“Ustedes estuvieron en las malas, nosotros siempre vamos a estar” prometió un santafesino del equipo del gobernador Maximiliano Pullaro al equipo de Martín Lousteau en el búnker radical porteño el último domingo. Con sólo 2.3 % de los votos Evolución UCR no podrá acceder ni siquiera a una banca en el legislativo de la Ciudad de Buenos Aires, un panorama similar al que siguió a la fallida presidencia de Fernando De La Rúa y hasta el 2015.
Pullaro, junto al secretario general de su gobernación Juan Cruz “Cacu” Cándido, compartió la espera con el senador Lousteau con quien, se sabe, tienen fuerte sintonía.
El letargo radical es de vieja data y aunque hay provincias que no aportan diputados o senadores nacionales la UCR manda hoy en cuatro distritos además de Santa Fe como son Chaco, Jujuy, Corrientes y Mendoza.
Los cinco gobernadores —Pullaro, Leandro Zdero, Carlos Sadir, Gustavo Valdés y Alfredo Cornejo— tienen más peso en los bloques parlamentarios desde donde —por conveniencia, alineamiento o temor— acompañan o hacen favores a la gestión del presidente Javier Milei. De la misma manera se construirán posibles alianzas locales de acá y hasta octubre.
Los mandatarios, coinciden todos los análisis, neutralizan el arbitraje que históricamente tuvieron los jefes radicales con oficina en la calle Alsina a metros del Congreso. Tan distinto es el panorama actual que Lousteau dejó el grupo de WhatsApp que compartía con los senadores de su bloque después de que Eduardo Vischi votara en contra de la comisión investigadora por el caso $Libra, un proyecto de autoría del senador por Corrientes. “De qué sirve acordar” se quejó el porteño tras el cambio de otras votaciones consensuadas en las reuniones de bloque.
Esta semana otra vez Pullaro fue noticia. En la AmCham Summit 2025, ante un auditorio de potenciales inversores, el santafesino tomó distancia de Casa Rosada y reclamó una distribución más justa de los aportes impositivos de las provincias. La diputada Melina Giorgi, representante de Unidos y de Pullaro en el Congreso y la radical entrerriana Marcela Antola —cercana al gobernador Rogelio Frigerio— se sentaron para habilitar el tratamiento de la moratoria de jubilaciones y un aumento del bono. El gesto muestra por qué La Libertad Avanza insiste con que no hay nada que acordar con el gobernador santafesino.
Cerca geográficamente pero lejos de sus políticas están sus vecinos el chaqueño Leandro Zdero y el correntino Gustavo Valdés. Voceros radicales apuntan que en Chaco la UCR podría haber ganado la elección provincial sin necesidad de sumar a los violetas . En cambio dio lugares a LLA para confrontar con el kirchnerista Jorge Capitanich. No se lo vio arrepentido cuando una semana atrás visitó a los hermanos Milei en Casa Rosada.

En Corrientes Valdés está muy presionado. Cercano a Alfredo Cornejo, no lo incomodan los autodenominados diputados radicales “con peluca” alineados con Patricia Bullrich. En su territorio quien manifestó su deseo de ser candidato a gobernador fue el jefe del bloque de senadores nacionales Eduardo Vischi. Enfrente busca aval libertario el senador Carlos “Camau” Espínola que cortó lazos con el kirchnerismo, armó bloque propio, visita a menudo al súper asesor Santiago Caputo y quiere quedarse con la candidatura violácea para la gobernación.
También está presionado el mendocino Alfredo Cornejo. Su vicegobernadora Hebe Casado acaba de renunciar a su afiliación al PRO para fichar en La Libertad Avanza. Para darle más emoción al pase la dirigente, que responde a Bullrich, anuncia cada paso como si fuera una novela por entregas. El otro fantasma que impacta en la gestión de Cornejo es la imagen del ministro de Defensa Luis Petri. El exdiputado y excandidato a vicepresidente por Juntos por el Cambio, que en la interna tuvo bajísimo caudal de votos, crece en aceptación. Sin reelección —como ocurre todavía en Santa Fe— DC Consultores midió a los posibles sucesores para la gobernación: el 64,7 % de los mendocinos optó por Petri quien así triplica a cualquier otro posible competidor.


El dato más destacado en el mapa radical no son sólo los legisladores nacionales que votan como si integraran la bancada libertaria. Quienes modifican el quórum o la aprobación o rechazo de leyes o decretos son los gobernadores.
Este miércoles se le atribuyó a Zdero la llegada tarde al recinto de Juan Carlos Polini del bloque radical Democracia para Siempre. No es un dato menor porque entre sus integrantes está Facundo Manes y es la bacada radical más lejana a Milei. Y porque Democracia para Siempre fue uno de los bloques que convocó a la sesión.
Distinto —aseguran— fue el caso del jujeño Jorge Rizzotti, también de Democracia para Siempre. Según varias fuentes el legislador se encontraba de viaje y no fue necesaria la intervención de Carlos Sadir —de bajo perfil y no siempre alineado a la Rosada— porque alcanzaban con los tres cordobeses que reportan a Martín Llaryora y con las gestiones del chubutense Ignacio Torres (PRO) y del otrora kirchnerista el santiagueño Gerardo Zamora. Del radicalismo oficial que conduce Rodrigo de Loredo sólo Julio Cobos contribuyó al intento de inicio de sesión.
Hoy gran parte de la dirigencia atribuye la última crisis al expresidente Mauricio Macri que junto a Cornejo, Valdés, el titular de la UCR bonaerense Maximiliano Abad y el mendocino Ernesto Sanz trabajaron para limitar el crecimiento electoral de Lousteau.
El otro factor es Milei. Su discurso disruptivo, su triunfo por sobre la fórmula de Juntos por el Cambio y su ejercicio aplanador de la política y el antikirchnerismo que representan convencieron a muchos radicales. El panorama se divide entre los alineados, los que comparten el plan macroeconómico con matices y los que buscan alianzas que impidan el crecimiento libertario. Dos de los tres espacios ven una oportunidad para erradicar del escenario al peronismo.
En Buenos Aires, donde habrá una elección clave el 7 de septiembre, ya arrancaron las conversaciones frente a un escenario en el que es casi un hecho la confluencia entre LLA y PRO. Están los que buscan la unidad o reflotar a nivel municipal Juntos por el Cambio y quienes buscan generar un frente antimileista. Días atrás el exministro del Interior Federico Storani se reunió en público con el gobernador Axel Kicillof para avanzar justamente en ese último sentido.
El golpe final de la semana lo dieron los hermanos Manes. Gastón renunció como presidente de la Convención Nacional —órgano que determina las alianzas y sanciona a los “indisciplinados”— mientras que Facundo, el neurocirujano, presentará un nuevo espacio propio, una UCR blue con la que espera escapar a la crisis.
En un guiño a peronistas que no están ni con Kicillof ni con Cristina Kirchner Manes lanzará su línea en una isla de Tigre. Días atrás llamó al intendente peronista Julio Zamora —lejos de Sergio Massa, de Cristina Kirchner y de La Cámpora pero no de Kicillof— y le pidió permiso para hacer el lanzamiento en el delta junto al Museo Sarmiento.
Lousteau prefiere el silencio. Las negociaciones, siguen.


































