La noticia corrió rápido en medio del brindis por adelantado que ofreció el gobernador Maximiliano Pullaro por el Día del Periodista. Se celebró en la capital provincial la noche del viernes 6 y terminó una hora antes que fuera 7. Además un agasajo de generosa gastronomía e infaltables lisos, más algún presente, los periodistas se llevaron un regalo mejor: algo sobre qué hablar, escribir o postear al día siguiente, sobre una fecha y una cita importante para la provincia a la que el jefe de la Casa Gris llamó otra vez “la Invencible”.
El gobernador lo reveló a un grupo de periodistas mientras hablaba de temas varios, por supuesto fuera de toda formalidad, en el marco de un encuentro de tipo social, cuando algo le hizo revisar su teléfono y entonces lo recordó: el 25 tenemos la audiencia con Ansés, comentó. Obviamente, se convirtió en el tema que recorrió la hora siguiente, hasta las 23 entre bandejas y atenciones para degustar junto a las quietas aguas del puerto santafesino, en los salones de un club náutico.
Además del titular del Poder Ejecutivo Provincial estaban dos ministros clave en la relación con el gobierno nacional y la deuda millonaria que tiene la Nación con Santa Fe, que la Casa Gris estima en 1,2 billones de dólares. Pablo Olivares, el ministro de Economía que hasta ese momento daba detalles en off sobre el tobogán en que están los recursos nacionales en infraestructura, y en especial las malas nuevas de la coparticipación. Debió cambiar abruptamente de tema y lo mismo el ministro de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastia.
De esas conversaciones y algunas consultas técnicas más, lo relevante es que la cita no es producto de un nuevo recurso interpuesto por Santa Fe ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sino que el martes 3 la cabeza del Poder Judicial de la Nación ordenó correr traslado a Anses de la demanda original santafesina. Y que inmediatamente la Casa Rosada pidió audiencia de conciliación, en su intento de no llegar a la contestación, para no tener que admitir los hechos. Lo mismo pasó con Córdoba, con el resultado conocido, una suerte de arreglo transitorio que le permite a la provincia mediterránea al menos salir de su asfixia por cada vencimiento de deuda en dólares en el corto y mediano plazo. En Santa Fe, como se ha dicho en este espacio, hay una lectura distinta respecto de qué tipo de solución se espera para superar el conflicto con la Nación.
Cuando Pullaro tomó el micrófono para el brindis tuvo para con los periodistas las palabras que corresponden a un hombre de Estado que valora a la prensa y acepta preguntas. Las ponderó especialmente e invitó a los cronistas a mantener su actitud crítica hacia su gestión, subrayó que el rol del periodismo y de las empresas periodísticas es vital en democracia y en el ejercicio de las libertades. Brindó por el periodismo profesional y otra vez por “la Invencible”. Un rato antes, en una mesa con cronistas (todos mayores que él) se habló de López y de sus lecciones sobre el federalismo. Y también de cómo Urquiza debió aceptar imposiciones de Buenos Aires.
Una semana de señales
El miércoles 4, el gobernador Pullaro fue una de las voces más claras en la reunión a la que asistieron 21 pares y el jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En el Consejo Federal de Inversiones (CFI), un organismo de las provincias que tiene sede en Capital Federal hubo 23 de los 24 estados subnacionales, de distintos partidos políticos, que quieren una reunión a solas con el presidente Javier Milei frente al ahogo al que los somete por vía de su programa de obra pública cero y de coparticipación en retroceso.
Un día antes, en la Cámara Argentina de la Construcción, un funcionario de segunda línea admitió que menos del 8% de los proyectos que estaban en marcha cuando llegó al poder La Libertad Avanza hoy siguen activos. Y que en números absolutos, en diciembre de 2023 estaban en ejecución 2.337 proyectos, hoy solo 183. Se dieron de baja 1.668 iniciativas y casi 500 fueron transferidas a provincias y municipios que hoy las pagan con sus propios recursos. Así lo expuso a las contratistas el secretario de Obras Públicas de la Nación, Luis Giovine, ex número uno de la Epec de Córdoba.
En nombre de Camargo, Gustavo Weiss, le respondió que la falta de mantenimiento de las obras por parte de la Nación requerirá en el futuro de un esfuerzo de 25.000 millones de dólares extra por año.
El jueves no hubo sesiones legislativas pero hubo más declaraciones de funcionarios provinciales para reclamar por el estado de las rutas nacionales en Santa Fe y el viernes 6 dos apariciones públicas que volvieron sobre la cuestión.
A primera hora intervino con un posteo en X el ministro Olivares al señalar un hecho objetivo: que la nafta y el gasoil no habían aumentado sino que lo habían hecho los impuestos que recauda el gobierno nacional cada vez que un santafesino pasa por el surtidor y que esos aportes de las provincias no vuelven en obras viales.
El funcionario no había antes hablado de cuestiones vinculadas a aspectos energéticos o petroleros pero esta vez se ocupó de unir recaudación nacional con obra pública cero para Santa Fe. Y no fue una lectura capciosa: se trata de impuestos de asignación específica, es decir, que la ley le manda a la Casa Rosada usarlos en un 35% con la finalidad de financiar obras en materia vial y de viviendas.
Al texto de Olivares le siguió una respuesta de Marceloi Kusznierz, un representante santafesino de una empresa de biodiesel, que advirtió de paso que “el impacto de subir el impuesto nacional debiera haber sido 10 pesos por litro y las petroleras aumentaron 14 con esa excusa”. Y eso sin mencionar que YPF había prometido bajas o subas según lo haga el mercado internacional del crudo. La crisis de los aranceles bajó el barril de 75 a 60 dólares pero YPF bajó apenas 4% para darle espacio a las subas impositivas.
Coparticipación
También en el último día hábil de la semana, desde Agroactiva, Pullaro volvió a la carga al reclamar por las rutas nacionales y advertir sobre la caída de la coparticipación a las provincias. Y subrayó que “la provincia está sólida” y que “nos hacemos cargo de los problemas”.
Esa última expresión es doblemente relevante, porque a diferencia de otras provincias no hubo para Santa Fe obra ni cesión de rutas nacionales para su reparación. Y la condición que en su momento puso la Nación para provincializar por ejemplo los accesos al sistema portuario (con gastos y sin recurso) fue que la Casa Gris resigne sus acreencias con la Anses. En parte, el gobierno de Milei consiguió que Córdoba deba aceptar algo así para contar con fondos ante la asfixia de la coparticipación y los vencimientos de deudas por tener un pasivo mucho mayor al santafesino. Para cuando aquí se tomen los mil millones de dólares para obras públicas que se debate en la Legislatura (resta la aprobación de Diputados), “la Invencible” llegará a un tercio de fondos adeudados por los cordobeses. Y esa espalda permite otra negociación.


































