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Política

Sin noticias sobre la nueva licitación, se viene otra prórroga de los contratos de higiene urbana

Se vencen las concesiones y el gobierno municipal sigue demorando el envío del pliego de licitación del servicio de higiene urbana para su tratamiento en el Concejo. “No tuvimos ninguna noticia”, aseguran desde la comisión de Ecología y Ambiente del Palacio Vasallo, que debería iniciar el análisis del proyecto del Ejecutivo y que en paralelo debate modificaciones a la ordenanza de Basura Cero sancionada en 2008, que no logró cumplir ninguna de las metas de reducción de enterramiento de residuos fijadas en aquel momento. Lo seguro es que ante la caída en julio de los contratos vigentes, la intendencia se verá obligada a prorrogarlos hasta que se traten las nuevas condiciones que, mientras tanto, ya reciben críticas de distintos sectores.

El contrato rondará los 6 mil millones de pesos y es de los más costosos que debe enfrentar el Ejecutivo. Por eso se viene avanzando con cautela. Se esperaba que para abril el pliego ya estuviera avanzando en el Concejo, pero eso no pasó y ahora la fecha tentativa se estira para fines de mayo. “Va a ser a la brevedad”, confirmó Rogelio Biazzi, coordinador general del Gabinete Municipal. 

El nuevo pliego modifica el plazo del contrato a ocho años —el vigente es por siete— con la posibilidad de prorrogar por 12 meses más. Pero no plantea cambios en cuanto a las modalidades de recolección actual, dividida en dos zonas con la Avenida Pellegrini como punto de referencia. Actualmente las empresas que prestan el servicio son Limpar, hacia el norte de esa vía, y Lime hacia el sur. En tanto, la estatal Sumar lo hace en el centro de la ciudad, las avenidas y los barrios Fonavi.

Según explicó Biazzi la licitación que se abrirá plantea algunas exigencias con respecto al contrato actual, como mejorar la calidad de los contenedores de carga trasera, optimizar su lavado y ampliar el equipamiento y los servicios para la separación en origen. “Todo esto para dar cumplimiento a las nuevas exigencias de la ordenanza de Basura Cero que se está tratando ahora mismo en el Concejo”, detalló. 

Entre las novedades aparece la posibilidad de monitorear satelitalmente los sensores de los contenedores, el recambio de barredoras a mitad de contrato, la inclusión de tecnologías con uso de energías alternativas, y la propuesta de incorporar una planta de tratamiento de residuos similar a la planta “Bella Vista”. Además se incorporará obligatoriamente el cupo femenino para cubrir vacantes. 

El vínculo con Limpar tenía fecha de vencimiento a mediados de 2021 y fue prorrogado hasta julio de este año, haciéndolo coincidir con la caducidad del contrato de Lime para licitar el sistema completo en 2022. Pero los tiempos se fueron demorando. Por eso, además del pliego se remitirá al Concejo la solicitud de una nueva prórroga para extender el contrato vigente mientras se afinan las nuevas condiciones para la licitación. “El pliego nuevo no va a llegar a tratarse en este período. La prórroga puede ser por un año, que es el tiempo prudencial para conseguir que se trate el pliego nuevo en el Concejo”, adelantó el funcionario. 

Basura Cero

A la espera del pliego, la comisión de Ecología y Ambiente ya se encuentra trabajando en las modificaciones propuestas por el Ejecutivo a la ordenanza de Basura Cero en la ciudad. La normativa original fue sancionada en 2008 y fijaba un cronograma de reducción progresiva de enterramiento de residuos con el objetivo final de prohibirlo para el año 2020. Las metas no solo se no se cumplieron sino todo lo contrario: los datos marcan que en 2008 se enviaron a disposición final unas 230.274 toneladas de residuos, mientras que para 2020 ese número llegó a las 286.035 toneladas, un 24 por ciento más. En el medio se registraron picos de entierro en el año 2012, cuando por primera vez se superaron las 300 mil toneladas, y en 2017 cuando se contabilizó el mayor nivel de residuos enviados a disposición final desde que se tienen registros: 307.695 toneladas anuales. 

En rojo la teoría de la ordenanza de “Basura Cero”, en celeste la práctica (Fuente: Taller Ecologista de Rosario)

El Ejecutivo propone ahora modificar las metas de cara al 2040 pero algunos espacios sostienen que, con el pliego en camino, es momento de dar una discusión integral sobre la higiene urbana de la ciudad. “Para cumplimentar esas metas no podemos no discutir el nuevo pliego de licitación, porque para nosotros tiene que haber algunas modificaciones sustanciales sobre cómo hoy se están gestionando los residuos en Rosario”, planteó Luz Ferradas, presidenta de la comisión de Ecología y Ambiente del Concejo. 

La representante de Ciudad Futura adelantó a este medio que plantearán una serie de cambios en la ordenanza de Basura Cero relacionados con ponderar el rol de los recuperadores urbanos, a quienes ven como “principales aliados” a la hora de lograr las metas de reducción de enterramiento que el Municipio no consiguió desde 2008. Pero también con la mira puesta en rediscutir un sistema de recolección de residuos que ponga el foco en la separación en origen de residuos húmedos y secos, ya no sólo como una actividad voluntaria de los vecinos sino como uno de los pilares del sistema. 

“Al plantear estas dos grandes separaciones queremos también que en el pliego pueda hacerse de manera diferenciada: una recolección de lo húmedo y otra recolección de lo seco. Y en esta recolección de lo seco nosotros queremos que las cooperativas le brinden ese servicio al Estado. Que puedan presentarse en un pliego de licitación y que, así como tenemos la empresa Lime o Limpar, tengamos una cooperativa de recicladores que pueda presentarse en las licitaciones y ocuparse de los reciclados”, detalló Ferradas. Desde el Municipio descartaron esa posibilidad, al menos por el momento: “No está previsto por ahora”. 

En ese contexto, desde la comisión se plantearon una serie de visitas a ciudades que vienen trabajando con modelos exitosos de gestión de residuos: Rafaela y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Ferradas explicó que en el caso de la localidad santafesina se adoptó un modelo de recolección en donde los vecinos ya saben, según el día de la semana, si deben sacar residuos orgánicos o inorgánicos fuera de sus hogares, algo que fomentó la separación en origen de la población. En el caso de CABA la intención es conocer de cerca la incorporación de los cartoneros y cartoneras al sistema de higiene urbana en la ciudad, algo que comenzó a funcionar en 2005. “Queremos ver qué herramientas podemos tomar de estos sistemas exitosos para implementar en nuestra ciudad”, manifestó. 

“Más de lo mismo”

Si bien el pliego para la licitación del sistema de higiene urbana aún no fue enviado oficialmente, la información que se conoció hasta el momento no cayó bien entre las organizaciones ambientalistas de la ciudad. Desde el Taller Ecologista de Rosario, uno de los espacios que participó de la discusión de la ordenanza de Basura Cero hace 15 años, compartieron un comunicado en donde consideran que no se avanza en cambios sustanciales que generen mejoras en el sistema.

“Se trata de un pliego que viene a mantener el mismo sistema de gestión de residuos, planteando objetivos de separación pero sin cambiar la estructura del modelo que tenemos, y que a nuestro entender es la causa principal de por qué no se ha podido avanzar de manera más eficaz con el reciclaje, compostaje y reducción del enterramiento de residuos en rellenos sanitarios”, reflexionó Mirko Moskat, uno de los integrantes de la organización ecologista. 


AñoToneladas a disposición final
2008230.274
2009247.722
2010260.132
2011284.651
2012304.939
2013302.324
2014294.467
2015296.916
2016294.236
2017307.695
2018299.817
2019299.912
2020286.035
Fuente: Taller Ecologista

En diálogo con Suma Política, Moskat coincidió en que la discusión del pliego va de la mano con Basura Cero y recordó que desde el espacio también propusieron modificaciones ante el incumplimiento de las metas. Puntualmente en dos aspectos: por un lado repensar las modalidades de separación en origen priorizando el sistema “puerta a puerta”, reduciendo así el uso de contenedores en la vía pública; y por otro incorporando la tarea de los cartoneros y recuperadores informales.  

Con ese objetivo, en 2021 el Taller Ecologista presentó por segunda vez en el Concejo un proyecto para la creación de un Servicio Público de Recuperación de Residuos Reciclables. Desde el espacio estiman que hay alrededor de 3.000 cartoneros en la ciudad que recuperan unas 9 mil toneladas por mes, es decir, que se evita el enterramiento en el relleno sanitario de Ricardone y se reciclan de distintas maneras. Pero desde la organización ambientalista sostienen que el número podría ser mayor si se contempla que cerca del 80 por ciento de los residuos que hoy se entierran son recuperables. Por eso, el objetivo del proyecto es unir esos dos vértices: potenciar el trabajo de los que recuperan para enterrar menos residuos.

El número difiere de la información remitida por el municipio al Concejo, donde calculan que el nivel de recupero oscila entre 500 y 1.000 toneladas mensuales. No obstante, en el mensaje se aclara que se trata de una estimación y que desde la secretaría de Desarrollo Humano se está trabajando en un censo para tener mayor precisión no sólo sobre la cantidad de recuperadores sino también sobre el tipo de materiales que recolectan. “Este trabajo nos permitirá ajustar los números vinculados al sector informal”, remarca el escrito.

“El Servicio Público de Reducción de Residuos Reciclables tiene que ver con ir generando dispositivos de inclusión de cartoneros y cartoneras en la gestión formal de residuos. Es un proyecto específico que plantea una política amplia con esa dirección”, explicó Moskat y agregó: “La actitud que está teniendo la comisión de Ecología es la de dar una discusión en su conjunto y ver cómo modificamos la ordenanza de Basura Cero y en ese marco qué pliego aprobamos para la recolección de residuos. Y también qué proyectos complementan esto”. 

Políticas estancadas

Más allá de las diversas discusiones simultáneas que se están dando, para Moskat las iniciativas que buscan fomentar la separación en origen vienen paralizadas por parte del Municipio: “Hace cuatro años que no hay alguna novedad o avance interesante en esa materia. Vemos un estancamiento importante y mucha falta de iniciativa. Y por supuesto falta de interés en convocar a espacios de participación y debate”. 

La última propuesta que se puso en marcha fue la de “Barrios Verdes”, que se desarrolla en zonas periféricas del norte y noroeste de la ciudad. La medida consiste en un sistema de recolección puerta a puerta donde se pauta un cronograma fijo de días y horarios para el retiro de residuos diferenciados según su categoría: inorgánicos, reciclables y no recuperables. “Para nosotros es una experiencia sumamente interesante, innovadora para lo que venía siendo la gestión en Rosario. Pero se quedó en eso que se venía haciendo en 2017 y no avanzó hacia otros lugares”, detalló el especialista. 

También recordó una iniciativa que se lanzó un año atrás en algunas zonas de la ciudad donde se propuso un esquema de separación en origen pero utilizando un mismo contenedor, lo que puede derivar en la mezcla de los distintos tipos de residuos. “Como política de separación es un desastre y muestra mucha improvisación. La experiencia en Rosario no justifica haber hecho eso, se podría haber hecho de otro modo”, cuestionó.

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