La quinta subasta de bienes decomisados al delito levantará vuelo en sentido literal. Un avión Cessna secuestrado en una causa vinculada con el narcotráfico forma parte de los 150 lotes que se ofrecerán el 16 de abril al mejor postor en el Salón Metropolitano de Rosario. También se incluye el fondo de comercio de una cafetería con el ya habitual menú de autos, camionetas y motos de diversa índole, desde vehículos de alta gama hasta económicos.
“El Cessna es un avión de seis plazas. Proviene de un allanamiento en Entre Ríos. Con un trabajo coordinado con el Ministerio Público de la Acusación logramos detectar dónde estaba escondido y allanamos con la Policía de Investigaciones y personal de inteligencia de la policía de Entre Ríos”, informa Matías Figueroa Escauriza, secretario de Gestión de Registros Provinciales.
El avión Cessna 402 A saldrá a la venta con un precio base de 50 millones de pesos. La configuración de cuatro ventanas ovaladas lo distingue del 402 B y del 402 C, que tienen cinco rectangulares. Se trata de un modelo económico frecuentemente utilizado en contrabando y narcotráfico; tiene un compartimento de equipaje en la parte delantera y los asientos son desmontables, lo que optimiza a la aeronave como medio de carga.
“Todos los bienes que van a subasta fueron decomisados en causas provinciales —agrega Figueroa Escauriza—. Casi todos están vinculados con el narcotráfico. Para preservar a los compradores no informamos de qué causas son”.
La subasta es presencial y para participar es obligatoria la inscripción en la web, “a fin de cruzar los datos y ver que los interesados no tengan vínculos con las organizaciones a las que les quitamos los bienes”, agrega el funcionario del Ministerio de Gobierno de la provincia. Se trata de prevenir sobresaltos como sucedió con la primera subasta, en marzo de 2024, cuando el antiguo propietario de una moto Honda de alta cilindrada se presentó en la exhibición de los lotes, llave en mano, para negociar por su cuenta con los interesados.

“Las medidas de seguridad funcionan muy bien —afirma Figueroa Escauriza—. No tuvimos problemas con ningún comprador. Se mantiene la confidencialidad de los compradores y de quienes le quitamos los bienes”. Complementariamente los vehículos decomisados salen a la venta con patentes nuevas, “y entonces no tienen trazabilidad, como si fueran un cero kilómetro en los papeles”.
La subasta es organizada por la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad) y además del avión comprende 72 autos, 74 motos, dos cuatriciclos y los elementos de un fondo de comercio. “Queremos vender mucha cantidad y lo más barato posible para que pueda participar mucha gente”, dice el secretario de Gestión.
El fondo de comercio “proviene de una cafetería de la ciudad de Rosario; obviamente se desalojó el inmueble y todos los elementos de ese bar van a la subasta, es la primera vez que se vende un bar entero”. Sillas, banquetas, sillones, mesas, aires acondicionados, exhibidoras, hornos, heladeras y otros muebles y electrodomésticos serán vendidos sobre la base de 4 millones de pesos.
Figueroa Escauriza subraya que las subastas cumplen una doble finalidad, tanto política, en línea con el propósito de “controlar la calle y controlar la cárcel”, como de inversión social. “Lo importante es que debilitamos a las organizaciones criminales quitándoles su patrimonio, para que no puedan operar en el territorio —dice el funcionario—. El dinero que se recauda tiene tres finalidades: hacer reparaciones a las víctimas, en el caso de los bienes que provienen de estafas, y hasta el momento ya fueron resarcidas en 220 millones de pesos; administrar los secuestros, para que el Estado no ponga plata de los impuestos y aplicar a escuelas, vecinales y programas como “Mi frente encendido”, por el cual se pintaron y pusieron luminarias en cien comercios barriales”.
Las subastas anteriores se realizaron en abril y en septiembre de 2024 y en marzo y septiembre de 2025. Esta última se realizó en la Estación Belgrano de la ciudad de Santa Fe, contó con casi cuatro mil inscriptos de todo el país y comprendió desde un celular tasado en 25 mil pesos hasta una casa en Funes valuada en 50 millones. Según la información oficial, con la próxima ya se habrán rematado 530 lotes y la recaudación supera hasta el momento los 3.500 millones de pesos.
“Santa Fe es la única provincia que tiene una ley que posibilita administrar los bienes que se quitan al delito y subastarlos desde el Ejecutivo —destaca Figueroa Escauriza—. Ojalá que el resto de las provincias y la Nación avancen con esta política que implementamos ya durante el gobierno de Miguel Lifschitz y que retomamos con Maximiliano Pullaro”.
Los bienes del delito se encuentran en los depósitos que Aprad tiene en las localidades de Alvear y Santo Tomé. La exhibición se hará en el Salón Metropolitano el 15 de abril de 10 a 18 y el 16 de abril de 8 a 13, previo a la subasta. La inscripción para participar en la subasta es obligatoria y se realiza a través del sitio oficial www.santafe.gob.ar/apradsubasta/subasta, hasta el 7 de abril.
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