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Política

Novedad para las PASO: ¿un mismo candidato a gobernador con distintos vices y que quede el más votado?

El mismo candidato a gobernador con distintos compañeros de fórmula en las PASO y que a las generales vaya la más votada. Esa sería una de las novedades que podría incluir la ley de reforma electoral que la Legislatura tiene previsto aprobar en la última semana de agosto. Por ahora no pasa de discusiones avanzadas.

Esta alternativa se aplicaría en las elecciones primarias, las PASO, y permitiría descomprimir las negociaciones tan habituales en los partidos o coaliciones mayoritarias, donde muchas veces la elección de la fórmula para la Gobernación suele ser el inicio de los primeros problemas de cartel, que después repercute en la definición del resto de las postulaciones.

Por ejemplo en Unidos, Maximiliano Pullaro, que es la principal apuesta electoral para la reelección como gobernador de ese frente para el 2027, podría aparecer en tres boletas, compartiendo fórmulas con un candidato radical, otra con uno del socialismo y una tercera con uno del PRO. En el peronismo podría pasar lo mismo para satisfacer las aspiraciones de Ciudad Futura, el Frente Renovador y el peronismo oficial, que pretenderán estar representados en la fórmula para la Casa Gris.

En las PASO, previstas pero no oficializadas para el 11 de abril, en el cuarto oscuro aparecerían así distintas fórmulas para gobernador y vice dentro de un mismo partido o frente. Según los votos, el que gane impone la fórmula que competirá el 13 de junio, fecha probable para las elecciones generales en Santa Fe.

La primera cuestión que dejaron en claro cuando se discutió esta posibilidad (no está cerrada aún) fue que no implica la reedición de las ventajas que ofrecía la ley de lemas, ya que las distintas fórmulas de un partido o frente solamente compiten en las PASO, para determinar cuál de los dos, tres o cuatro binomios que se presenten resulta consagrado, porque consigue mayor cantidad de votos, para la general.

A la vez que resuelve esa disputa por el vice en las negociaciones políticas, plantea un problema para los partidos involucrados, que es una duda estratégica: si les conviene arriesgar en esa movida a su principal figura o en cambio la guardan para encabezar la lista de diputados provinciales, que quedará integrada para las generales en función de la cantidad de votos que cada quien obtenga en las PASO, como venía ocurriendo hasta ahora.

Casi está descartado que se permita en los comicios provinciales una doble candidatura: vicegobernador y diputado, por ejemplo, o intendente y concejal, porque con el sistema de boleta única se podría estar votando dos veces al mismo candidato, que aparecería por duplicado en la misma boleta.

Cuando se consulta por esta posibilidad de “un gobernador y varios vice” la autoría de la idea va cambiando de origen, la impulsó siempre el otro, y sobre el estado de situación de la propuesta la definen como “una idea en estudio, no avanzado, pero no descartada”.

El piso de votos sube al 3,8 %

Un punto que ya tiene mayoritario consenso es que el piso de votos para participar del reparto de bancas sea elevado al 3,8 % en las elecciones generales. Es un equilibrado término medio entre el vigente y lo que se pretendía. En tanto que en las PASO seguiría siendo del 1,5 % o podría incluso bajar al 1 % del padrón. Esto sería para eliminar las dificultades para competir, al mismo tiempo que se eleva la cantidad de votos necesarios para obtener representación. 

Con el 3,8 % de piso se necesitarán unos cien mil votos para participar en la distribución de las 50 bancas de diputados provinciales (esa sería la razón por la que no es el más redondo 4 %, que daría unos 120 mil votos). Hasta ahora ese piso era del 3% (unos 70 mil votos). El fundamento es evitar la dispersión de bancas y que accedan a la Legislatura expresiones de escasa participación política, y asegurar la gobernabilidad de la gestión.

Algunos frentes o partidos de menor adhesión electoral denunciaron que se pretende apartarlos con ese cambio de la Legislatura, una suerte de proscripción para los más chicos, y que la distribución de bancas quede solo en manos de dos o tres expresiones mayoritarias.

Con este nuevo número, el piso de 3,8 %, celebrarán que no se impuso la idea que alentaron la mayoría de los siete proyectos de ley de reforma electoral, que pretendían subirlo al 5 % del padrón. El peronismo presentó dos proyectos con distinto piso: en el Senado 5 % y en Diputados 3,5 %, el socialismo planteó seguir con el 3 % y la UCR subir al 5 %.

Esta suba del piso impactará casi exclusivamente para Diputados, ya que en los concejos municipales, al tener renovaciones parciales, se necesitarán por eso porcentajes más altos para entrar en el reparto de bancas. Sería igual a Diputados si se renovaran la totalidad de los ediles.

En Diputados, desde esta elección se repartirán por el mismo sistema D’Hondt las 50 bancas. Antes, la lista que ganaba se quedaba con 28 lugares y los 22 restantes se distribuían entre todos los partidos que accedían al reparto.

A raíz de este cambio, en el oficialismo defienden que la boleta de diputados vaya unida a la del gobernador con un ejemplo: en 2023, Pullaro, que consiguió más de un millón de votos, hubiera obtenido por el reparto D’Hondt 17 legisladores, en lugar de los 28 que le correspondieron por la lista ganadora. Se trata del mismo número de bancas que obtuvieron sumadas tres listas que no llevaron ningún candidato a gobernador: Carlos del Frade, Amalia Granata y Juan Argañaraz. 

Boleta única dividida en tres

En cuanto a los cambios en la Boleta Única, se mantendrán las cinco papeletas para cada categoría en la elección de las PASO, y para la general se está imponiendo el acuerdo para que se reduzcan a tres: una para gobernador y diputado (unidas), otra suelta para senador y la tercera para intendente y concejales, también juntas. 

Este cambio permitirá que el candidato a gobernador arrastre a la lista de diputados, con lo que no importará tanto quién encabece la nómina, al igual que el intendente con respecto a los concejales. Se unen las que pertenecen a elecciones de distritos únicos.

No se definió después de cinco horas de debate el último jueves en oficinas de la Legislatura si se aceptarán listas de diputados sueltas, sin candidato a gobernador, al igual que de concejales sin candidato a intendente. La idea inicial era no permitirlas, para que no se disperse tanto la oferta electoral y terminar con expresiones pequeñas que sólo aspiran a una banca y carecen de proyecto político.

En cambio no está tan claro qué puede pasar —porque sigue en estudio— si se implementa en la boleta principal un casillero para que el elector pueda votar a todos los candidatos de un mismo partido o alianza. Eso reforzaría a quienes tienen una figura principal que si no existiera esa posibilidad podría perder su nivel de votos en alguna de las otras categorías si van sueltas. 

En la Legislatura de Santa Fe ingresaron siete proyectos de ley con propuestas para esta reforma electoral. El plazo que se impusieron los legisladores es votarlo en la última semana de agosto. Y las discusiones tendrían como cámara de origen la de Diputados. Esta decisión tiene un sentido concreto: de acuerdo a la última reforma de la Constitución ahora se permiten sólo tres idas y vueltas de un proyecto de una Cámara a la otra, y el oficialismo se siente más cómodo con que sea la Cámara Baja la que maneje las modificaciones que se tengan que hacer.

Para el próximo miércoles, a las 15, en la sala de Acuerdos del Palacio Legislativo, fue convocada una reunión conjunta de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General para avanzar en la discusión de estos proyectos. Participarán legisladores de todos los partidos con representación parlamentaria y fueron invitados representantes de otros que no la tienen, como La Libertad Avanza y el Frente de Izquierda. También asistirán dos profesionales especialistas en derecho electoral que solicitaron participar para exponer sobre el tema: Oscar Blando y Jorge Zárate.

Resta saber el consenso que tendrán las reformas una vez definida la letra fina del proyecto a votar. Ya hay un amplio consenso en varios puntos, como los referidos a la regulación del funcionamiento de los partidos políticos, los plazos y pasos para la elección, el financiamiento de las campañas electorales, hay coincidencia en mantener ficha limpia, al igual que los espacios gratuitos en radio y televisión para todos los candidatos. Un cambio que se propondrá tiene que ver con las vedas electorales, ya que se flexibilizará para algunas actividades y eventos y el funcionamiento de la gastronomía.

El oficialismo, si bien tiene número suficiente en ambas Cámaras para imponer su propuesta, sostiene que buscará acuerdos para conseguir la más amplia mayoría posible. En el Senado aspira a la unanimidad, y en Diputados a una adhesión extensa, similar a la que consiguió para reformar la Constitución. 


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