Desde que empezó a reorganizar a la Juventud Peronista en Rosario, cuando todavía regía la gélida noche dictatorial en el cambio de década de los 70 a los 80, hasta hoy, Agustín Rossi no paró un día de actuar en política. Pasó por muchas batallas, algunas memorables, pero ninguna tan relevante como la que se jugará este domingo 22 de octubre. La posibilidad de ir por una vicepresidencia, acompañando en la fórmula de Unión por la Patria (UxP) a Sergio Massa.
Actual jefe de Gabinete del presidente Alberto Fernández, Rossi ocupa las míticas oficinas del primer piso de la Casa Rosada, aquellas que también ocupó Alberto, cuando fue colaborador del presidente Néstor Kirchner, y saltó al conocimiento nacional. Con el mismo tono de siempre, confiado y cauto a la vez, Rossi recibió en exclusiva a Suma Política sobre el filo del cierre de la campaña electoral.
“Estamos ante un debate profundo sobre qué modelo de sociedad pretendemos los argentinos, no es sólo una discusión económica”, anticipa respecto de Javier Milei, el adversario a vencer por UxP.
Y agregó, “cuando Massa habla de unidad nacional, expresa algo más grande que el peronismo, más grande que el campo nacional popular, ese es debate nuevo que se abrió luego de las Paso”, analizó. Para Rossi, “Juntos por el Cambio debería llamarse ‘anti kirchnerismo’, y opina que ese planteo quedó viejo, ya no expresa el sistema de representación política. Por eso Patricia se queda afuera de la discusión y del ballotage”, abundó.

– ¿Cómo evalúa el complejo trabajo del candidato Sergio Massa en el sentido de proponerse como lo nuevo y distinto, siendo parte, a su vez, de un gobierno que termina con muy baja calificación?
– Sergio se viene distinguiendo como el candidato que claramente tiene más cualidades que cualquiera de sus competidores. Es el dirigente que transmite mayor previsibilidad, que sabe de lo que está hablando, que conoce el Estado, las posibilidades, oportunidades y las demandas que tiene la Argentina. Eso se transmitió y quedó claro en los debates televisivos.
– ¿Los debates lo favorecieron a Massa?
– Una diferencia notable; (Patricia) Bullrich y (Javier) Milei terminaron leyendo en los debates. Resulta que se preparan para ser presidentes, pero terminan leyendo un papel que les escribió un asesor. Fue impactante.
– Otro gran desafío de la fórmula Massa-Rossi fue explicar por qué vendrá una nueva etapa mejor que la actual, que es bastante desoladora, al menos por el tema inflacionario. ¿Qué balance hace de esa tarea?
– Nosotros dijimos, y también hicimos cosas. La medida de sacar ganancias, y la devolución del IVA a la canasta básica han tenido un gran efecto en cuanto a la mejora de los ingresos de los trabajadores en la Argentina. Sergio, cuando dice “voy a ser el presidente de los trabajadores”, lo está aplicando desde ahora, antes de ser electo. Hay una revalorización de la palabra.
Después, el valor de decir la verdad, de explicar claramente por qué la falta de dólares (por la sequía y la deuda con el FMI) nos llevó al fenómeno inflacionario que vivimos hoy. A partir del 2024, la faltante de dólares se termina, y se estabiliza el dólar, baja la inflación y mejora el salario.
– La Argentina, tarde o temprano, cíclicamente, se queda sin dólares, y sobreviene la crisis. ¿Cómo será el plan de Massa-Rossi para cortar ese circuito?
– Lo vamos a resolver de un modo distinto a como se resolvió históricamente: que fue tomando deuda externa (la dictadura y Mauricio Macri), y vendiendo las empresas públicas (Carlos Saúl Menem y Domingo Cavallo), que es lo que ahora plantea abiertamente Milei, pan para hoy y hambre para mañana; o, en un sentido distinto, llevar adelante una verdadera revolución exportadora, que es lo que está planteando Sergio Massa. Sector agropecuario, hidrocarburos, minería, economía del conocimiento, economías regionales y la industria. Si esto funciona así, cambiamos la historia desde el año que viene.
Con un agregado, el programa de devolución del IVA va de frente contra el histórico problema de la economía informal en la Argentina que alcanza al 40 por ciento. Ahora el comprador se involucra, entrega su tarjeta de débito y exige la registración de la compra para que la Afip se entere de esa operación. Se trata de un cambio transformador.
– Otra curiosidad impensada de esta campaña electoral fue la actitud del candidato Massa de denunciar e intervenir judicialmente en el mundo de las “cuevas” del dólar blue. Porque las corridas al dólar, previa a las elecciones, son un clásico argentino, pero nunca se vio una ofensiva contra sector financiero del dólar ilegal, justo días antes de una elección crucial. ¿Por qué?
– Lo que hicieron la semana pasada fue más grave que nunca, pusieron al dólar blue por encima de los dólares financieros (Contado con Liquidación, entre otros). Los dólares financieros siempre tienen que estar por encima del blue porque pagan impuestos. El intento de los operadores fue llevar hacia arriba el blue para desestabilizar, acompañando las declaraciones de Milei.
