Connect with us

Hi, what are you looking for?

Política

Cárcel de Coronda: el cotillón de los presos y lo que falta para que la inauguración no sea sólo una película

Un francotirador que vigila amenazante desde los techos, una camioneta van que traslada detenidos, agentes del Servicio Penitenciario con armas largas, cascos y chalecos antibala que empujan a los presos cuando bajan, los sostienen de la nuca y les aprietan las esposas de seguridad que le juntan las muñecas por detrás, una caminata enérgica y diligente por los pasillos, las caras de los detenidos pixeladas. La ministra Patricia Bullrich baja de un helicóptero, se pone una gorra penitenciaria, le cierra la puerta de una celda al presunto primer detenido de la cárcel federal de Coronda y relata todo eso que está pasando con música inquietante de fondo y extrema tensión.

No fue un problema de agenda el que le impidió al gobernador Maximiliano Pullaro asistir a la inauguración de la primera cárcel federal de Santa Fe. Las diferencias estuvieron en la forma de presentación del acto, con un show que incluyó presos traídos para la ocasión y que no iban a quedar detenidos en Coronda. Fueron extras de una película que cuando comenzaron los discursos ya no estaban. Habían viajado temprano desde Devoto para grabar las escenas de riesgo antes de la ceremonia y se volvieron a su lugar de prisión.

“Con todos los presos que tenemos en las cárceles de la provincia, traen diez o doce de Buenos Aires. Para colmo todo de cotillón, porque todavía no pueden quedar alojados como se dijo”, se quejaron en territorio santafesino.

No es exagerado que la agenda del gobernador estaba tupida, pero para una inauguración por la que Santa Fe viene esperando más de diez años, no parecía un problema hacerse un espacio el viernes al mediodía. Desde 2011 que no se inaugura una cárcel federal en el país. “Patricia lo hizo”, podrá decir ahora Bullrich.

La excusa de la agenda provincial fue una manera de no alimentar un conflicto. Tampoco es que el gobierno santafesino anda necesitado de anuncios: para el final del mismo día tenía reservado un acto por la licitación del nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé, otra obra demandada durante años y prometida por varios gobiernos nacionales y que se anunció se va a concretar durante la actual gestión de Pullaro y con fondos del presupuesto provincial.


Las diferencias


No estar de acuerdo con la llegada de presos de otros lugares y que se hiciera una inauguración formal sin que la cárcel estuviera del todo terminada, fueron las razones reales por las que el gobernador y su vice Gisela Scaglia no dieron el presente. Delegaron la representación provincial en el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, y la titular del Servicio Penitenciario, Lucía Masneri, quienes no hablaron en el acto ni se prestaron a declaraciones posteriores con la prensa.

“Cuando la provincia inaugura una cárcel, están los colectivos en la puerta y los presos quedan alojados”, replicaron los funcionarios santafesinos para poner distancia de las formas de presentación que le cuestionaron a la ministra Bullrich.

Pero evitaron el conflicto en público con el argumento de que “el tema es tan serio y la necesidad tan grande”. Por eso prefirieron bajarle el tono a la polémica.


Cambio de paradigma


Otros detalles pusieron rispidez a la ceremonia. Después de tanto esperar para que buena parte de los 700 presos federales que están alojados en cárceles santafesinas sean reasignados a los flamantes pabellones de Coronda, la ministra Bullrich sorprendió en su visita a la provincia con una propuesta, que esbozó en su discurso.

Habló de un cambio de paradigma en la política del Servicio Penitenciario Federal, que en resumen implica un intercambio de presos y que puedan venir a Coronda desde otras provincias (citó Chaco y Córdoba, por ejemplo). Y los de Santa Fe podrían terminar alojados en otras unidades. La división no será por procedencia territorial, sino por la magnitud de las penas: los más peligrosos con los más peligrosos; los de pocos años de condena, entre ellos.

En Coronda, en la nueva cárcel federal, pretenden que se alojen los de más alto perfil, vengan de donde vengan, aunque sin analizar demasiado que no se trata de una unidad que ofrezca ideales garantías de máxima seguridad. La rodean tres hileras de alambrado, porque se proyectó y ejecutó en otra época.

Como es un asunto a seguir debatiendo, probablemente se llegue a un acuerdo. Al menos eso es lo que esperan desde Santa Fe. Pero la novedad no cayó nada bien.



Dónde se alojarán los agentes


A nivel más local hay otras cuestiones pendientes: ¿dónde van a vivir las 300 familias de los agentes penitenciarios que van a trabajar en la nueva cárcel federal y que provendrán de otras partes del país?

Coronda tiene un solo hotel y las matrículas en la decena de escuelas públicas que posee ya están completas. Tampoco hay demasiadas propiedades en alquiler. Y para colmo, las pocas plazas disponibles ya fueron ocupadas transitoriamente por los ingenieros y personal que trabaja en la obra del acueducto que se está construyendo cerca de la zona, en Desvío Arijón.

