de fondo, en alguna medida, nacidas de la reforma de la Constitución.

La reforma se plantea con proyectos que —en todos los casos— ordenan en un nuevo código electoral las normas que hoy están dispersas. La Reforma de 2025 indica que “una ley” se ocupará del tema electoral y eso solo es posible con un código.

En Unidos las negociaciones internas están avanzadas y todas las fuentes consultadas indican que “lo más lógico” es que sea en el Senado donde se inicie el debate.

No se trata solo de una decisión para dar más o menos protagonismo a una cámara respecto de la otra, que actuará como revisora (Diputados). Es una cuestión de números.

Los dos tercios del interbloque del partido de gobierno en el Senado comandado por su presidente provisional, Felipe Michlig, pueden más que la mayoría simple que tiene esa fuerza en la Cámara baja.

Se podría decir que se procede así para prevenirse ante cualquier eventualidad. También, que esa es la forma de impedirla. 

Además, porque si en el Senado como ha sucedido en tantos temas se llega a alcanzar el consenso y la unanimidad con el peronismo, que está en clara minoría, la legitimidad será mayor.

Hay 14 senadores en la misma vereda que la Casa Gris y solo 5 en la de enfrente. Pero no tiene tanto tránsito de vehículos la céntrica calle 3 de Febrero en la capital provincial, y menos durante las vacaciones de invierno en el Estado provincial.

Durante las dos primeras semanas de julio fue muy fácil estacionar en esa zona, sin clases ni labores de los agentes públicos, y mucho más cruzarse de vereda. Y conversar.

Los contactos entre dirigentes de Unidos del radicalismo y del socialismo con los justicialistas ya han comenzado, informalmente. Son consultas y tanteos como para ver hasta donde se podría llegar en una negociación.



Hoja de ruta 

Unidos tiene los votos tras haber acordado internamente. El radicalismo y el socialismo han llegado a los lineamientos principales y les falta poco para ponerle el nombre de proyecto a sus apuntes.

Los legisladores del Pro, también en el oficialismo, presentaron en la primera semana en que se reabrió la Legislatura su propio proyecto de ley con las firmas de tres diputadas. Sería el noveno expediente en ingresar por Mesa de entradas, pero en realidad es el séptimo proyecto de ley porque están “en espejo” los del radicalismo y del socialismo en sendas cámaras, justamente para negociar.

En el Pro se sabe que deberán seguir a los bloques mayoritarios de la coalición, más allá del gesto identitario, si se quiere ser parte del proyecto político encabezado por Maximiliano Pullaro.

En ese contexto, cuando ya se sabía que el macrismo santafesino como todos los demás partidos integrantes de Unidos tenían sus propios proyectos,  se produjo una declaración relevante en TV.

Hay al menos “un borrador” de Unidos, según dijo esta semana en el programa “Tres Poderes” de la televisión pública santafesina el senador radical Germán Giacomino, de Constitución.

El proyecto político del oficialismo va más allá de la reelección del gobernador. Y tiene aún muchas otras candidaturas por definir, pero está claro que habrá un lugar reservado para cada uno de los actuales senadores en busca de otro mandato.

Un experto

Dirigentes con experiencia, que lograron propósitos mayores al de acordar esta norma (nada menos que reformar la Constitución) están a cargo de las conversaciones.

En este punto, el del “factor humano” necesario para que la política fluya, se menciona aquí solamente a un dirigente que hubiera estado y disfrutado de esa cocina. Las instituciones de Santa Fe perdieron a Gabriel Real, fallecido de un infarto en Nueva York. Fue diputado provincial por la democracia progresista y era el secretario legislativo de Pullaro. 



Lecturas

Todos los legisladores y funcionarios que fueron consultados sobre cómo se votará el año próximo, en distintas circunstancias, coincidieron en que seguían una “hoja de ruta” para llegar a destino.

El término proviene de la organización del transporte pero también se usa abundantemente en una forma más editorial que literaria, de escaso prestigio pero abundantes ventas: la autoayuda. Y algo de ella habrá para quienes tienen el gobierno.