Nada es casual en la Argentina; Milei se da cuenta de que sus dos participaciones en los debates fueron flojas, entonces el lunes dejó la motosierra, salió con el lanzallamas y llevó el dólar a un número simbólico, con cuatro cifras, los 1000 pesos.
– ¿Milei no estuvo sólo en el impulso al dólar, coincidió con el impulso de sectores de la city financiera?
– Estuvieron coordinados, claramente.
– De no haber una sorpresa fuera de todo cálculo, a partir del lunes próximo se viene el gran desafío para los dos candidatos que pasen al ballotage, ¿cómo construir una nueva mayoría? Tanto Milei como Massa (en el caso de que sean quienes pasen a noviembre) todavía parecen estar muy lejos de atraer los cerca de 13 millones de votos que se necesitan para ganar el ballotage.
– Las Paso generaron un nuevo escenario político. ¿Qué es Juntos por el Cambio? Debería llamarse “anti kirchnerismo”, se construyó al calor del anti Néstor, anti Cristina y desde el 2008, con la 125. En 2011 no les dio, y no consiguieron darle forma política a la oposición corporativa; en 2015, la gran virtud de Macri fue unificar a todo ese campo y ganar la elección. Siempre demonizando a Cristina y todo lo que ella significa.
Pero ahora surge otro escenario, aparece un actor que nos demoniza a nosotros y también a ellos. Eso los desestructura, la deja a Patricia sin discurso, sin lugar en esta nueva coyuntura, con sus propias limitaciones: primero busca a un economista de “soporte”, no le funciona, ahora busca al contrincante perdedor de la interna, y parece que ya es tarde.
– ¿Massa interpreta este nuevo momento? ¿Tiene consistencia su propuesta post grieta “k /anti K”?
– Con Sergio decimos gobierno de unidad nacional, ¿con quiénes? Con todos aquellos que defiendan salud y educación publica y gratuita, justicia social, movilidad social ascendente, Estado presente, industria nacional, no quita de derechos ni individuales ni colectivos, defensa nacional de los recursos naturales. Todos estos valores son del “campo nacional popular”, el peronismo, desde ya, pero también incluye a otros sectores que no somos nosotros.
Simplemente recordar que la ley de educación pública, gratuita, obligatoria, universal y laica, la ley 1420, es de 1884 (presidente Julio Argentino Roca, Administrador General de Escuelas, Domingo Faustino Sarmiento), 60 años anteriores a la llegada del peronismo.
Cuando Massa habla de unidad nacional habla (entre otras cosas) de esto, algo que no construimos solamente los peronistas. También los conservadores, los radicales. Construimos una sociedad, con mecanismos de solidaridad, de crecimiento colectivo.
Lo nuevo hoy es que aparece un candidato contra toda esa construcción y nos dice, “sálvese quien pueda”. No estamos ante una discusión económica, estamos ante el dilema sobre qué sociedad queremos conformar, con qué valores.
– Se percibe cierto clima favorable en Unión por la Patria, al menos mejor que para las Paso, ¿qué espera para el domingo, una mejoría leve, un repunte grande de UxP?
– Hasta el último minuto seguimos trabajando, confiamos en hacer una buena elección, pero no hay nada dicho. Aspiramos a entrar al balotage y vamos a hacer una muy buena elección, con muchos votos para nuestra fórmula, esa es la sensación, fuimos revirtiendo la frialdad post Paso y hoy estamos en otro momento. Tenemos expectativas positivas.
– La unidad que se percibe hoy alrededor de la fórmula que usted integra, ¿confirma que, al cabo, los debates internos que se sucedieron hasta hace pocos meses finalmente fueron resueltos?
– Entiendo que sí, aunque de todos modos no celebro que en algún momento hayamos tenido una discusión a cielo abierto. A pesar de aquellas diferencias que existieron, la mayor virtud del ex Frente de Todos, hoy Unión por la Patria, fue mantenerse unido.
– ¿Qué espera del voto nacional en Santa Fe? Luego de una elección provincial donde el peronismo perdió ampliamente por 2 a 1 con una oposición unificada.
– Que el peronismo va a mejorar ese piso electoral que obtuvimos del 30 por ciento (en la elección a gobernador), y que el campo opositor estará dividido al menos en dos opciones o incluso en tres, por el impulso a Juan Schiaretti de parte del PS de Santa Fe. En una hipótesis de balotage Massa-Milei habrá que ver qué actitud toman los gobernadores electos -como el caso de Santa Fe- ante un Massa que te asegura un tratamiento federal, manteniendo la obra la pública, la coparticipación, y la infraestructura universitaria entre otras cosas, y el otro candidato, Milei, que te dice no más obra pública, que te baja la coparticipación, que te desfinancia la universidad. ¿Van a pedirle a los santafesinos que voten a ese candidato?


































