No fue Santiago Caputo como creían los gobernadores el designado como ministro del Interior. Será el electo diputado nacional Diego Santilli quien ocupará ese cargo y se encargará de manejar la relación con los gobernadores y el Congreso de la Nación.
El presidente Javier Milei volvió a sorprender este domingo al convocar a Olivos a Santilli, después de ofrecerle el cargo de ministro de Interior a quien lideró la campaña de la lista de diputados nacionales tras la renuncia de Espert.
La novedad se conoce pocas horas después de que el ex presidente Mauricio Macri criticara el reemplazo de Francos por el ex vocero Adorni.
Los gobernadores recibieron la noticia con sorpresa y, en general, con satisfacción y expectativa. Lo central seguirá siendo el margen de maniobra que tendrá el nuevo ministro para negociar los acuerdos con cada provincia.
Las especulaciones de que esa relación sería encargada a Santiago Caputo habían ilusionado a algunos mandatarios, que venían teniendo buena relación con el asesor presidencial, al que todavía el presidente no le asignó un cargo formal tras las elecciones que ganó LLA.
Las primeras sorpresas para los gobiernos provinciales comenzaron un día después de que se reunieran en Casa Rosada con el presidente Milei y buena parte de su gabinete. El viernes a la noche se conocieron las renuncias del Jefe de Gabinete Gruillermo Francos y de Lisandro Catalán, el efímero ex ministro del Interior.
Las especulaciones durante el fin de semana eran que Santiago Caputo se iba a hacer cargo de un superministerio del interior, que concentraría el manejo de las obras públicas, el transporte y la relación con las provincias.
La confirmación de que será Santilli el nuevo ministro del Interior recibió el beneplácito del propio Caputo y las felicitaciones de Macri, y volvió a instalar nuevos comentarios entre los gobernadores. En la reunión del jueves, los mandatarios habían intentado afinar contactos con dos funcionarios que un día después renunciaron.
Pero lejos de ser vistos estos cambios una mala señal, varios de los mandatarios de Provincias Unidas prefieren destacar al lado positivo que podrían tener las modificaciones ministeriales de las últimas horas.
Anticipan que tienen confianza en que Santilli lleve adelante buenas negociaciones porque maneja el diálogo político al estilo de Francos.
Ya habían reconocido que la gestión del ex jefe de Gabinete, con quien habían mantenido un diálogo razonable, tenía su crédito agotado, porque prometía algo que después no podía garantizar que se cumpliera. Las reuniones eran buenísimas, pero los resultados nunca llegaban.
En ese sentido, se esperanzan en que no siga repitiéndose la historia de acuerdos que no terminan de plasmarse. Ahora esperan que Santilli pueda cumplir lo que se habla.
Los gobernadores veían en Santiago Caputo una nueva esperanza en ese sentido. Maximiliano Pullaro tenía una ventaja en esa relación. Había mantenido varias reuniones con el joven gurú, a quien se adjudica ser el arquitecto político del gobierno y uno de los integrantes del denominado triángulo de hierro junto con los hermanos Milei.
La relación entre Pullaro y Caputo es más que buena. Y entre las charlas que mantuvieron este último tiempo hasta hubo una que evaluó la posibilidad de un acuerdo político que juntara fuerzas para las elecciones intermedias.
Finalmente, esa idea no prosperó por la exigencia de La Libertad Avanza de mantener en exclusiva el nombre de su espacio al frente de las boletas que iban a contener a los candidatos de las dos fuerzas políticas. Pero se llegó incluso a discutir la cantidad de lugares en la boleta única, que se proponía conseguir seis bancas de diputados.
Ahora queda por saber cómo será la nueva relación entre Santilli y una provincia con la que, a la hora de los votos, el gobierno nacional comparte más de un 60% del electorado.

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Ver todas las entradasPeriodista. Licenciado en Comunicación Social de la UNR. Ex jefe de Redacción de La Capital. Twitter: @DanielAbba_

































