Connect with us

Hi, what are you looking for?

Panorama

J. E. King: Estorninos, la plaga en acción

Mar, silencio, viento que hoy te despeina de frente y mañana de lado en este pueblito costero donde quedamos varados por esta pandemia que aflige y espanta al mundo. Un sol esquivo de mágica caricia, vagabundo, promete derramarse pleno más adelante, por respeto a la primavera. Aunque en secreto la reina de las flores se adelantó y adorna de blanco los ciruelos del fondo de la casa y regala brotes amarillos, rojizos y verdes intensos a todo el paisaje. Si hasta las especies que inmovilizan a los médanos en las playas anchas se enseñorean erguidas apuntando a un cielo brillante donde las nubes se empujan para mostrar una vista inusitada. Una bandada de estorninos negruzcos de canto ensordecedor danzan al atardecer. Recién llegan y ya se andan reproduciendo, comenta el único pescador de barba blanquísima. Añade pícaro que nadie se fija si son patasucias. Los declararon plaga, eso sí. Los pájaros ofrecen un espectáculo único, inesperado y magnífico, que por un instante echa al olvido todo pensamiento sombrío. Podría decirse que llegan a opacar a Albert Camus cuando dice trágicamente en La Peste, clásico de la novela francesa, que el bacilo (un brote de la peste bubónica) no muere ni desaparece jamás, sino que puede permanecer durante decenios dormido hasta el día en que despierta a sus ratas y las manda a morir en una ciudad dichosa. Realmente estremecedora la descripción del escritor premio Nobel de Literatura 1957. Porque nos habla de un cazador oculto. Pero los estorninos, en su misterioso y esquivo vuelo, al moverse en sincronía confunden al depredador que sorpresivamente lanza su ataque letal. El hombre a veces toma en cuenta en su afán de perfeccionamiento cualidades de especies animales que tanto inspiraron a famosos historietistas de personajes superhéroes con los que el cine y la televisión conquistan las mentes de chicos y grandes también. Esta civilización agotada requiere de hombres con súper poderes en este mundo de todos. Personas ordinarias que cuando enfrenten situaciones extraordinarias se transformen en héroes. Los estorninos saben que de mediar un ataque exterior, será primero contra su líder. Que no está solo. Vuela seguido por la bandada de la que es responsable. Y no lo hacen desordenadamente. La bandada nunca se equivoca. Todos juntos desorientan al atacante depredador. Generalmente cómodas gaviotas de dudoso abolengo capaces de alimentarse en basurales olvidando sus buenos modales. O insaciables aguiluchos buscadores de recursos aunque haya que derramar sangre ajena. Mas si el conductor del grupo cae, otro tomará su lugar, se lo gana. Y el hombre político apenas si parece entender ese ejemplo que le ofrece la naturaleza de mejorarse en beneficio de la mayoría y de las minorías. Olvida que la mente piensa en caminar, los pies dónde pisar. Y como decía el cantautor chileno Víctor Jara, que soñaba con la capacidad del hombre para construir un mundo mejor y con dignidad: Y ahí donde llega todo/ y donde todo comienza/ canto que ha sido valiente/ siempre será canción nueva/. Y ciertamente es la historia la que siempre será canción nueva. Y feliz si la bandada aprende a encontrar el cómo, el por qué, para qué.


Facebook comentarios

Autor

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar