En las últimas décadas la longevidad comenzó a ser noticia. El aumento en la expectativa de vida configuró un cambio demográfico inesperado para los estados nacionales y todo lo contrario para los longevos. En Rosario las personas mayores de 65 años suman unas 200 mil, casi 19 % de la población total de la ciudad. La cifra interpela y plantea desafíos a las políticas públicas. La presentación del proyecto de creación del Plan Municipal Integral para las Personas Mayores y el Concejo Municipal de Promoción y Protección Integral de los Derechos de Personas Adultas fue al mismo tiempo su punto de partida, sumando a distintos actores sociales para capilarizar sus acciones a nivel territorial. Si las privaciones materiales en la ancianidad pesan, la soledad no elegida fragiliza y la combinación de ambas situaciones, derrumba. Esa será ahora la población de los desvelos de las nuevas herramientas anunciadas esta semana en el Concejo Municipal.
Según la Encuesta de Hogares de la Universidad Nacional de Rosario (UNR, 2023), el 27 % de las personas mayores del Gran Rosario viven solas, y en cifras 40 mil en esta ciudad. Un universo heterogéneo, de márgenes enfrentados, si lo que se mide es calidad de vida, va de adultos mayores autónomos y con necesidades resueltas, a quienes sufren aislamiento social, fragilidad vincular y vulneración de derechos. El Plan con el que esperan dar respuesta despliega acciones a partir de cuatro ejes fuertes: promoción de la autonomía, integración comunitaria, envejecimiento digno y rescate de toda forma de abandono.
Para saber cómo es la soledad… cantaba Almendra tiempo atrás en el Tema de Pototo. Pocas sensaciones deben tener un registro subjetivo tan diferente. Pero para los adultos mayores, deviene casi en un patrón. “Ellos la registran en una angustia que toma diferentes formas, a veces en tristeza explícita, otras, llevada al cuerpo, las enfermedades. Pasan mucho tiempo solos, sin tener con quien conversar o en quien apoyarse cuando tienen una necesidad”, explicó el concejal Lucas Raspall (Creo, Unidos por Rosario), autor de la iniciativa y psiquiatra de formación en su paso por el Pami. Más aún, “tampoco pueden encontrar donde llevar adelante lo que traen dentro, poniendo en valor su experiencia y recorrido”, agregó.
“Se olvidan de mí…”
“Un luchador”, dijo Oscar Nardi al momento de presentarse y la razón le asiste, es un activo miembro del centro de jubilados Las Delicias, que a pesar del nombre está en Tiro Suizo y tiene 200 socios que asisten a talleres diarios y gratuitos que provee Pami o que sostiene el mismo Centro, como el espacio de folklore que tanto aprecian. Además de espacios de memoria, nutrición, tecnología (manejo de celulares) y gimnasia, a modo de ejemplo. ¿Qué encuentran las personas solas en este lugar multiofertas? Compañía. “Vienen durante la mañana, están acá, charlamos les pido hacer un mandadito por acá cerca para que se sientan útiles”, explicó a Suma Política.
“Hay casos de personas que viven solas, hay casos que no tienen apoyo familiar, hay gente que está totalmente desamparada, tenemos casos así, la tesorera tiene automóvil y los lleva al médico, les sacamos los turnos, es un trabajo de hormiga que hay que hacer para no ponerse en contra de la familia que no los atienden; no son malos tratos físicos sino que los ignoran”, relató. Y sumó situaciones de doloroso trazo grueso. “Hay un señor que su familia vive en su casa, de la que lo confinaron a una habitación, y no lo integran, almuerza solo a pesar de estar en una misma mesa; él está mucho con nosotros en nuestro Centro y sobre su familia dice: ellos se olvidan de mí, y yo me olvido de ellos, me acostumbre”, contó Oscar y definió a esa actitud como de autodefensa.

No es viejismo, es un nuevo faro
Un nuevo faro, una luz nueva que abreva en las políticas pública hacia los adultos mayores que ya tiene el gobierno local, explicó Raspall, en la presentación en sociedad de la ordenanza de creación del Plan Municipal para las Personas Mayores y del Consejo Municipal de Promoción y Protección Integral de los derechos de las Personas Mayores. Un detalle que los potencia: ambos proyectos fueron puestos a disposición de organismos e instituciones que trabajan con adultos mayores, para que puedan sumar o modificar. “Es un desafío para nosotros lograr que se institucionalicen como políticas públicas, más allá del gobierno de turno”, enfatizó la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck. La ordenanza prevé su aplicación en “todas las políticas públicas, programas, acciones, disposiciones y servicios desarrollados por la Municipalidad de Rosario, que tengan impacto directo o indirecto en esta población”.
“Tenemos la realidad cruda cuando un hombre grande viene con su valijita a la puerta de Desarrollo, buscando ayuda o lo vemos en la calle viviendo con su valijita. Tenemos que desarmar esa historia”, señaló el titular de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni. Y explicó que la realidad demográfica cambió en muy poco tiempo, “de junio 2025 a 2026, el pedido de ayuda social creció un 60 por ciento, el crecimiento se daba en adultos mayores y entre ellos, en quienes vivían solos, con las situaciones más críticas, más vulnerables”. El diagnóstico fue la génesis del innovador Mil+65, un programa para los dos extremos de la vida, los primeros tres años y los mayores de 65, del que también participó Raspall.
“En Mil+65 hay más de cien lugares en la ciudad con una política de puertas abiertas que recibe, pero como todo está tan roto como está ahora, vimos la necesidad de salir a buscar a los adultos mayores con altísima vulnerabilidad, que viven solos, no salen de su casa, entonces sentimos la necesidad de redoblar esfuerzos frente al concepto de soledad no deseada y eso requiere que salgamos a buscarlos, en una tarea activa que requiere de muchas personas, hay que buscarlos uno a uno”, dijo el edil, sobre el nacimiento de su proyecto y la necesidad de cimentarlo en pisos mínimos de modo que en el futuro “nunca se puedan romper y si alguien los quiere romper va a tener que pasar por el Concejo”.


Las nuevas herramientas
El proyecto de ordenanza de la creación del Plan Municipal Integral y del Concejo Municipal de Promoción tiene un considerando que da cuenta de normativa local, provincial, nacional e internacional sobre los derechos de los adultos mayores y datos de la Organización Mundial de la Salud sobre la longevidad. Además de un detalle que sorprende: el porcentaje de personas mayores de 60 años supera el promedio nacional. “Rosario ya no es una ciudad predominantemente joven, sino una ciudad que envejece de manera acelerada”.
También enumera los objetivos de la creación de ambas herramientas, fija sus principios rectores y ámbitos de aplicación, así como los deberes del Estado, un extenso detalle de las acciones a realizar para concretarlas y anuncia la incorporación activa de centros de jubilados, asociaciones civiles, organizaciones comunitarias y al sector privado en la construcción de una agenda común a favor de las personas mayores.
De la presentación participaron portavoces de la Dirección de Adultos Mayores de la Municipalidad, de las secretarías de Salud Pública y Cultura y Educación, de Pami Rosario, Coordinación Centro de Jubilados, Defensoría de Adultos Mayores del Concejo y la Dirección de Adultos Mayores de la Provincia; además de referentes de adultos mayores de las universidades Nacional de Rosario (UNR), Abierta Interamericana (UAI), Centro Educativo Latinoamericano (UCEL) y Austral.
Dimensiones de la soledad
La concepción de vejez como una etapa que deviene en carga más que en derechos no suele estar en la agenda pública más allá de los reclamos por jubilaciones, en los que también están solos. Tres fechas interpelan esa postergación: 28 de agosto, Día de los Derechos de las Personas Mayores en memoria del Decálogo de la Ancianidad de Eva Perón, en 1948; el 1° de octubre, fijado por la Organización de las Naciones Unidas y el 15 de junio, Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.
El plan Mil+65, define la soledad no deseada como una experiencia subjetiva de malestar que aparece cuando una persona percibe que sus relaciones sociales no responden adecuadamente a sus necesidades, expectativas o deseos de conexión. Por eso una persona puede vivir sola y no sentirse sola. Y otra puede sentirse profundamente sola aun estando rodeada de familiares o personas. La clave no está solamente en la cantidad de vínculos. La clave está en su calidad. En la reciprocidad. En la escucha. En el sentido de pertenencia. En la posibilidad de contar con alguien cuando se necesita. Sobre el final, el Director de Adultos Mayores de Santa Fe, Fabián Peralta, cerró con una anécdota inquietante: “Cuando salió el tema ludopatía en adultos mayores, le pregunté a un señor por qué iba al casino y me respondió que iba para escuchar gente hablar”.



































