Un caso líder: el descanso dominical de los mercantiles, que durmió tres años

D.A.
Probablemente el caso más conocido de un empate en la Corte sea el de la ley de descanso dominical, que fue declarada inconstitucional después de la intervención de un camarista que desempató a favor de las grandes cadenas de supermercados y en contra del gremio mercantil. Esa resolución es una clara muestra de lo que provoca esta situación de empate en la que pueden caer las votaciones del Supremo santafesino: llevó más de tres años el trámite desde que fuera sancionada la ley que estableció el descanso dominical.
Estas demoras dieron lugar a un capítulo legislativo sobre el tema. En 2017, el diputado provincial Ariel Bermúdez presentó un proyecto para que la Corte de la provincia amplíe su integración de seis a siete. “El espíritu de la ley es que sea impar”, reafirmó en ese momento, citando la norma de origen del tribunal que postulaba una integración de al menos cinco miembros.
“La otra opción es bajar esta Corte (de seis) a cinco, pero esta alternativa es imposible porque los jueces tampoco tienen un tope de edad jubilatoria”, reconocía hace tres años.
Bermúdez justificó su presentación en el fallo de descanso dominical de los mercantiles, cuando la Corte se demoró en expedirse a raíz del empate y a la necesidad de convocar por sorteo a un camarista, que es un miembro inferior, para desempatar. Invocó el diputado razones de mayor celeridad en la deliberación y toma de decisiones.
“Si ese camarista ya estuvo en la causa hay que llamar de nuevo a sorteo. Esto hace que la Justicia se demore, y si no hay justicia rápida, no hay justicia”, razonaba entonces el legislador de la Coalición Cívica y alineado con el actual intendente Pablo Javkin.
En ese polémico caso, desempató el voto del integrante de la Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Santa Fe, Abraham Luis Vargas. Y los grandes súper volvieron a abrir los domingos.
Daniel Erbetta (presidente de la Corte en 2017), María Angélica Gastaldi y Roberto Falistocco se habían pronunciado a favor de la constitucionalidad de la ley de descanso dominical, mientras que Eduardo Spuler, Rafael Gutiérrez y Mario Netri lo habían hecho en contra.
El proyecto de Bermúdez, que perdió estado parlamentario sin ser considerado por la Legislatura, daba un paso más: pedía para el caso de que fuera a realizarse un nuevo nombramiento, la selección se realizara de acuerdo al método que estableció el ex gobernador Hermes Binner, quien se autolimitó en el proceso de designación de magistrados supremos. Por decreto, estableció que el gobernador proponga pero no designe, -como ocurría en otra época-, y después sea el Colegio de Abogados y la ciudadanía la que decida si esa persona tiene la capacidad o mérito suficiente.

De seis a cinco, según pasan los años
De origen, la Corte Suprema de Santa Fe se compone de cinco miembros como mínimo. Eso es lo que establece la Constitución Provincial y también la Ley Orgánica de Tribunales del año 1949.
Pero la integración de la Corte siempre fue una preocupación del Poder Ejecutivo. El primer cambio se dio en vísperas de la Navidad de 1971, durante la gobernación de facto de Guillermo Sánchez Almeyra, cuando se dispone que la composición sea de seis ministros.
El 24 de marzo de 1981, durante el gobierno también de facto de Jorge Desimoni, se vuelve al número original y se establece que la composición de la Corte sea de cinco miembros.
Y sobre el final de la dictadura militar, el 7 de diciembre de 1983, tres días antes del cambio de gobierno, el ministro de gobierno Eduardo Sutter Schneider le propone al gobernador Héctor Claudio Salvi volver a la composición de seis.
Finalmente, en diciembre de 1987 otra ley confirma que la Corte se compondrá de seis ministros. En el 2000 la política pudo haber cambiado esa realidad pero decidió confirmar ese número que se mantiene hasta estos días.
Una Corte Suprema sin par
No hay casi registros de Cortes con integración par. Cuando hubo que desempatar el planteo de descanso dominical, el propio presidente del tribunal en ese entonces, Daniel Erbetta, calificó a la Corte de “insólita” por ese tema.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación se compone actualmente de cinco integrantes, aunque originariamente tenía nueve miembros y dos fiscales. A lo largo de la historia, supo tener tres, cinco, siete y nueve.
En las provincias argentinas, la integración es impar: Chubut y Córdoba tienen siete, Entre Ríos tres salas de tres; La Rioja, Neuquén, San Juan, Tucumán y Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cinco, y Tierra del Fuego tres.
A nivel internacional pasa lo mismo: la Corte de Estados Unidos tiene nueve miembros, Brasil, once; Colombia, veintitrés divididos en cuatro salas; Chile, veintiuno divididos en tres salas; Japón, quince; Canadá, nueve; México, once, y España doce miembros que se dividen en dos salas de seis magistrados que a la vez se descomponen en dos secciones formadas por tres. Todo un armado para garantizar el número impar.
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