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Política

Los audios de Spagnuolo, la punta de un iceberg que golpea al gobierno en la línea de flotación

Diego Spagnuolo no quiso renunciar. Lo echaron. Su celular quedó en manos de los investigadores, bajo la intervención del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Número 11 a cargo de Sebastián Casanello, el juez al que algunos testigos dijeron haber visto en Olivos durante el gobierno kirchnerista, testimonios que, según se demostró, fueron falsos. Ahora es Casanello quien analiza las planillas de la quinta presidencial en las que hay apuntados 34 ingresos del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), ahora despedido. Veintiséis de esas visitas fueron en noches de domingo y, en una oportunidad, en simultáneo con Mauricio Novelli, el empresario tech involucrado al escándalo de la criptomoneda $LIBRA. 

Según la investigación del colega Ari Lijalad, en la tarde del 10 de noviembre del 2024 el entonces funcionario y el empresario tech se presentaron en Olivos con ocho minutos de diferencia. Seis horas después se retiraron juntos, a las 00.55 del día siguiente. Novelli es uno de los empresarios argentinos ligados al asunto $LIBRA que hace pocos días fue noticia por haber retirado junto a Manuel Terrones Godoy, el otro apuntado tech, medio millón de dólares de una billetera cripto. Lo extraño fue que la operación se hizo en vísperas del pedido judicial para congelar las cuentas.

En ambos casos el escándalo roza la intimidad presidencial, tanto a Javier Milei como a su hermana Karina Milei. Sin embargo, los audios atribuidos a Spagnuolo en los que habla de retornos del 8% en las compras de medicamentos (3% para la secretaria general, dice) aparecen más creíbles y más fáciles de comprender —en un país acostumbrado a las denuncias por corrupción— que el entramado de la supuesta criptoestafa. La celeridad del juez para ordenar los allanamientos no es usual y habrá que ver si, en caso de existir, consiguió pruebas o evitó que se borraran. 

Aquella noche en que Milei escribió y tras varias horas online borró el tuit difundiendo la cripto $LIBRA, él mismo dio explicaciones y desmintió haber sido hackeado. Enojado, cruzó a los propios que señalaban como fake el tuit en cuestión y defendía la posibilidad de promocionar la operación. 

En los últimos días, en cambio, los funcionarios se llamaron a silencio con respuestas coordinadas entre los despachos del Congreso de Martín Menem y la Casa Rosada. “No sabemos” o “No tenemos nada” son las frases más usadas después de que no alcanzara la primera explicación oficial, en la que se justificó el despido de Spagnuolo y del funcionario que lo secundaba como una deriva de “operaciones de política electoral”. Periodistas “amigos” del Gobierno cambiaron los elogios por expresiones de ira mientras por primera vez todos los medios se alineaban.

La preocupación en el Poder Ejecutivo fue en aumento. Primero porque otra vez, como en el caso de la Aduana y de los contratos con empresas de seguridad, se puso en cuestión el apellido Menem —tanto Lule como Martín— y, como en $LIBRA, a los hermanos Milei. Altas fuentes del oficialismo dicen que hay más contratos ligados a los riojanos que escandalizan a pocos porque “la casta” así ha operado en otras oportunidades.

El primer caso que pegó en el círculo Menem fue la denuncia de “Odisea Argentina”, el programa de Carlos Pagni, sobre la millonaria donación de bienes decomisados por la Aduana. Fue receptora una fundación que encabezan la esposa y familiares del diputado libertario Lisandro Almirón, hoy candidato a gobernador de Corrientes puesto a dedo por Karina Milei y aconsejada por los Menem. El respaldo a Almirón llevó a romper con un aliado como el gobernador Gustavo Valdés, que postula a su hermano Juan Pablo Valdés para la elección del próximo domingo. 

El subsecretario de Gestión Institucional Eduardo Menem tomó el control de la Aduana —como de Anses y PAMI— a partir del nombramiento de otro pariente, Jorge Horacio Menem, en los hechos director de Reingeniería de Procesos Aduaneros.

El segundo episodio lo protagonizó la familia de Martín Menem. Si bien el diputado riojano cedió sus acciones, otra denuncia periodística apuntó a la pre adjudicación de la seguridad del Banco Nación en beneficio de Tech Security SRL. La licitación superaba los $ 3.900 millones. 

En cambio, el escándalo $LIBRA tocó directamente a los Milei, que sumaron denuncias no sólo por la supuesta estafa sino por el supuesto cobro de las audiencias presidenciales. 



Con el nuevo escándalo y la inmediata investigación judicial se abren diversos interrogantes. El primero es si la sucesión de denuncias tiene la autoría intelectual en algún despacho de la propia Casa Rosada. La interna entre Santiago Caputo y los Menem no es secreta. 

También si Spagnuolo dice la verdad, si fue parte o testigo y si los audios son ciertos, porque al menos hasta el viernes por la noche nadie los desmintió. Que se convierta en un arrepentido es un confeso temor en altas esferas del Gobierno, aunque esa preocupación implicaría casi una autoincriminación. 

Hubo también sospechas sobre los más diversos heridos del modelo político libertario. Desde quien atribuye a Mauricio Macri la ventilación del audio atribuido a Spagnuolo tras varios desaires y una disputa de gestión y por las listas que dejó al PRO casi herido de muerte —especialmente en su bastión, la Ciudad de Buenos Aires— hasta quien deslizó que podrían ser vendettas de miembros de la inteligencia o de diputados excluidos o destratados de La Libertad Avanza. ¿Tamaña ventilación podría ser obra de Marcela Pagano o del diputado Carlos D’Alessandro, el puntano con el que la ex periodista armó el bloque Coherencia?

Lo que sí dijo D’Alessandro fue que escuchó a un diputado hace ya mucho tiempo contar que Spagnuolo hablaría con el presidente Milei para notificarle sobre supuestos hechos de corrupción a sus espaldas. 

Y más allá del timing electoral hay un entramado mucho más profundo de lo que se observa en la superficie. Nadie desmintió quizás frente a la posibilidad de que aparezcan nuevos indicios. 

Traductor amable de Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos respondió que no pone las manos en el fuego por nadie mientras que el vocero blue, Alejandro Fantino, no sólo advirtió de esta posible operatoria meses atrás sino que acaba de decir: “Los peronchos son más vivos, no se operan entre ellos”.


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