Connect with us

Hi, what are you looking for?

Política

Milei habla hoy ante una Asamblea legislativa semivacía: entre la democracia de origen y el autoritarismo de ejercicio

El período 143 de sesiones extraordinarias que se pondrá en marcha hoy  1º de marzo en el Congreso viene con clima de guerra. Habrá ausencias, polémica, toma creciente de distancia de actores opositores y no sólo de la oposición peronista, limitación en el trabajo de periodistas que por primera vez en 42 años no podrán acceder el tradicional palco de prensa del primer piso del recinto. Todo enrarecido, además, con el explosivo avance de la Casa Rosada al llenar dos casilleros de la Corte Suprema de Justicia por decreto.

No asistirá el bloque Unión por la Patria, que lidera el rosarino Germán Martínez, y es muy difícil que asistan los socialistas Mónica Fein y Esteban Paulón, quienes fueron invitados a Montevideo para participar de los actos de asunción del presidente, Yamandú Orsi. El que sí confirmó su presencia es el rafaelino Roberto Mirabella, quien viene de romper hace algunas semanas con el bloque UxP. “Ya está Milei para no respetar la institucionalidad, Roberto no comparte esa metodología. Por eso va a ir”, dijeron en su entorno. También está confirmada la presencia del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Muchos otros mandatarios ya avisaron que no asistirán.

La oposición peronista repudió desde el minuto cero todo el armado de Milei para la apertura de sesiones y se van sumando otros actores del radicalismo y partidos provinciales que, sin embargo, hasta estas horas, no han tomado una determinación conjunta que comprometa seriamente el derrotero del gobierno nacional.

El escándalo de la criptoestafa dejó en apariencia debilitado al gobierno, muros hacia dentro del Palacio, pero no está claro que las conductas parlamentarias hayan cambiado de manera radical, justamente cuando el partido con ese nombre, UCR, de escaso volumen numérico pero aún así relevante a la hora de constituir mayorías, actúa como una sustancia maleable, cambiante e impredecible.

En estas horas, en el Senado, hay conversaciones de peronistas con otros actores fronterizos del gobierno, que han salido a repudiar tanto la criptoestafa como la determinación presidencial de nombrar por decreto a sus dos candidatos a la Corte Suprema de Justicia, Ariel Lijo y Manuel García Mansilla.

Lijo y García Mansilla no tuvieron los consensos necesarios, pero lo insólito es que hace un puñado de meses pusieron la cara y el cuerpo en el Senado, ante la comisión de Acuerdos, para contestar un amplio interrogatorio de los senadores. No pasaron, pero por ahora Milei los hizo pasar de prepo.

Todos los ánimos están exacerbados en el Congreso, pero hasta ahora no fue convocada una sesión especial –por la oposición- para tratar los pliegos de los jueces, y con una simple votación de 25 votos o más, voltear los pliegos.

Según fuentes del peronismo que consultó Suma Política, el pedido de la sesión especial está al caer, lo mismo que la conformación de una comisión investigadora por el caso cripto. Pero previamente quieran asegurarse el quórum, con la ayuda de otros bloques no oficialistas que estiren el número de 34 miembros de UxP, al menos a 37, el número mágico que abre la llave del recinto.


A la hora de la cena


El presidente hablará ante un recinto menguado en un horario inusual, las 21 (lo mismo hizo el año pasado). Como una muestra de vaciamiento creciente de la democracia y sus instituciones, ni el oficialismo ni la oposición se animarán a “la calle”, promoviendo una movilización en la zona del Congreso al momento que el presidente hable en el recinto, y eventualmente luego, a sus seguidores en las calles.

Es probable que el evento del Congreso no consiga superar el interés del típico público paseante del sábado a la noche, que invade la zona de teatros, cines y pizzerías, muy cercana al Palacio legislativo.

El gobierno llega, con todo, aliviado al evento parlamentario del sábado por la noche; consiguió que en pocas horas la Corte Suprema le tome juramento a García Mansilla, que además no tuvo problemas de desmentirse: había afirmado que “no iba a aceptar” ser nominado por decreto presidencial y sin el apoyo de una mayoría de los dos tercios de presentes por el recinto de senadores.

Pero a los pocos meses se lo ofrecieron, y a gran velocidad, aceptó. Ante la comisión de Acuerdos, García Mansilla había mentido.

Y Lijo estaría cercano a seguir el mismo camino, la semana próxima.

Las instituciones se desnaturalizan, aunque hay dos poderes que actúan en coordinación fina, el Ejecutivo y el Judicial. Mientras el Parlamento va zigzagueando.

En la Casa Rosada confían en el clima social, y el contexto internacional favorable, que continúan acompañando los presuntos logros de inflación a la baja y la macro economía estable. Nunca el o los palacios por sí solos cambian la realidad política.

La audacia presidencial, que ante cada adversidad acelera un poco más, no encuentra escollos relevantes en la calle.

El discurso de esta noche de Milei no hará más que consolidar la misma escena. Las incógnitas del futuro cercano crecen, pero por ahora, y tal vez sólo por ahora, el comando estratégico de la Argentina sigue estando del lado del presidente.


Facebook comentarios

Autor

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar