En apenas un día y medio, LLA se llevó dos triunfos clave en Diputados: vació la tan anunciada sesión para avanzar con la moción de censura contra el jefe de gabinete Manuel Adorni -que no llegó al quorum de 129 (juntó 117 diputados)- y, tras cartón, armó su propia sesión este miércoles para dar media sanción al Súper RIGI, una variante acentuada de una ley ya aprobada por el mileísmo y aliados que otorga enormes beneficios para grandes inversiones sin anclaje laboral local, ni medioambiental, ni de beneficios para proveedores locales, al cabo, el método de desarrollo de enclave. Con todo, la sesión de este miércoles arrancó con quorum estricto de 129, LLA tuvo su momento de zozobra, pero zafó. Y luego consolidó su clara mayoría a la hora de votar, tras más de 8 horas de debate, con 130 votos a favor, 106 en contra y 7 abstenciones.
La nueva ley se trata de un régimen de grandes inversiones apuntado a empresas tecnológicas y de inteligencia artificial a partir de un esquema con beneficios impositivos por 30 años, con similitudes al RIGI original creado por la Ley Bases, que fundamentalmente fue destinado a hidrocarburos, energía y minería.
El Súper RIGI tiene como objetivo atraer inversiones de gran escala, el requisito de inversión por proyecto tendrá un monto mínimo de 1.000 millones de dólares. A su vez, deberá ejecutarse al menos el 20% del proyecto dentro de los primeros dos años desde la adhesión y aprobación y se operará a través de “Vehículos de Proyecto Único” (VPU).
Habrá beneficios impositivos como rebajas en el impuesto a las Ganancias (al 15 %, contra el 30 que continuarán pagando las empresas y personas argentinas) con amortización acelerada, posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal, créditos fiscales para IVA, exenciones en derechos de exportación e importación, alícuotas especiales en contribuciones patronales y quita de impuestos locales, entre muchos otros.
Súper RIGI incorpora “objetivos prioritarios”, como el incentivo del “desarrollo de nuevas capacidades técnicas, científicas o tecnológicas que contribuyan al crecimiento y consolidación de Nuevas Industrias en la República Argentina”.
En tanto, la definición y acreditación de esas “nuevas actividades económicas” se realizará “conforme a los criterios objetivos y parámetros mensurables que se establezcan en la reglamentación”, es decir, lo deja en manos del Poder Ejecutivo.
“Estamos votando un régimen extraordinario, con cuantiosos beneficios para los inversores, y no sabemos quienes vendrían y con beneficios por 30 años”, definió el diputado Martín Lousteau, un radical en el interbloque Provincias Unidas, que el martes dio quorum (insuficiente) para la moción de censura a Adorni y que este miércoles votó en contra del “súper”.
Provincias Unidas, como en ocasiones anteriores, votó dividido. Por caso, el socialista santafesino Pablo Farías, que defendió un proyecto de minoría, actuó de igual manera que el porteño Lousteau, pero la también santafesina Gisela Scaglia (PRO), ex vicegobernadora de Santa Fe, no estuvo presente en la sesión fallida del martes y tampoco lo hizo este miércoles para el debate del nuevo RIGI.
El armado de mayorías del gobierno libertario continúa casi inalterado, aun luego de más de tres meses de desgaste intenso a propósito de las evidencias de prácticas de corrupción que se tramitan en la justicia de un hombre clave de la Casa Rosada: Manuel Adorni. A pesar de los pronunciamientos previos, los diputados del PRO, el pequeño bloque de la UCR y la media docena de gobernadores colaboradores con el gobierno nacional –aun sin pertenencia formal al partido de gobierno-, como el caso de Maximiliano Pullaro, le dieron un nuevo aire de apoyo a Adorni no dando quorum el martes, luego de manifestar que “Adorni no debería continuar en el gobierno”. El biri biri, o sanata, se ha vuelto permanente en sectores políticos de la Argentina.


Los santafesinos
Entre los discursos más duros contra el nuevo RIGI, además de decenas de intervenciones de Unión por la Patria (UP) donde se destacaron los santafesinos Germán Martínez, Diego Giuliano y Agustín Rossi (“un traje a medida de los amigos de Milei”), hubo manifestaciones de parte de ex libertarios, como el caso de Marcela Pagano: “Yo voté el primer RIGI, y llegaron moneditas, pero ahora rechazo esta nueva versión hecha a la medida de los grandes millonarios del mundo. Esto se vota hoy para encubrir la protección a Adorni, muchos de los que hoy están sentados, ayer huyeron como ratas, y se ausentaron”.
“El Súper RIGI no es una ley, es un cheque en blanco al Poder Ejecutivo y una profunda cesión de soberanía nacional”, definió, por su parte, el peronista Jorge Taiana.
Por el lado del peronismo también se destacó la rosarina Julia Strada, hija del recordado dirigente sindical Aldo Strada –aunque diputada por la provincia de Buenos Aires-, que preguntó: “¿Qué país están pensando?, solo el 9 por ciento de los puestos de trabajo los genera la minería, gas, el campo. ¿El plan es que el despedido de Acindar vaya a sacar oro a San Juan? discutamos política industrial, es un proyecto que no trae empleo ni tecnología”.
La izquierda trotskista también dijo lo suyo. Nicolás del Caño cruzó al miembro informante oficialista, Alberto Benegas Lynch, que en su discurso de apertura del debate atacó con la frase “es una estupidez reglamentar las horas de trabajo de los trabajadores”. Del Caño le recordó que la legislación mundial regula la cantidad de horas de trabajo desde hace más de un siglo.


Sí al pago a los holdouts
El proyecto de acuerdo de pago con holdouts, enviado por el Poder Ejecutivo, fue aprobado por 138 votos a favor y 98 en contra. Se trata de un acuerdo por 171 millones de dólares con dos grupos acreedores que no habían ingresado en canjes anteriores. Hubo duros cruces entre LLA y el peronismo acerca del origen de la deuda. La iniciativa ya contaba con aval del Senado y la Argentina tenía como plazo el 30 de junio para su aprobación, lo cual se produjo este miércoles con la sanción definitiva. La Libertad Avanza votó a favor con la colaboración del Pro, el radicalismo, el MID, Independencia, Innovación Federal, la bonaerense Karina Banfi, el santacruceño José Luis Garrido, Provincias Unidas y los sanjuaninos de Producción y Trabajo. Mientras que en contra estuvieron los integrantes de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, el puntano Jorge Fernández, Miguel Pichetto, la cordobesa Natalia De La Sota, Marcela Pagano y Elijo Catamarca.


































