El senador Felipe Michlig fue el elegido para ponerle voz y palabras a la decisión política de su partido en la provincia. “El radicalismo pretende mayor protagonismo”, reconoce para describir la irrupción en escena de la UCR, y admite la intención de liderar un frente que incluya a toda la oposición para enfrentar al peronismo santafesino. “Por desarrollo territorial, por trayectoria, por presente y cantidad de dirigentes, podemos aspirar nuevamente a liderar un proyecto que le dé respuestas al conjunto de los santafesinos”. El último gobernador radical asumió hace 58 años. Los radicales santafesinos parecen persuadidos de que nuevamente les llegó su tiempo.
Michlig sostiene que la muerte de Miguel Lifschitz —al que define como un “cisne negro” de la política— cambió el escenario, aunque niega que sea el factor excluyente de esta movida radical: asegura que venían hablando con el ex gobernador desde hace más de un año de la necesidad de ampliar los límites políticos e ideológicos del Frente Progresista. Por eso anuncia que van a insistir para sumar al socialismo y al macrismo a un gran frente, y lanza una sentencia: “Aquel que dice que no puede dejar de lado alguna diferencia ideológica o dogmática, está siendo muy mezquino y le hace el juego al kirchnerismo a nivel nacional y al perottismo en la provincia”.
A los 22 años Michlig asumió como jefe comunal de Ambrosetti, cargo que ocupó entre 1985 y 1999; desde entonces es senador por el departamento San Cristóbal.
Este es el diálogo que mantuvo con Suma Política:
—¿La convocatoria a un gran frente opositor lo disparó la muerte de Miguel Lifschitz?
—Es cierto que cambió todo drásticamente. Nadie esperaba ese desenlace. Miguel venía a ser como el cisne negro de la política santafesina. Por supuesto que se han acelerado los tiempos. Pero lo que hoy estamos planteando desde NEO, que es el espacio de la UCR donde participamos junto al presidente del partido Carlos Fascendini y Maximiliano Pullaro, que es el conductor del sector, y tantos otros dirigentes, lo venimos haciendo desde hace más de un año. Porque incluso antes de la pandemia manifestábamos, teniendo en cuenta lo que ocurría en el país, donde el kircherismo va por todo, que era necesario unir a la oposición para ser una alternativa electoral. Y ha llegado el momento en estas elecciones, en las que Santa Fe elije tres senadores nacionales y nueve diputados. Pero además porque vemos que Perotti en la provincia es lo mismo que el kirchnerismo en la Nación. En Santa Fe no se respeta la institucionalidad, se discrimina a municipios y comunas, faltan respuestas a la actividad privada, mientras el gobierno provincial tiene un excesivo criterio fiscalista y no ayuda a los sectores damnificados. Sigue con los plazos fijos en lugar de pensar en la gente. Y hay otra cuestión que para nosotros es central: necesitamos dirigentes que defiendan los intereses de los santafesinos.
—¿Eso ahora no sucede?
—Desde la UCR creemos que hacen falta legisladores que se planten frente al gobierno nacional para que no estemos en el lugar 24 en el ranking de obras públicas nacionales; y también que peleen la deuda que tiene Nación con Santa Fe, como hizo por ejemplo San Luis, que logró un acuerdo y nosotros estamos en veremos. Para eso hay que ganar las elecciones y para ganar las elecciones hay que unir a la oposición en un programa, en un acuerdo programático y llevar adelante ese proyecto.
—Cuando se comenzó a hablar del Frente de Frentes, los principales referentes del socialismo anunciaron que no iban a sumarse a un mismo espacio con Cambiemos. Incluso Lifschitz mostró púbicamente sus reparos con esa idea.
—Nosotros vamos a seguir insistiendo. Con Lifschitz lo veníamos hablando, él no estaba convencido de que se podía dar este gran acuerdo en el 2021 pero si decía que era indefectible tenerlo para 2023. Lo que hablamos en ese momento ha cambiado; Miguel, el gran elector, ya no está. Ahora necesitamos que se potencie lo colectivo, que dejemos de lado intereses personales, sectoriales y partidarios y que pensemos en la gente. Aquel que dice que no puede dejar de lado alguna diferencia ideológica o dogmática, está siendo muy mezquino y le hace el juego al kircherismo a nivel nacional y al perottismo en la provincia.

—¿El Frente Progresista, como lo conocimos estos años, como acuerdo político que permitió gobernar la provincia por tres períodos, no existe más?
—Sí, existe. Nosotros apostamos a ensanchar las bases del Frente, transformarlo en un frente más amplio y sabemos que no podemos cometer los mismos errores que en 2019 cuando por diferencias personales, más que ideológicas, fuimos divididos y perdimos las elecciones.
—¿A quiénes se refiere?
—A distintos dirigentes, los más encumbrados, y que tenían la decisión del conjunto en el marco del Frente. No se puede decir tal o cual persona fueron los responsables, si usted quiere todos fuimos responsables. Pero el nivel de responsabilidad mayor la tienen aquellos que conducían en ese momento. No podemos cometer esos mismos errores, es necesario dejar de lado mezquindades, cuestiones personales y sectoriales. Debemos unirnos en un acuerdo programático, que de hecho se charla en muchísimos encuentros entre dirigentes que en público dicen que no se puede y en privado están todos de acuerdo.
“Con Lifschitz lo veníamos hablando, él no estaba convencido de que se podía dar este gran acuerdo en el 2021 pero si decía que era indefectible tenerlo para 2023”
—¿Los intendentes Emilio Jaton y Pablo Javkin van a ser convocados a ese proyecto de un Frente más amplio?
—Por supuesto, son intendentes importantes, gobiernan las dos principales ciudades de la provincia. Y es necesario que todos construyamos. Hasta 2019 pudimos estar juntos en el Frente Progresista con dirigentes que después abrevaron en Cambiemos.
—¿Por ejemplo?
—Pudimos trabajar con Corral, Barletta, Mascheroni, Galdeano. Es necesario retomar esas relaciones. Cuando hablamos del PRO también tiene matices, tiene dirigentes que coinciden en el diagnóstico respecto a la situación del país y de Santa Fe. Hay que animarse a plasmarlo en público y responder a los planteos y reclamos que nos hace la gente, que quiere que la oposición se una.
—Parece que sin Lifschitz el radicalismo ya no acepta ser segundo, actor de reparto. ¿La UCR quiere liderar este proyecto político?
—El radicalismo pretende mayor protagonismo. El último gobernador radical asumió hace 58 años. Si hay que adjudicar responsabilidades de la situación de la provincia, los radicales somos los que menos incidencia hemos tenido. Gobernaron militares, peronistas y el Frente, del que fuimos parte pero no tomábamos las decisiones. Después de 58 años, que van a ser 60 cuando elijamos gobernador en 2023, entendemos que por desarrollo territorial, por la trayectoria del partido, por el presente y la cantidad de dirigentes que tiene, el radicalismo puede aspirar nuevamente a liderar un proyecto que le dé respuestas al conjunto de los santafesinos.
—¿El radicalismo hubiese planteado este escenario con Lifschitz?
—Sí, porque veníamos charlando estos temas. Miguel era una persona muy amplia y nos permitía crecer, desarrollarnos, opinar, participar. Por supuesto era el gran elector, pero Miguel lamentablemente ya no está. Muchos hablan, todos hablamos, del legado de Miguel. El siempre pensaba en la gente, entonces la mejor forma de hacerle honor es unirnos y responder positivamente, concretamente, a las aspiraciones, a los sueños y proyectos que los santafesinos quieren que llevemos adelante.

—Todas las señales políticas de este tiempo indican que el radicalismo, puesto a elegir entre el socialismo y el macrismo, se va a inclinar por el macrismo.
—Nosotros elegimos la idea de conformar este gran frente. Aspiramos a que tanto los que representan al PRO como los que representan al socialismo y a otros partidos, comprendan la necesidad que tenemos de unir a la oposición. Ese es el planteo que la UCR con coherencia viene haciendo desde hace más de un año.
—¿Apoyarían una candidatura presidencial de Macri?
—Falta mucho para eso. Lo primero es 2021.
—¿Es la unidad de todos los partidos contra el peronismo?
—No estamos en el anti ni en el contra. Nosotros decimos que hay que ponerle freno al vamos por todo del Kirchnerismo. Y a partir de ahí ser una alternativa viable y confiable.
—Lo que pasó en Legislatura santafesina la semana pasada, la pelea por la vicepresidencia, ¿es la primera señal de un radicalismo que dispuesto a no resignar nada?
—No, es una cuestión de las representaciones parlamentarias que tenemos. Después del socialismo somos el partido que mayor cantidad de diputados tiene y entendemos que nos corresponde la vicepresidencia primera.
—¿Apoyarían una candidatura presidencial de Macri?
—Falta mucho para eso. Lo primero es 2021.
—El ex intendente Mario Barletta anunció que quiere ser candidato a senador.
—Todos tienen derecho a posicionarse y ser candidatos. Nosotros, desde el NEO, creemos que primero debemos conformar el proyecto político a llevar adelante. Después vendrán las candidaturas.
—El radicalismo santafesino es muy crítico del gobierno provincial y el peronismo. Sin embargo, el bloque que usted integra en el Senado mantiene una alianza estratégica desde hace años con el bloque del PJ.
—Eso es parte de la búsqueda para un mejor funcionamiento de la Cámara de Senadores y de hecho le hemos demostrado al Ejecutivo que a pesar de las diferencias, de las tensiones que ellos mismos llevaron adelante, hemos aprobado la mayoría de las leyes y proyectos que ha enviado. Hemos ayudado a la gobernabilidad y, con nuestra mirada, así lo seguiremos haciendo.
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Periodista. Cofundador y editor de Suma Política. Ex secretario de Redacción del diario La Capital. En Twitter: @rpetunchi
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