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Sociedad

Pasajeros del WhatsApp: crónica del desguace anunciado del tren Cañada de Gómez – Rosario

Hace frío. El reloj de Gustavo marcó las 5 en punto. Debió madrugar para armar la mochila, preparar un café rápido e ir hasta la estación para tomar el tren. El joven cañadense está satisfecho consigo mismo, porque sabe que está por abordar un viaje que le costó mucho obtener. No por el precio. El boleto cuesta 800 pesos a Rosario, pero estuvo semanas esperando que le avisaran por un grupo de WhatsApp que volvía el servicio. En el mes de agosto el tren estuvo más días parado que lo que circuló. Y eso sólo por nombrar un mes.

El tren Cañada de Gómez-Rosario nació en las agendas de los santafesinos con una ilusión que trascendió la ciudad cuna de la bandera. El 4 de mayo de 2022, una locomotora llevó consigo seis vagones de pasajeros y conectó, por primera vez en 45 años desde su cierre durante la última dictadura, a las localidades de Correa, Carcarañá, San Gerónimo, Roldán, Funes y las dos estaciones ferroviarias rosarinas habilitadas. Durante esa marcha blanca, centenares de personas, desde trabajadores jubilados del servicio durante la década del 70 hasta menores de jardín de niños y alumnos de escuela primaria, funcionarios y vecinos emocionados, se concentraron para ver el regreso triunfal de lo que parecía una máquina del tiempo.

Durante los dos años que pasaron desde la inauguración del tramo, la falta de locomotoras, de mantenimiento y presupuesto puso en jaque un sistema que comenzó con un público usuario de 2 mil pasajeros al mes y terminó en agosto con 8 mil personas buscando conseguir un pasaje.

Este crecimiento exponencial fue fruto, según fuentes de la asociación Amigos del Riel, del interés que genera en los pasajeros viajar en un medio alternativo, barato y rápido como lo es el tren, siendo frecuentado por ferroaficionados, estudiantes, trabajadores y personas que deben ir sí o sí a Rosario desde cualquiera de las localidades que el ferrocarril conecta para hacer un trámite ya sea administrativo, médico o familiar. No obstante, la permanente falta de viajes debido a la suspensión del servicio Cañada-Rosario impulsa a aquellos viajeros frecuentes a buscar otras opciones de transporte. La mayoría de ellas, tres o hasta cuatro veces más caras. Esto hizo que los ciudadanos debieran buscar formas creativas para organizarse.



Pasajeros, al celular


A principios de 2023, un grupo de usuarios frecuentes del servicio creó un grupo de WhatsApp donde, con la participación de ferroaficionados y trabajadores de Trenes Argentinos se avisan entre ellos cuándo el tren está en funcionamiento. El grupo actualmente tiene 1.025 miembros y otros grupos que replican la tarea de mantener informado a los pasajeros frecuentes y que varían según su nivel de opinión sobre la política actual o si sólo interactúan para avisar que hay pasajes a la venta.

Juan Pablo es un fanático de los trenes e integrante del grupo de WhatsApp donde se avisan entre los usuarios si el tren está en marcha y es una persona que está involucrada con diferentes fuentes de empresas ferroviarias, con lo que se define como una persona que tiene “información privilegiada” y desde ese lugar describió que el problema del Cañada-Rosario, del cual es pasajero frecuente, comenzó con la desaparición progresiva de los coches motor.

“Llegó a haber en funcionamiento sólo dos locomotoras cuando debería haber ocho. A veces las llevaban a Buenos Aires para atender el servicio que sale los miércoles hacia Tucumán, entonces hasta el sábado que no llegaba la máquina no había servicios. Como la prioridad es la larga distancia, el que paga los platos rotos es el servicio regional”, relató.

“Hay mucha gente que está considerando, ante la falta de la oportunidad del tren, usar otros medios de transporte, cuando saben perfectamente que eso significa pagar muchísimo más: 6.900 pesos el pasaje, mientras que el tren sale 800 el pasaje. Es mucha la diferencia”, aseveró el ferroaficionado y señaló que “hay gente que tiene que ir varias veces y si el tren está cancelado, tiene que pagar más y hacer lo que tenga que hacer. Pero lo hace”.

La incapacidad de planificación de las formas más básicas de vida, como lo es contar con un medio de locomoción para hacer un paseo, un trámite, un chequeo médico o ir a trabajar, lleva progresivamente a dejar de contar con la opción que aparece y desaparece y pasa a convertirse en una atracción turística comparable con el avistaje de aves. Si está se disfruta, si no está se lamenta y se continúa con el recorrido.

“Si se sigue cancelando, cancelando y cancelando el gobierno lo va a levantar. El servicio funcionó hasta 1977 y se pudo reabrir recién en 2022. Costó mucho poder reimplantar el servicio después de 45 años. Si lo sacan sabemos que va a ser muy difícil que vuelva”, lamentó Juan Pablo, quien aseguró que “el peor miedo que tenemos es que se levanten todos los servicios, se empiecen a levantar de a poco y el país se quede sin trenes. Ya se sabe quiénes perdemos si eso llega a pasar”.



Dejar morir


El gobierno nacional pitó la largada para la operación de pasaje a manos privadas de Belgrano Cargas de Trenes Argentinos, y la sanción definitiva de la Ley Bases abrió las puertas para la privatización total de la empresa ferrocarrilera, sus ramales y sus servicios. La estrategia de La Libertad Avanza no es nueva: limitar los fondos hasta el quebranto y sostener la sequía hasta que afloren las primeras costuras.

Sentado sobre el mal funcionamiento autoinfligido, el gobierno justifica la venta de un sistema de transporte que en otras latitudes es tomado como “el transporte del futuro”. Así lo advirtió a Suma Política el diputado nacional Eduardo Toniolli, quien además actuó como promotor del regreso de los tramos ferroviarios del interior de la provincia de Santa Fe durante 2022.

“Lo que vienen haciendo desde que asumieron es llevar al sistema ferroviario a una progresiva degradación planificada”, disparó el legislador peronista, quien sostuvo que “han dejado de invertir, de hacer mantenimiento”. 

El dirigente rosarino recordó el accidente ocurrido en la línea San Martín, donde dos trenes colisionaron en la zona de Palermo, dejando un saldo de 55 personas heridas y 90 asistencias médicas: “El objetivo es claro; lo mostraron con la Ley Bases, que en el mejor de los casos es la privatización y en otros casos es el desguace. Lo que pasa con Cañada-Rosario es eso. El retiro sistemático del servicio cada tres días, el uso de la locomotora para cubrir otros trayectos es una consecuencia de la política de degradación”, apuntó.

Toniolli subrayó que el gobierno de Javier Milei “interrumpió un servicio de licitación que ya estaba adjudicado y con contrato firmado para la adquisición de 50 coches motor que podrían haber permitido asistir esos corredores de larga distancia. El análisis del gobierno es que si se trata de un servicio deficitario hay que eliminarlo. Un análisis sumamente fiscal, un servicio de estas características no se puede medir en términos económicos. El transporte ferroviario es el transporte del futuro, porque es rápido, económico, ecológico, es regular y básicamente es mucho más seguro que el transporte automotor”.


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