Con diferentes tonos y matices, el cierre de exportaciones de aceite y harina de soja dispuesto por el gobierno nacional mereció el rechazo de los gobernadores de Córdoba, Juan Schiaretti, y de Santa Fe, Omar Perotti, y de las bolsas de Cereales y de Comercio que integran la cadena de oleaginosas.
La Bolsa de Comercio de Rosario expresó su categórico rechazo al cierre de tales exportaciones —medida que anticipa un aumento en el gravamen de retenciones a esas operaciones—, al tiempo que advirtió que la disposición “tendrá un impacto negativo en la producción e industrialización de la oleaginosa”.
En tanto, dos gobernadores peronistas de peso hicieron lo propio: Omar Perotti en Santa Fe y Juan Schiaretti en Córdoba. Este último señaló que la medida “desalienta la producción y frena el ingreso de divisas”. En tanto Perotti, en su cuenta oficial de Twitter, señaló: “La suspensión de las exportaciones de harinas y aceite de soja frenará el ingreso de las divisas que necesita el país. Se debe tener cuidado con incentivar a la desindustrialización. Lo que necesitamos es agregar valor, generar empleos y lograr inversiones”.
El domingo último, la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación anunció, sorpresivamente, el cierre de esas exportaciones. Se desconoce por cuanto tiempo, pero todos los análisis políticos se centran en una sola especulación: sería por pocos días, con ello el gobierno nacional impediría que los exportadores anoten sus operaciones en las próximas jornadas y de ese modo se anticipen al aumento de las retenciones (que sería de dos puntos porcentuales, de 31 a 33 por ciento); una vez que el gobierno disponga el aumento, el cierre de las exportaciones quedaría sin efecto, pero ya todas las exportaciones estarán gravadas con los nuevos indicadores.
El gobierno nacional ha insistido en las últimas horas en que se trata de una suspensión transitoria. El trasfondo es la escalada inflacionaria y los intentos gubernamentales por frenarla —entre los que se cuenta esta disposición, que seguramente será sucedida por la suba de retenciones—; este escenario es agravado a nivel internacional por la guerra en Ucrania, que ha hecho subir los precios de los cereales en todo el mundo.

El comunicado de la Bolsa rosarina
“La medida anunciada generará un mayor costo para las exportaciones del complejo agroindustrial, presionando a la baja el valor que se podría pagar por la soja —expresó la Bolsa de Comercio en un comunicado— y ello se suma a una importante sequía que afecta la presente campaña, en donde la difícil situación por la que atraviesan muchos productores ha llevado a que varias provincias tuvieran que declarar la emergencia y/o desastre agropecuario”.
La entidad que preside Miguel Simioni recalcó que el cierre de exportación de tales productos “afecta directamente al polo de procesamiento de soja ubicado en el Gran Rosario, actividad clave para diversificar los mercados de destino de la principal fuente de exportación de nuestro país”.
La Bolsa de Comercio remarcó que “para lograr un incremento en la actividad productiva, el desarrollo de nuevas inversiones, mayores niveles de empleo y una mayor generación de exportaciones y divisas es necesario contar con un óptimo marco jurídico y reglas de juego estables de largo plazo”. Y consideró que “la medida a aplicar de ninguna manera ayudará al logro de esos objetivos ni favorecerá ese círculo virtuoso que sólo puede concretarse cuando un país, como parte de una estrategia de desarrollo consensuada, decide producir e invertir más en el campo y la agroindustria. Sólo con una mayor producción e inversión se conseguirá una mayor equidad y una mejora en los niveles de ingreso”, concluyó el documento de la entidad.
Preocupación de otras entidades
También alzaron su voz en contra de la medida las entidades bursátiles que a nivel nacional integran la cadena comercial de cereales y oleaginosas, al expresar su “profunda preocupación ante las consecuencias” que acarreará.
“Si además dicha medida trae aparejado un potencial aumento de las retenciones, su consecuencia será incentivar a la desindustrialización, desalentar la producción y frenar el ingreso de divisas de uno de los sectores que más aporta a la economía del país”, dijeron las entidades.
Las bolsas de Cereales de Bahía Blanca, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos, y las de Comercio de Chaco, Rosario y Santa Fe emitieron un comunicado conjunto, en el que sostienen que “la seguridad jurídica, con reglas estables y previsibles, es la base necesaria para un desarrollo económico sustentable a largo plazo”.
El documento sostiene que una medida de estas características, “no sólo por lo intempestiva, sino por su impacto negativo en la producción e industrialización de la oleaginosa, afecta directamente este presupuesto, generando efectos contrarios al objetivo buscado”.

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Ver todas las entradasMúsico, periodista y gestor cultural. Licenciado en Comunicación Social por la UNR. Fue editor de las revistas de periodismo cultural Lucera y Vasto Mundo.

