La alternativa que les propone la provincia es alojarse en Santo Tomé y Santa Fe, y garantizarles los traslados como ocurre con quienes trabajan en la cárcel de Piñero, más cerca de Rosario.

El otro disconforme es el intendente de Coronda, que fue quien reveló la “puesta en escena” de los presos ante los periodistas. El frutillero radical Ricardo “Bachi” Ramírez sigue recordando que en el convenio original para hacer en Coronda la cárcel se habían prometido a cambio algunas mejoras para la ciudad. Entre ellas iluminar la ruta que conecta con la cárcel, hacer una nueva pavimentación, mejorar la rotonda de ingreso a la autopista, poner cámaras que refuercen la seguridad, obras en la Costanera corondina, temas que a esta altura cree más viable ponerse de acuerdo con la provincia que pedirle a la Nación. De lo que sí parece se va a hacer cargo el gobierno nacional es del reclamo por el manejo de los residuos. De los otros pedidos de infraestructura general, ni noticias.

A diferencia de otras localidades donde se debatió fuerte la instalación de cárceles, como Recreo y Melincué, en Coronda está más aceptado que se instale una nueva unidad. Tal vez porque hace muchos años que existe una cárcel provincial. Se lo ve como una fuente de trabajo (ahora no pasará porque los agentes federales vendrán de afuera) y de nuevos ingresos para el comercio por parte de los familiares de los presos. En la cárcel provincial las visitas ahora son diarias, de lunes a viernes, a diferencia de otras épocas donde sólo podían hacerse los fines de semana.

Especialistas en la materia, los comerciantes de Coronda estiman que los familiares de los presos federales tienen mejores ingresos que los que pertenecen a quienes están recluidos en la cárcel de la provincia, que llegan por transporte, en el Tata Rápido, y apenas gastan unos pocos pesos en la ciudad.


Competencia de cárceles


Desde la Nación se garantizó que el envío de presos a la nueva cárcel será un proceso, que se desarrollará entre diciembre y marzo, pero que la unidad penitenciaria federal de Coronda ya está funcionando.

De paso dedican un comentario sobre el último desencuentro con la provincia: “No se la agarren con nosotros que por lo menos la inauguramos, no como los gobiernos anteriores que la paralizaron, la demoraron y la dejaron inconclusa”.

En la provincia reconocen esa realidad: “Es preferible estar discutiendo estos detalles que no tener la obra terminada”, dicen. Recuerdan que a los funcionarios de los gobiernos anteriores “hasta los citaron los jueces y ni siquiera vinieron”.

Aunque todavía falten conectar los servicios de agua, que llegará por bombas eléctricas, y habilitar las instalaciones de gas, se dio un paso grande al inaugurar el edificio, que a principios de año Santa Fe había pedido hacerse cargo temporalmente, para poder terminarlo.

Cuando el gobierno de Javier Milei anunció “obra pública cero” para todo el país, el temor que venía creciendo en la ciudad cabecera del departamento San Jerónimo era que en los terrenos donde se construyó la cárcel, cerca de la pequeña localidad de Larrechea, se levantara un “elefante gris”, y que nunca fuera inaugurado. Ahora al menos eso parece que ya no ocurrirá.

Ni ese fantasma, pero tampoco tanto. No existe por ahora la actividad que muestra el video que subió a las redes el Ministerio de Seguridad, aunque se está más cerca.

Para competir en agilidad de obras, el gobierno santafesino trabaja contra reloj para poder inaugurar en marzo próximo, al mismo tiempo que esté funcionando a pleno la cárcel federal, otra unidad penitenciaria en Rosario, en 27 de Febrero y la vía. Y esta se empezó a construir hace apenas ocho meses. “Ese es nuestro ritmo”, exhiben orgullosos.

Paralelamente, para febrero se anunció que se va a licitar la construcción de otra cárcel, esta vez sólo para presos de alto perfil. Estará sobre la ruta AO12, en la zona aledaña de Piñero, y tendrá una capacidad para 1152 reclusos.

Mientras, los presos federales que permitirán descomprimir sobre todo a las cárceles provinciales de Coronda y Piñero, se asegura que “ya están listos y peinados” para ser trasladados a la cárcel recién inaugurada. Sobre la discusión con Nación, en la provincia opinan con sentido práctico: “que manejen las cárceles federales como quieran, pero que nos alivien con los 462 presos que pensábamos iban a estar reubicados en la nueva cárcel. Si los quieren llevar a otro lado y traer a otros, problema de ellos”.

“Esta cárcel se llena sólo con los presos que hay en Santa Fe”, reconoció Bullrich en su discurso inaugural en Coronda.

Si se hace de esa manera, se podrán descomprimir las cárceles santafesinas que están sobrepobladas, y se podrán vaciar finalmente las comisarías de las grandes ciudades. Para 2026, además el actual gobierno provincial prevé desocupar la manzana de Zeballos y Ricchieri, donde se ubica la cárcel más antigua de Rosario, la Unidad 3, que será reemplazada por un proyecto inmobiliario.


Facebook comentarios

Autor

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar