Con una tasa de 17,11 %, Rosario lidera la morosidad en la provincia de Santa Fe. Los datos se desprenden del Mapa de la Deuda elaborado por el Centro de Estudios para la Ciudad (CEC), que arroja 137.472 personas que registran deudas impagas desde hace más de 90 días en el Departamento Rosario. El panorama más crítico se da entre los menores de 25 años, donde la tasa de mora asciende al 37,9 %. Los datos también se reflejan en una suba del 60 % interanual en las consultas financieras a la Oficina Municipal del Consumidor durante el primer semestre del año, y en una serie de iniciativas presentadas en el Concejo. Desde el Centro de Economía Política Argentina (Cepa) advierten que la problemática responde a la caída del salario real como consecuencia del modelo económico del gobierno, y al poco control de las billeteras virtuales.
El trabajo del CEC mapea los niveles de morosidad a lo largo y ancho del país a partir de la información oficial de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA). En junio más de 19 millones de personas registraban deudas en todo el país, de las cuales 4.907.603 se encontraban en mora. Según el relevamiento, entre julio de 2024 y junio de 2026 la deuda en mora aumentó 793,8 %, mientras que la tasa de mora pasó de 3,6 % a 17,5 %.
El informe también da cuenta que el 25 % de quienes tienen deuda registra al menos una relación en mora y el 64,1 % de las personas morosas tiene toda su deuda en mora. En tanto, el 34,2 % de las personas morosas tiene mora con dos o más entidades, a la vez que el 26,7 % presenta mora en dos o más categorías de entidad. Las provincias con mayor tasa de mora son La Rioja (23,99 %) y San Luis (22,24 %), mientras que La Pampa (9,01 %) y Entre Ríos (13,3 %) se encuentran entre las menos afectadas.
En la provincia de Santa Fe la tasa de mora asciende al 14,29 %, lo que implica 330.842 deudores con más de tres meses de atraso. El promedio provincial se ubica por debajo de la media nacional, algo que se repite en los 19 departamentos de la bota. La situación más crítica se da con el sector comercial, en el rubro proveedor no financiero de crédito donde la tasa de mora se eleva al 41,77 %, y en los menores de 25 años, con una tasa de 33,89 %. Si se combinan ambos factores, la morosidad trepa al 50,85 %.
El distrito más afectado de la provincia es Rosario, con una tasa del 17,11 % que prácticamente equipara el promedio nacional. Son alrededor de 600 mil personas que registran deudas, con 137.427 deudores únicos en mora que representan el 41,54 % del total provincial. En el rubro proveedor no financiero de crédito la tasa de mora sube al 51,06 % en el departamento, mientras que entre los menores de 25 años la tasa se eleva al 37,9 %. En el caso de los jóvenes endeudados con billeteras virtuales la tasa de mora en Rosario es del 34,52 %.

Consultas financieras
La problemática del endeudamiento tiene algunos termómetros en la ciudad. Durante el primer semestre del año, la Oficina Municipal de Derechos Ciudadanos, Consumidores y Usuarios registró 1.631 consultas en el área financiera, lo que representa un crecimiento del 60 % con relación al mismo período del año pasado. Desde el organismo informaron que las principales problemáticas estuvieron vinculadas a deudas y refinanciaciones, hostigamientos por deudas y delitos informáticos.
El informe destaca el crecimiento sostenido de las familias que acuden porque no pueden hacer frente a sus obligaciones económicas: “La principal característica de estos casos es la utilización recurrente del crédito para cubrir gastos corrientes. Muchas familias recurren a préstamos personales, adelantos de haberes, tarjetas de crédito o líneas de financiamiento para afrontar gastos básicos vinculados a alimentación, medicamentos, alquileres, transporte o servicios esenciales. Esta dinámica genera un círculo de endeudamiento creciente que termina comprometiendo una porción sustancial de los ingresos mensuales”.
Esta semana, el intendente Pablo Javkin fue consultado sobre el tema y puso el foco en una problemática que el Mapa de la Deuda también registra: que gran parte del endeudamiento de las personas y familias se realiza por fuera del sistema bancario tradicional. “El problema está en los circuitos informales que son los que luego terminan embargándole el sueldo a la gente”, expresó y agregó que desde el municipio evalúan algunas alternativas, principalmente enfocadas en los trabajadores municipales, para abordar la situación.
A mediados de mayo, el gobierno provincial presentó el Plan de Protección de los Ingresos, una medida orientada a los trabajadores del sector público y privado, autónomos y jubilados cuyos ingresos se encuentran afectados por descuentos vinculados a créditos y otras obligaciones financieras. La iniciativa permite refinanciar deudas con tasas reducidas y plazos de hasta 60 cuotas, con el objetivo de disminuir la presión de los descuentos salariales. A una semana del lanzamiento ya se habían inscripto más de 10 mil santafesinos.
Por ahora no parece haber en marcha un plan de desendeudamiento a nivel nacional. Lo descartó el propio presidente Javier Milei, que describió como “un problema entre privados” la refinanciación que están implementando algunos bancos, ante este escenario. “Nadie les puso una pistola en la cabeza para endeudarse”, apuntó el mandatario en una entrevista con Luis Majul.

En el Concejo
En el Concejo de Rosario se presentaron algunas iniciativas en ese sentido. A principios de año la concejala Norma López anunció un proyecto para crear un programa de desendeudamiento familiar. La propuesta apunta a que el municipio convoque a distintos sectores como el Banco Municipal de Rosario, bancos privados, mutuales, financieras y entidades de microcrédito para generar “un fondeo” para que puedan acceder las familias que presentan dificultades para cumplir con sus obligaciones.
“Está claro que las deudas no fueron tomadas para bienes de capital, ni para cambiar el auto, ampliar la casa o para irse de viaje, sino que el endeudamiento es para hacer frente a los gastos en salud, el pago de alquileres y en algunos casos para comprar comida”, evaluó López en diálogo con Suma Política. “Este contexto se genera por las políticas del gobierno nacional, pero impacta en los gobiernos provinciales y locales. Creemos que se pueden generar instancias que alivien la situación”, agregó.
La iniciativa está acompañada por otras propuestas como la creación de una ventanilla única de atención en los seis distritos de la ciudad para brindar asesoramiento gratuito y acompañamiento personalizado; y un observatorio del endeudamiento, con el objetivo de producir datos en el plano local sobre el tema. Desde el espacio también propusieron un programa de fortalecimiento de hogares monomarentales y un plan de orientación y acompañamiento financiero. Propuestas del mismo calibre se impulsaron en la Legislatura provincial por parte de la diputada justicialista Lucila De Ponti.
Al momento, las iniciativas se encuentran en estudio, lo que para la concejala del peronismo indica que el tema no se está abordando con la urgencia que demanda la situación. López también participó de una audiencia en el Congreso, donde se abordó la problemática a nivel nacional. “Fuimos a decir que los municipios tienen mucho para hacer en este tema y a conocer cómo se están abordando estas cuestiones en otras localidades”, expresó. “Una problemática común es el endeudamiento con billeteras virtuales —agregó—, que han dado muchas facilidades y ahora empiezan a perseguir a las familias para que paguen”.
Desde el oficialismo plantearon que el tema se viene trabajando desde distintas aristas en la Comisión de Gobierno del Concejo. “Nos preocupa la situación de los deudores, pero también es cierto que no tenemos instrumentos de gran peso práctico desde la competencia municipal”, comentó el concejal Fabrizio Fiatti a Suma Política. “Venimos trabajando junto a la Oficina Municipal del Consumidor y el Banco Municipal. No es sencillo brindar una solución plena frente a la magnitud del problema, sobre todo porque hablamos de personas que no son sujetos de crédito porque en su propia morosidad quedan fuera de un scoring bancario”, completó.

Problemas
El último informe del Cepa, con el relevamiento de datos a mayo, da cuenta de 19 meses de subas consecutivas en la morosidad en el país. El organismo describió una “morosidad histórica de las familias” que trepó al 15,5 % durante el quinto mes del año. En el caso de las familias endeudadas con bancos la morosidad trepó al 12,3 %, concentrada en los gastos de tarjeta de crédito y préstamos personales. En tanto, la mora en las tarjetas virtuales saltó del 7,3 % en noviembre de 2024 a 29,6 % en mayo, perforando un techo registrado en plena pandemia: 27,1 % en mayo de 2020.
Desde el organismo entienden que la morosidad es una consecuencia del modelo económico del gobierno, motorizada principalmente por el desplome del poder adquisitivo de los salarios. Desde diciembre de 2023, el salario real registrado cayó 8,7 % que, si se contemplase la canasta actualizada del Indec profundizaría el deterioro al 18,7 %. “El endeudamiento refleja una insuficiencia de ingresos estructural y no consumos irresponsables”, aclara el informe.
“Los datos muestran que el momento en el que se estancan los salarios coincide con el que empieza a aumentar la irregularidad en el pago de las deudas. La gente compra mucho menos que antes y lo que vemos ahí es que la deuda aparece como un problema que forma parte del modelo económico del gobierno”, explicó Florentina Martoccia en diálogo con Suma Política. La economista del Cepa también advirtió que las tasas elevadas de los organismos crediticios, disparadas a partir de decisiones adoptadas por la actual gestión, también representan un problema en ese sentido.
El tercer punto del análisis pone el foco en el ecosistema de trabajo. “Registramos que las provincias en las que más cantidad de puestos de trabajo se perdieron y más empresas cerraron, son las que tienen un mayor nivel de morosidad. Esa es la otra pata que nos demuestra que el problema es del sistema económico y de la estructura política económica de este gobierno —concluyó—. A muchas personas que quedaron sin trabajo se les dificulta acceder a la bancarización o créditos formales y acuden a las billeteras virtuales. Se forma algo cíclico”.
En ese sentido, el informe del Cepa advierte sobre un “escaso control” de las billeteras virtuales en la relación deuda/ingreso: “Esta decisión condicionó incluso al sistema financiero: cuando el ingreso no alcanza para pagar las acreencias, no se discrimina cuál deuda se deja de pagar, pegando también en el incumplimiento de la deuda con bancos, incluso aunque estos hayan limitado la cuota al nivel de ingreso de las familias”.
Por último, Martoccia consideró que la forma de evitar que los índices de mora sigan subiendo es con políticas que apunten a recomponer los salarios y medidas de alivio para quienes afrontan esa situación. Algo que por el momento no asoma en el horizonte: “La gente está agotando los últimos canales que es endeudarse para seguir consumiendo. Si cae aún más el consumo, cae más la recaudación y cae la actividad. Se profundizan problemas de otro orden”.
En ese contexto, también advirtió sobre la incobrabilidad de los bancos: “Hay que tener en cuenta que la mora es una categoría 3 en el nivel de deudas. No es el techo, sino una de las bases. Los que no puedan regularizar van a pasar a la categoría 4 y después a la 5 que es la incobrabilidad. En las billeteras virtuales, la mayoría de la gente ya está en esa última categoría. Mientras menos bancarizada está la deuda, hay más cantidad de gente que ya no la puede pagar. Empieza a asomar un problema importante de solvencia de las deudas”.


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Ver todas las entradasPeriodista. Licenciado en Periodismo (UNR). Conductor y productor en radio Aire Libre (91.3). En Twitter: @NachoCagliero


































