Connect with us

Hi, what are you looking for?

Política

Fallaron los armadores y en el peronismo santafesino la división le ganó a la unidad

Agustín Rossi-Alejandra Rodenas versus Marcelo Lewandowski-María de los Angeles Sacnun, en la interna para el Senado, y Roberto Mirabella versus Eduardo Toniolli, para Diputados. Dos listas. El escenario menos pensado para el peronismo santafesino, donde el gobernador aparecerá como candidato suplente a senador en una boleta, y enfrentará a su vice, que irá en la rival. Una situación casi única en el país; sólo se da algo semejante en Tucumán.

Hace apenas una semana se discutía en Casa Rosada el borrador de una lista de unidad. Pero al mismo tiempo que el presidente Alberto Fernández y Cristina Kirchner exaltaban este sábado en un acto público las ventajas de haber sellado un acuerdo en Caba y provincia de Buenos Aires, en Santa Fe se llenaban los casilleros para una interna que nadie vio venir, en un peronismo que se jactaba de haber ganado las elecciones provinciales gracias a la unión de sus tribus diversas.

En ese acto en Escobar hubo un detalle muy significativo de lo que pasa en la provincia. En su discurso, el presidente Alberto Fernández dijo que así como lo estaba haciendo con los candidatos de los principales distritos del país, desde la Nación iban a acompañar a los candidatos de la unidad del peronismo en el resto de las provincias. Y enumeró una por una a todas, o casi, ya que omitió a Santa Fe.



Tal vez haya sido porque era consciente de la división que había en la provincia, pero el olvido dice bastante. Nadie se hizo cargo del armado en Santa Fe. No hubo quien conciliara todos los intereses en juego, un referente que esté por encima de los sectores internos y los sentara a una mesa única. Así, una negociación fructífera se hizo imposible.

Los referentes que no responden verticalmente al gobernador se quejan de que Perotti armó una lista, asignó los lugares a cada línea interna y hasta eligió los candidatos. Y encima la fue a presentar sin ese consenso previo en Casa Rosada. “Así no se cierra ningún acuerdo”, reprocharon.

Una constancia de eso puede ser que quien va a encabezar la lista de candidatos a diputados del sector de Rossi no figuraba en ningún lugar en el borrador de Perotti. Es el concejal del Movimiento Evita Eduardo Toniolli, que hace unos meses estuvo negociando su incorporación al gabinete provincial. 


https://twitter.com/eduardotoniolli/status/1419127523607207941

Así de mezclado está el peronismo provincial, que ahora va a enfrentar al gobernador con su vice, de manera explícita, ya que ambos figurarán en las boletas que compiten. Uno como candidato suplente, para demostrar respaldo y ponerse la boleta al hombro, y la vice como segunda candidata de Rossi.

La interna también complicará a dos ministros del gabinete de Perotti, que adscriben uno a Rossi y otro a Rodenas. Son Roberto Sukerman, a cargo de la cartera de Gobierno, y Jorge Llonch, esposo de la vicegobernadora, al frente de Cultura. 

Un detalle de color para graficar lo incómodos que podrían estar esos ministros es que ambos aportan nombres cercanos a las listas de la oposición a Perotti. En el quinto lugar de la lista de diputados de Rossi figura el número dos del Ministerio de Trabajo de la provincia, muy cercano a Sukerman, y en el segundo lugar de los suplentes aparece uno de los hijos de Llonch y Rodenas. 

La lista con los candidatos a diputado del gobernador fue la última en presentarse. A Mirabella lo acompañan Magalí Castelar, de La Cámpora, y tercero es el senador del departamento La Capital, Marcos Castelló, cantante del grupo Kaniche. No hay ministros pero sí dos intendentes: Stella Maris Clerici (Cañada de Gómez) y Roly Santacroce (Funes), y el hijo de un senador, Carlos Kaufmann, actual subsecretario de Comunas de la provincia.



La lista que no se bajó

Las apuestas a que la fórmula para el Senado que armaron Agustín Rossi y Alejandra Rodenas se iba a bajar fueron cayendo a medida que avanzaba el día. No sólo no resignaron sus candidaturas, sino que terminaron armando nóminas de candidatos con apoyos de otros sectores internos que no pensaban tener cuando se lanzaron.

Una rápida radiografía dirá que Perotti se quedó, además del visto bueno del presidente, con el aval de Cristina, en la referencia de María de los Angeles Sacnun, que irá de segunda candidata a senadora, y el espacio de María Eugenia Bielsa, que aportó a su figura estrella, el senador Marcelo Lewandowski, que en dos años pasó de disputar la interna para senador provincial a quedar a las puertas del Senado nacional. Una carrera meteórica.


https://twitter.com/lewanrosario/status/1419140225712984068

Con La Corriente, el sector de Rossi, van a jugar el Nuevo Espacio Santafesino (NES), que responde a los senadores que se referencian con Armando Traferri; el Movimiento Evita (que aporta la candidatura de Toniolli) y el Frente Renovador de Sergio Massa, que habilitó al diputado provincial Oscar “Cachi” Martínez a sumarse a la lista de diputados en el tercer lugar. El segundo quedó para una joven militante santafesina, María Luz Rioja.

El gremio de docentes privados Sadop tiene en cuarto lugar a Patricia Mounier, quien había reemplazado a Rodenas en su banca de diputada nacional. Leandro Busatto será suplente de Rossi y Lucila de Ponti, de Rodenas.

La decisión de Rossi de disputar la interna pareció una jugada destinada a ser abortada por el acuerdo al que llegaron Perotti y Cristina Kirchner en la noche del viernes. Sobre todo si esas coincidencias contaban, como aseguraron, con el aval del presidente Alberto Fernández.

No deben haber quedado muy contentos en el perottismo con el rol que jugó el presidente de la Nación, ya que imaginaban que su jugada de jaque mate (el acuerdo con Cristina) iba a terminar con la lista de Rossi levantada. Aunque cuentan que hubo innumerables gestiones.

Es allí donde resulta claro que Rossi contaba con más respaldo del presidente del que pareció mostrar. Nadie imagina que el primer mandatario no haya podido lograr el levantamiento de esa lista, de haber querido. La desautorización tendría que pasarle factura al ministro de Defensa, y nadie insinuó que eso vaya a pasar.

Alguien no entendió los mensajes cuando el presidente dijo que lo quería a Rossi y parece haber aceptado el acuerdo entre Perotti y Cristina sin demasiado entusiasmo y sin hacer nada para que cambie la situación que ya existía.

Caprichos, obstinación, falta de cintura política, rebeldía, hacer la personal, algunas de las palabras que se usarán para reprochar la falta de acuerdo que conducirá a una interna que cambia los planes, pero que en definitiva no es otra cosa que el uso de las herramientas electorales para dirimir las diferencias, lo mismo que hacen los otros frentes santafesinos.


Nota relacionada


Facebook comentarios

Autor

  • Periodista. Licenciado en Comunicación Social de la UNR. Ex jefe de Redacción de La Capital. Twitter: @DanielAbba_

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

Suma Política. Todos los derechos reservados. 2020