-Reducción de más del 35% (unos $8000 millones) en los costos de mantenimiento de rutas en la provincia con respecto a precios que se habían contratado en 2023 para el mismo ritmo de bacheo, después de revisar principalmente cómo se elaboraban antes los presupuestos oficiales;
-Disminución del 50% (unos $800 millones) para sostener el costo de las mismas prestaciones en el mantenimiento en la autopista Rosario-Santa Fe;
-Cambio en el tradicional sistema de construcción de planes de viviendas, ahora impulsado por los nuevos créditos hipotecarios “Nido”, que permitirán una mayor cantidad de soluciones habitacionales con una inversión que se retroalimenta;
-Aplicación de un sistema de token, similar al que utilizan las obras sociales privadas, para los 600 mil afiliados del IAPOS, que permitirá evitar posibles simulaciones en la entrega de medicamentos y pronostica importantes ahorros.
“¿Esta sigue siendo la mejor forma de hacer esto?”. Esa es la pregunta con la que el gobierno provincial somete a cada una de las cuestiones que se hacen desde el Estado santafesino, sobre todo si tienen impacto económico. Revisar y hacer un análisis crítico de cada gasto es lo que, asegura, le ha permitido tener este primer semestre del año un superávit de $160.311 millones, con lo que pudo atender en parte la deuda que dejó la gestión anterior y al mismo tiempo mantener o mejorar el nivel de prestaciones que realiza el Estado, a pesar de que los recursos en estos seis meses crecieron por debajo de la inflación (225% contra 281,5%), comparado con igual período del año pasado.
El ministro de Economía de la provincia Pablo Olivares llama a este proceso “poner en crisis la lógica del continuismo”, un criterio que no da nada por seguro ni habilita la clásica respuesta de seguir haciendo las cosas como venían, sólo porque “siempre se hizo así”. A veces las revisiones permiten confirmar lo que estaba, y otras, perfeccionar y corregir.
Menos gastos, números positivos
Con la excusa de dar a conocer el resultado financiero positivo del primer semestre del año, Olivares, junto a la secretaria de Hacienda de la provincia Belén Echevarría, inauguró una mecánica de rendición de cuentas públicas sobre los grandes números de las finanzas provinciales.
Para tener una idea de las cifras, hasta el 30 de junio de 2024 la provincia registró ingresos y gastos totales del orden de los tres billones de pesos, con el saldo a favor mencionado. Esto es porque los gastos crecieron por debajo del crecimiento de los recursos (197 contra 225%).
El secreto para lograr esa meta, dijo Olivares, es la búsqueda como objetivo permanente de la eficiencia, que definió como “el uso racional de los recursos del Estado sin lesionar la prestación de servicios”.
El déficit del ejercicio 2023, del orden de los 130 mil millones, representa el 81% del superávit que se logró en este primer semestre. Con todo, el ministro atenuó las responsabilidades de la anterior agestión al hablar de “un año que tuvo una recesión particular, una conducción de la macroeconomía nacional con oscilaciones y desatinos, y a la que se sumaron los efectos de una inédita sequía”.
A la hora de explicar con ejemplos qué significa en la práctica esta política de revisiones, el ministro mencionó antes de nada el sistema de construcción de viviendas, que históricamente estuvo concentrado sólo en ese formato, que implica un complejo mecanismo de licitaciones. Lo contrastó con un anuncio reciente: el aporte de ocho mil millones de pesos que hará la provincia para generar créditos hipotecarios por 60 mil millones de pesos, por el efecto multiplicador que tiene esa política. “Se van a lograr mayor cantidad de soluciones habitacionales y mucho más rápido en el tiempo”, sintetizó.
“Revisar gastos no es sólo gastar menos -aclaró-. Es revisar la manera de cómo se los hace”, agregó, mencionando en este punto lo que pasó con los servicios alimentarios que prestaba el ministerio de Desarrollo nacional. “Ahora se cubren los mismos servicios, o más, con menos recursos”, redondeó.
Los modelos del ahorro
1-Entre los resultados de ese sistema de revisión, y pasando de lo conceptual a casos concretos, Olivares anunció que la provincia “no va a alquilar más o no va a renovar” los alquileres de locales que se utilizan para archivos, en el marco del proceso de digitalización que encaró la provincia.
2-El análisis también incluyó las raciones de comidas del Servicio Penitenciario. Dijo que a partir de un nuevo proceso de licitación, el mismo nivel de servicio de comidas que se preparan actualmente para los internos en las cárceles, costará prácticamente este año lo mismo que se pagaba en diciembre de 2023. Este cambio permitirá un ahorro de $6600 millones de partidas para el segundo semestre.
3-Con la prueba modelo de dejar de imprimir y distribuir en papel físico desde este año las boletas del impuesto inmobiliario y la patente automotor, el ministro ratificó que la meta es que todos los servicios que la provincia brinda mediante mecanismos analógicos puedan comenzar a ser prestados a través de herramientas digitales. Esto permitirá que con el solo ingreso de un usuario y contraseña se pueda identificar a cada ciudadano.
4-También citó el resultado obtenido a partir de que mejoraron los controles en el sector docente: desde abril se registró una disminución de 4100 millones en el costo “erogación por reemplazos”, y se estima un impacto de otros $9000 millones adicionales para el segundo semestre. A esa menor cantidad de reemplazos se suma otra reducción que hubo en la ocupación de 850 cargos en el primer semestre con respecto a los que había en diciembre de 2023, lo que generó un ahorro de 2700 millones. Aseguró Olivares que la decisión de mantener esa reducción de cargos ocupados va a significar un ahorro de 5000 millones.
Patrulleros, ambulancias y uniformes
Olivares recitó una enseñanza de su formación económica para aplicar a sus actuales funciones de ministro: “Las necesidades son infinitas y los medios son finitos. La única solución es poner prioridades”. Con esa premisa, enumeró algunos de los destinos que se dieron hasta ahora a los ahorros conseguidos con la política de revisión del gasto y a partir de aplicar criterios de eficiencia y de repensar cada gasto desde el Estado.
En seguridad, comentó que es la primera vez que un gobierno en su primer año de gestión va a concretar la compra de mil vehículos. Incluye en la lista 940 patrulleros y 200 camionetas. Si se agrega la licitación de 600 motos para la policía la cifra de vehículos se amplía, igual que con la licitación de 150 ambulancias que irán al sector salud.
Los sectores más beneficiados son los de seguridad, con obras de infraestructura y penitenciarias, además de la compra de armas. También destacó que después de muchos años, Santa Fe está volviendo a licitar la compra de uniformes para sus fuerzas de seguridad, incluso con ofertas que están por debajo del presupuesto oficial.
El otro sector priorizado es obras públicas, con reparaciones de rutas que ya alcanzan los 1100 kilómetros. Y a la misma altura, Educación, donde se destaca la firma de convenios y licitaciones para hacer solo este año 240 aulas nuevas, con un presupuesto de 12 mil millones. El plan integral para toda la gestión es llegar a las mil aulas, un equivalente en espacio a construir cien escuelas.


































