El gobierno nacional adelantó la intención de dejar de subsidiar líneas de colectivos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el objetivo de equilibrar los fondos que se reparten hacia el resto del país. Y esa intención empieza a materializarse en hechos concretos: por medio del Boletín Oficial el gobierno anunció este lunes un aumento del 40 por ciento a los fondos destinados para las provincias en materia de transporte. La situación renovó las discrepancias entre el gobierno nacional y las autoridades de CABA, aunque distintas voces opositoras del interior del país bancaron la medida. En el Concejo de Rosario varían las miradas, pero todos concuerdan con la idea de formular un sistema de redistribución más equitativo.
Los números hablan por sí solos: el boleto de colectivo urbano en Capital Federal cuesta 18 pesos, mientras que en Rosario el mismo servicio ronda los 60. La abismal diferencia incluso queda corta cuando se la compara con otras ciudades del país como Bahía Blanca (76 pesos), San Martín de los Andes (79 pesos) o Necochea (80 pesos). El reclamo por un sistema de redistribución de subsidios más justo data de largo tiempo pero tomó mayor énfasis con la pandemia, donde varias localidades vieron afectados el sostenimiento del servicio a partir de la lógica caída en el corte de boletos por las restricciones sanitarias. Solo en Rosario hubo más de 80 días de paro durante el 2020.
En ese marco es que el Ejecutivo nacional avanzó en la conformación de una mesa de trabajo con el gobierno de CABA para discutir el traspaso de 32 líneas de colectivos que operan exclusivamente en jurisdicción porteña pero que están subsidiadas por Nación, algo que no ocurre en otros distritos. Eso representa unos 13 mil millones de pesos en subsidios que se destinarían al Fondo Compensador del Transporte con el que se asiste al resto del país.
El presupuesto 2022 preveía destinar 46 mil millones de pesos al transporte público del interior del país, un 70 por ciento más que los 27 mil millones destinados en 2021. Pero como el debate no prosperó en el Congreso, esa cifra se maneja como referencia respecto a los fondos que ya se comenzaron a girar: este lunes el Ejecutivo informó que enviará 3.200 millones de pesos mensuales, durante el primer trimestre del año, destinados al transporte público del interior del país. De ese total, Santa Fe recibirá poco más de 460 millones por mes (el 14,38 por ciento).
Miradas
Entre los diversos colores políticos del Concejo varían las formas de analizar la problemática, pero existe una posición unificada respecto a la necesidad de remediar una situación de injusticia que favorece a Buenos Aires por sobre el resto del país. Para la concejala del Frente de Todos, Norma López, la propuesta del Ministerio de Transporte “va en el sentido de la equidad” hacia el interior. “El peso que tiene el transporte en la canasta básica de las familias rosarinas está lejos de lo que significa en CABA”, señaló.
Asimismo, recordó que en Capital Federal existe una oferta de movilidad que incluye colectivos, trenes y subtes, algo que no se ve en otros puntos de la Argentina: “Esto hace que el ciudadano pueda pensar en otro tipo de transporte para movilizarse. En el interior del país estamos atados al transporte urbano de pasajeros y algunas modalidades personales. Pero no tenemos otra cosa”.
Por su parte, desde Ciudad Futura celebraron que se avance en una discusión “muy postergada” y que intenta aportar una “mirada federal” respecto al transporte. Pedro Salinas, concejal de ese espacio político, consideró que comenzar a revertir esa situación sería una suerte de “reivindicación histórica” para la ciudad y el país. “Esperamos que esta discusión tenga plazos perentorios. Esto de una mesa de diálogo y negociación con el gobierno de CABA suena propicio pero esperamos que eso no aletargue los plazos, porque desde ya que es una demanda añeja. Queremos que se dé con celeridad y una voluntad política férrea por parte del gobierno nacional de verdaderamente avanzar en este marco equitativo y federal”, añadió.
En tanto, la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, ve con buenos ojos el aumento del transporte al interior, aunque evaluó que los montos “no logran acabar con la desigualdad” que existe con Buenos Aires: “Que el 89 por ciento de los subsidios vayan al AMBA y el 11 por ciento para todas las ciudades del interior nos parece que devela una inequidad distributiva de los recursos destinados a subsidiar el transporte del país que hay que revertir”.
“Estamos convencidos que no tiene que haber ciudadanos de primera, me refiero a los que viven en ciudad y área metropolitana de Buenos Aires, y ciudadanos de segunda, que somos todos los del interior. Nosotros siempre lo planteamos: se tienen que distribuir de manera mucho más equitativa los recursos vinculados al transporte”, cuestionó.

“Montaje político” y dudas
Juntos por el Cambio, a su vez, se encuentra en una encrucijada: defender una posible llegada de fondos que puedan darle previsibilidad al sistema de Rosario o alinearse con el reclamo de uno de los jefes políticos del espacio a nivel nacional, como lo es Horacio Rodríguez Larreta. Un poco de ambas salidas se desprende de las declaraciones de Carlos Cardozo, quien calificó a la propuesta del gobierno nacional como “un gran montaje político del kirchnerismo”, a la vez que reconoció que se debe hacer una “rediscusión total” en materia de subsidios.
En declaraciones a Suma Política, el dirigente indicó que el desequilibrio en los fondos no solo corresponde a CABA, donde gobierna el PRO, sino también al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde pisa fuerte el peronismo: “Es una discusión de 20 años en los cuales durante 16 gobernó la misma fuerza política que ahora. Realmente nos parece una falacia tratar de correr el eje hacia una discusión que es política cuando la gente tiene una necesidad concreta de poder acceder de manera equitativa al sistema de transporte”.
En ese sentido apuntó contra el gobernador Omar Perotti y su secretario de Transporte, Osvaldo Miatello, por “prenderse a la operación mediática” contra la Ciudad de Buenos Aires. “Nos parece una operación berreta y acá lo que hay que hacer es ponernos a discutir el sistema de subsidios en serio. No jugar a la política como intenta hacerlo el kirchnerismo y como lamentablemente se prende en la jugada el gobierno provincial”, expresó y agregó: “Nosotros estamos dispuestos en un marco de diálogo y de respeto”.
En tanto, desde el socialismo se mostraron a favor de una mejor distribución de los recursos recordando que es un reclamo que vienen sosteniendo desde hace tiempo. No obstante, la concejala Susana Rueda puso un interrogante en cuanto al destino que se le dará a los fondos en caso que prospere la iniciativa.
“Lo que se anuncia desde el gobierno nacional es lo que nosotros esperamos. Lo que por ahora no vemos es la forma en que se presume que se va a realizar la redistribución. Entonces, mientras tanto, esperamos con respecto a celebrar esta noticia. Porque una cosa es que se redistribuyan los 13 mil en forma equitativa y otra cosa es que se redistribuya una parte y lo otro se guarden para cumplir con las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI). Eso sería intolerable, porque estaríamos hablando de un ajuste directamente”, explicó.
¿Se viene la SUBE?
Una de los puntos que aparece en la resolución firmada por el gobierno este lunes es que las provincias y los municipios deberán adherir al Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE). Los rumores sobre su implementación cobraron fuerzas durante el año pasado a partir del pedido insistente de distintos sectores políticos de la ciudad. Pero la idea de a poco se fue desinflando.
Ante estas novedades, Rueda consideró necesaria la llegada de la SUBE a la ciudad: “Espero que se haga lo antes posible porque eso tiene beneficios muy interesantes para empleadas domésticas, excombatientes, o integrantes de pueblos originarios. Hay descuentos muy importantes que nosotros queremos que se apliquen en la ciudad. En Santa Fe ya funciona, pero acá hay que hacer una adaptación del sistema y en eso estamos”.
De igual manera, Cardozo evaluó que la tarjeta SUBE aportaría “subsidios directos para la gente” sin la intermediación del Estado ni las empresas. “Para nosotros el subsidio más transparente es el de la SUBE porque llega directamente al beneficiario. Esto es otro tema que tenemos que discutir y durante estos meses se ha apagado un poco. Queremos ponerlo también sobre la mesa”, sostuvo.
En declaraciones a este medio, Schmuck aseguró que en Rosario está todo listo para la implementación del sistema SUBE, solo resta que Nación acelere el envío de las validadoras, es decir, la tecnología necesaria para adaptar las máquinas de uno a otro sistema. “Técnicamente tenemos todo listo. Nuestra parte ya la hicimos”, remarcó.

Propuestas
Si bien la discusión sobre transporte concierne al ámbito nacional, los dirigentes también ponen el foco en las políticas que se pueden ir gestionando desde el plano local. Para Norma López la necesidad de los subsidios nacionales no le quita responsabilidad a la intendencia por la calidad del servicio de transporte. “El Municipio de Rosario tiene una virtud increíble en siempre tirar la pelota para afuera y nunca hacerse cargo de las características propias de nuestra movilidad”, cuestionó.
En ese sentido recordó que desde el Concejo se han incorporado tasas y recursos para engrosar el Fondo de Transporte y apuntó a los cambios que sufrió el sistema con la llegada de la pandemia. “Hubo todo un recorte en la calidad del servicio que se hizo en diciembre de 2020 y que aún no ha sido reparado para la ciudadanía”, expresó y agregó: “Recién ahora están entrando los estudios de costos del boleto correspondientes a meses del año pasado”.
También remarcó la importancia de comenzar a pensar en otra forma de sostenimiento que no dependa íntegramente de los subsidios ni que recaiga todo el peso en el bolsillo de los usuarios. Una de las propuestas presentadas por el sector es la de gravar a las cerealeras que tienen sucursales en Rosario: “Tenemos que fijarnos cuales son aquellos sectores de la economía concentrada en la ciudad de Rosario que aportan poco en cuanto a tributos municipales y que sin embargo dependen del movimiento económico o productivo de Rosario”.
En una misma línea fue el planteo de Salinas quien pidió darle “espesor político” al reclamo y sumar propuestas “de mayor audacia” en el plano local. “Con la pandemia planteamos la posibilidad de crear en Rosario un aporte extraordinario solidario que vaya dirigido al fondo compensador del transporte municipal con los rubros de la economía que lejos de haberse visto complicados por la pandemia habían aumentado significativamente sus niveles de facturación”, señaló. “Nos parece que hay que afinar mucho la mirada en discutir seriamente en los concejos estas nuevas miradas de justicia tributaria porque realmente son necesarias y complementarias con esta discusión”, añadió.
A su vez, Cardozo puso el foco en el rol del gobierno provincial y la posibilidad de avanzar con dos propuestas. Una es la de incorporar a Rosario al Fondo de Obras Menores que permitiría inyectar dinero fresco al sistema y así alivianar los aumentos del boleto. Y la otra es que la provincia pueda hacer un aporte extra en función de la utilidad del sistema de transporte rosarino para gran parte de la región: “Así como existe un fondo compensador para la salud, porque mucha gente del Área Metropolitana de Rosario viene a atenderse a los hospitales municipales, le pedimos también un aporte extraordinario a la provincia porque todos los días miles de personas de la región usan nuestro sistema de transporte urbano”.
Presupuesto trunco
La discusión sobre el transporte va de la mano con la fallida aprobación del presupuesto nacional. Un primer boceto generó cuestionamientos desde distintos espacios políticos de la ciudad: en noviembre del año pasado el socialismo local denunció que el monto destinado a Rosario sufría un recorte de 30 millones de pesos. Sin embargo eso se modificó con un incremento considerable que calmó las aguas. Pero como el debate quedó trunco, aún continúan los pases de facturas.
Ante ese panorama, Norma López apuntó contra la oposición: “Las mismas fuerzas que en Rosario reclaman por el subsidio son aquellas que negaron los votos para que el gobierno nacional tuviera un presupuesto acorde a lo que necesitamos”, señaló. Para la dirigente peronista, los montos previstos para este año tenían “porcentajes cercanos a 2015 cuando se llegó subsidiar poco más de la mitad del valor del boleto”.
Por su parte, Cardozo desligó de responsabilidades a la oposición por lo sucedido con el presupuesto y aseguró que el proyecto no salió de Diputados “por pura responsabilidad de Máximo Kirchner”. En esa línea reconoció que la ley “tenía una redistribución de subsidios favorable al interior” y cuestionó que no haya sido aprobada por la “irresponsabilidad” del oficialismo. “Eso lo queremos aclarar porque muchos nos dicen que pedimos plata para subsidios pero después no aprobamos el presupuesto. Lo que nosotros recordamos es que nuestros diputados estaban sentados en sus bancas dispuestos a dar el número para que se apruebe y en el medio a Máximo Kirchner se le ocurrió empezar a insultar a todo el mundo. En esas condiciones el presupuesto obviamente no se aprobó”, recordó.
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Ver todas las entradasPeriodista. Licenciado en Periodismo (UNR). Conductor y productor en radio Aire Libre (91.3). En Twitter: @NachoCagliero

