“Cinco y tres”

“En un borrador, no todo lo escrito estará” después en la ley, abrió el juego Giacomino, que convalidó también que ya no vayan en cuerpos separados (en distintas boletas) los candidatos a senadores y la fórmula que estos apoyen para la Casa Gris.

Allí está uno de los puntos fuertes a cambiar. Hoy el elector es obligado a tomar una decisión por cada categoría electoral, a colocar una marca o una cruz, con boletas que tienen incluso diferentes colores.

Es un mensaje que baja a cada uno de los votantes, unos minutos antes de que cada elector tome la birome (y en muchos casos sus anteojos). Una boleta de un color para gobernador, otra de otro para senador por el departamento, lo mismo para la lista de diputados. Y otro tanto para las ciudades con los comicios de intendente y concejales.

Así sucede hoy con las Paso y con las generales pero con la reforma será distinto. Habrá “cinco cuerpos o boletas únicas separadas para las Paso pero solo tres para las generales”, confió un influyente senador del justicialismo que por estas horas mide, mucho antes de dar una respuesta al oficialismo, riesgos y ventajas sobre efectos de arrastre: los apoyos extra del candidato a gobernador para con los legisladores que lo respaldan, ¿o de estos últimos para con aquel?

En los cálculos del oficialismo es válido suponer que se buscará repetir el esquema que permitió ganar las elecciones de convencionales reformadores, donde se demostró que la figura del senador en el oficialismo tiene cierto blindaje frente al desgaste propio de la gestión. 

Y lo mismo para la novedad de que con sólo una cruz puedan votarse todos los candidatos provinciales de una fuerza, como ya existe en Córdoba.

Eran reformas difíciles de digerir para el socialismo, pero parecen cerca de aceptarlas. Y más fácil será negociar “un término medio” entre el alto piso que pretenden los radicales y el mediano que buscan repetir los socialistas para que las minorías logren sortear las Paso y poder participar de las generales.

En el Senado es un asunto factible de ser negociado dentro de Unidos e incluso con la oposición. En Diputados, en cambio, se trata de una cuestión más aguda. De supervivencia incluso.

Un “piso alto” de más del 1,5 % en las Paso dejaría afuera de la distribución por el sistema D’Hondt a varias experiencias políticas exitosas a la derecha y a la izquierda de Unidos y del PJ.

Y lo dicho vale tanto para celestes, libertarios o expresiones nacidas en lo religioso a la derecha, como a visiones favorables a la lucha de clases y el nacionalismo a la izquierda.   

En otras palabras, el debate comenzará en el Senado y lo más picante probablemente se diga en Diputados, donde están las víctimas del proyecto de ley. Más si se piensa en que subsista la obligación de presentar candidato a gobernador si se pretende participar de la elección de diputados provinciales. O de intendente si se busca llegar a una banca de concejal.

Es, en fin, una reforma contra la proliferación de presidentes de bloques que dejó la elección de 2023 y las posteriores quebraduras sucesivas del bloque de Amalia Granata.

Cuando se ingresa a la página web de la Cámara de Diputados se necesita estar bien informado para entender su heterogénea composición política. Hoy parece que esa pluralidad no fuera una virtud.

Surgen dudas (y cálculos) sobre cómo en lugar de bloques aparecen también sub-bloques, bloques chicos y bloquecitos unipersonales. 

El piso alto está pensado para la Cámara de Diputados pero los efectos nocivos pueden llegar a los consejos municipales porque la ley habla de candidaturas y no de candidatos a esto o aquello. Y aquí el diminutivo se deformó entre bambalinas del Concejo a “bloquito”.

Personalidades que por alguna razón los vecinos han hecho concejales, como en el caso de destacados profesionales desde que se recuperó la democracia, o de verdaderos personajes como el promotor de la llegada de naves extraterrestres a Santa Fe, tendrán así menos chances de surgir.


Facebook comentarios

Autor

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar